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ABC DOMINGO 18 s 2 s 2007 INTERNACIONAL 41 El futuro indefinido de Venezuela El ambiguo socialismo del siglo XXI se improvisa y modifica sobre la marcha. La última ocurrencia del presidente Chávez es la creación de un partido único POR MANUEL M. CASCANTE ENVIADO ESPECIAL CARACAS. Su victoria electoral en las presidenciales de diciembre pasado le dio nuevas alas a Hugo Chávez en su proyecto de transformación de Venezuela. Un plan improvisado, que se construye sobre la marcha desde 1998, en el que las citas a Simón Bolívar y los llamamientos al pueblo han dado paso a las referencias socialistas y a la convocatoria de la clase obrera. Es lo que Chávez llama socialismo del siglo XXI concepto indefinido, pero que tiene consecuencias evidentes en el país del Orinoco. Alberto Garrido- -sin discusión, la máxima autoridad en Hugo Chávez- -explica que el líder revolucionario va sumando etapas, y el socialismo del siglo XXI es la última. Él se mueve por intuiciones: no es un ideólogo, sino un excelente político, y tiene un proyecto con un fin último, la regeneración moral y social de Venezuela a través del Plan Nacional Simón Bolívar (2007- 2021) y algunas metas claras: un nuevo orden mundial, multipolar, y una nueva geopolítica local, que se vuelca en el poder popular a través de los consejos comunales Las fuentes en las que bebe el pensamiento chavista son varias y diversas: los héroes nacionales Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora; el guerrillero Douglas Bravo, el politólogo Norberto Ceresole- -que acuñó el concepto Caudillo, Ejército, Pueblo Fidel Castro, Jesucristo... La última ocurrencia de Chávez es la formación de un partido único que, según Garrido, se reduce a un líder único, en comunión con la voluntad del pueblo, y una ideología única: el socialismo pasado por el filtro de Chávez Pero el pensamiento del ex militar es dinámico, y la idea de partido único se ha converti- Los cinco motores de la revolución Tras su investidura, en enero, como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez propuso, al grito de ¡Socialismo, patria o muerte! los que denominó los cinco motores constituyentes para avanzar hacia el socialismo del siglo XXI -La Ley Habilitante, que le permite gobernar a su antojo durante 18 meses, aunque todos los poderes del Estado ya estaban en su mano, incluida una Asamblea Nacional donde la totalidad de los diputados son de adscripción chavista, tras la renuncia de la oposición a concurrir a las legislativas de 2005. que permitirá su reelección indefinida. campaña de educación moral, económica, política y social en todos los estamentos de la sociedad. Geometría del poder por la que revisará la distribución político- territorial del país. -Reforma de la Constitución, -Jornada nacional Moral y Luces que comprende una -Explosión revolucionaria del poder comunal. Creación de consejos comunales para sustituir a órganos de administración como alcaldías, gobiernos estatales... Chávez, con la imagen de su admirado Bolívar detrás, durante un acto en Miraflores en octubre nia (Heinz Dieterich) y vende el producto como una novedad, y aquí creen que estamos descubriendo el universo Entonces ¿quién integra la V República? Los tirapiedras dice Ramírez. Los excluidos según Garrido. Un psiquiatra e investigador social, que requiere el anonimato, sostiene que Chávez es un gran comunicador, que se mueve por resentimiento social y quizá también racial, y todo lo plantea en término de buenos y malos De ahí su constante actitud de desafío, su necesidad de enemigos, pues Chávez se crece en el castigo Para Ramírez, el socialismo del siglo XXI es totalitarismo, anarquía, destrucción de las instituciones De ahí que el propio Chávez afirmara: Soy el presidente del caos Y, en medio del caos, un cada día más evidente culto a la personalidad, en la línea de las tiranías totalitarias. La figura del líder único Yo el Supremo llama a Chávez el periodista Teodoro Petkoff, aplicándole el título más conocido de Augusto Roa Bastos) se repite sin cesar enfundada en camisa roja en vallas publicitarias y anuncios de Prensa, y se multiplica en la pantalla a través de Aló, presidente el programa dominical que ahora es diario, AP do en la de partido unido, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Al igual que Fidel Castro- -que abrazó el marxismo en 1961, dos años después de su triunfo sobre Batista, y no funda el Partido Comunista de Cuba hasta 1965- Chávez secunda la idea tras ocho años en el poder. Pero la izquierda tradicional está fuera de la revolución recuerda Eddie Ramírez, de la asociación civil Gente del Petróleo. De hecho, el nonagenario presidente del Partido Comunista de Venezuela, Jerónimo Carrera Damas, afirmaba en el diario El Universal respecto al socialismo del siglo XXI que no creo en fantasías, y ésa es una fantasía. Hay un libro de socialismo del siglo XXI, editado en Chile hace más de 7 años, y aquí vino un señor de Alema- Una fantasía La izquierda tradicional está fuera de su proyecto Cada día es más evidente el culto a la personalidad, en la línea de las tiranías en una franja horaria donde compite con los culebrones. Sólo hasta octubre de 2006, Chávez protagonizó 1.442 cadenas nacionales en las que su mensaje es obligatoriamente transmitido por todas las radios y televisiones del país. Con todo el poder en sus manos, una masa empobrecida a la que seduce con la derrama de petrodólares e inerme la oposición que, articulada en los partidos tradicionales, la patronal y los sindicatos, fue incapaz de acabar con Chávez ni siquiera tras el éxito de un golpe de Estado en abril de 1992, hoy los adversarios del presidente sólo ven la posibilidad de poner fin al régimen en la confluencia de tres factores: organización de los sectores sociales de oposición, presión exterior y un aumento de las diferencias internas que conduzca a la implosión del sistema.