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72 AGENDA Necrológicas DOMINGO 18 s 2 s 2007 ABC Maurice Papon Papon, colaborador de la Gestapo y de De Gaulle La peripecia humana de Papon ilustra de manera brillantísima y sombría una de las páginas más trágicas de la historia de Francia Juan Pedro Quiñonero (París) Ayer a las 15.20 murió en una clínica de las afueras de París, en Pontault- Combault, uno de los personajes más controvertidos del último medio siglo de la historia de Francia: Maurice Papon (96 años) antiguo prefecto durante la Ocupación, varias veces ministro durante la IV y la V República, condenado a 10 años de reclusión criminal, en 1998, por complicidad en crímenes contra la humanidad Papon fue ministro del general De Gaulle y Valery Giscard d Estaing y amigo discreto de François Mitterrand, pero, al final de su vida, perseguido judicialmente por varias asociaciones de judíos, víctimas de la represión nazi, fue condenado por su colaboración policial con la Gestapo. Huyó a Suiza tras su condena, pero fue arrestado un año más tarde. Tras tres años de cár- cel, en las afueras de París, fue liberado el mes de septiembre del 2002, por razones de salud. La peripecia humana de Papon ilustra de manera brillantísima y sombría una de las páginas más trágicas de la historia de Francia. Joven prefecto, como tantos otros, Maurice Papon se integró sin dificultad en la burocracia del Estado nominalmente francés, cuya capital fue Vichy, entre 1940 y 1945, donde se instaló en un hotel del gobierno del general Petain (un héroe de la primera guerra mundial, símbolo de la humillación nacional ante las tropas de ocupación alemanas) sometido a la bota marcial de la Gestapo y las autoridades militares del III Reich. Amparándose en su condición de funcionario intachable, Papon obedecía al mismo tiempo, a la autoridad política de Vichy y a la autoridad mili- El criminal de guerra Maurice Papon, en una imagen tomada en febrero de 1998 tar alemana. Como tantos otros prefectos, Papon consideró oportuno limitarse a obedecer órdenes. Cuando la Gestapo le ordenó la deportación de judíos alemanes, con la complicidad de Vichy, el joven y brillante prefecto cumplió las órdenes. Administrativamente, se trataba de un trabajo estrictamente burocrático. Políticamente, era el símbolo trágico de una administración nacional colaborando con la Gestapo en la deportación de judíos franceses, condenados a los AFP campos de concentración y exterminios. Liberada Francia tras el desembarco aliado, el joven y brillante prefecto se integró con la misma facilidad en la nueva administración nacional. Durante la IV y la V República ocupó cargos políticos de cierta relevancia, para retirarse con los honores de un notable de provincias, colaborador de Petain, ministro del general de Gaulle y amigo de François Mitterrand, como René Bousquet, otro colaboracionista legendario. Mitterrand, Bousquet y Paque deja ver claramente el sentido precursor de una autora de la narrativa existencialista en lengua sueca entre otras, comenzó su carrera como redactora jefe del Göteborgsposten Traducidos a cuarenta y siete lenguas y con importantísimas ventas de más 17 millones de ejemplares, sus libros, medio ensayo, medio novelas en los que plasmó sus grandes conocimientos de la actualidad sueca, trataban las cuestiones existenciales como la maldad, el miedo, la envidia, los celos y el amor, temas siempre actuales capaces de enganchar a los lectores de todas las edades. Marianne Fredriksson, que escribió para tres generaciones de mujeres, deja tras su muerte un tesoro literario de gran valor. Su concepción de la literatura se vió enriquecida con los amplios conocimientos que adquirió durante su amplio periodo periodístico. Di- pon se conocieron en el Vichy colaboracionista de Petain. El futuro presidente socialista fue condecorado por el gobierno colaboracionista, en el que cumplió tareas de información política. Aquellas amistades trabadas en los tortuosos laberintos de la Francia ocupada duró una larga vida. Ya presidente, Mitterrand continuó cultivando unas relaciones íntimas muy cordiales, hasta el fin. Durante varias décadas, algunas organizaciones de víctimas y familiares de víctimas judías habían intentado perseguir judicialmente a Papon. En vano. Hasta que, al final de una vida cargada de honores, medallas y triunfos, la justicia terminó por condenar a Maurice Papon, que siempre rechazó los cargos que lo condenaron a diez años de reclusión criminal. Ya condenado, huyó a Suiza, en un gesto de cobardía senil. Y allí fue arrestado para ser trasladado a una prisión en las afueras de París. Dos años más tarde, su situación médica empeoró de manera sensible. Y sus abogados consiguieron sacarlo de la cárcel, para instalarlo en una clínica de cierto lujo. Sus antiguos amigos y cómplices políticos habían muerto prácticamente todos. Su familia consideró preferible dejarlo agonizar lentamente, rodeado de médicos, enfermeras, en la soledad medicalizada de los enfermos sin retorno. Murió ayer tarde. Las crónicas necrológicas de los medios audiovisuales insistían ayer noche en la tragedia y el oprobio de una muerte solitaria, símbolo patético de una Francia descarriada en el laberinto de su trágica historia contemporánea. Marianne Fredriksson s Escritora Pionera de la novela existencialista Esta autora de personalidad entrañable escribió para tres generaciones de mujeres y deja tras su muerte un tesoro literario de gran valor Carmen Villar Mir (Estocolmo) Hay gran pesar en Suecia por el fallecimiento de la escritora y periodista Marianne Fredriksson, una de las autoras más leídas y elogiadas en Escandinavia. La muerte le llegó a los 79 años de forma repentina con un infarto de miocardio cuando estaba almorzando en su residencia de Österskär, en las afueras de Estocolmo. Allí vivía desde hacía años y desde allí ejercía su actividad literaria junto a una intensa La escritora sueca Marianne Fredriksson, una de las más leídas y populares en su país AP actividad cultural. La autora de Anna, Hanna y Johanna La sonrisa del mal Queridos niños El regalo El que camina en la noche Simón y los robles novela en la rectora ejemplar, inauguró dos importantes revistas: Vi föräldrar (Nosotros, los padres) y All om mat (Todo sobre la comida) que se convirtieron en las más leídas. En el prestigioso diario Svenska Dagbladet estrenó una columna en la que criticaba con valentía el mal hacer de algunos políticos. Esa columna sigue siendo una de las mejores secciones del citado diario. Aunque también fue la fundadora de la editora Piratförlaget sus mayores éxitos le llegaron como autora de novelas, una autora únicamente comparable con Astrid Lindgren y la única que escribió una literatura que ha sido traducida y leída en tantísimos países. Marianne Fredriksson, a pesar de su buen hacer, era una persona tímida que cada vez que publicaba una novela salía al extranjero para evitar leer las críticas o alabanzas hacia su obra.