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4 OPINIÓN DOMINGO 18 s 2 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro VUELOS DE LA CIA Y JUSTICIA unto a miembros de los servicios secretos nacionales, un total de veintiséis agentes norteamericanos tendrán que responder ante la Justicia italiana sobre su responsabilidad en el secuestro, en pleno centro de Milán, del imán Abu Omar en 2003 para trasladarlo a Egipto a través uno de los controvertidos vuelos secretos de la CIA. Italia se convierte así en el primer país que somete a juicio a los implicados en uno de los flecos más contestados de la guerra contra el terror que libra Estados Unidos. Aunque el Gobierno italiano no parece dispuesto a pedir la extradición de los agentes de la CIA- -que serían juzgados en rebeldía a partir del próximo 8 de junio y en un proceso histórico- el precedente, al que en breve seguirán vistas similares en otros países, sirve para poner de manifiesto la repulsa a ciertas prácticas que, por encima de la legalidad internacional y de los derechos humanos, han provocado la condena de los propios aliados de Estados Unidos. Liderada por la Administración norteamericana, la batalla contra el terrorismo islamista es un compromiso secundado por el resto de las democracias occidentales, pero determinados aspectos de la metodología aplicada para llevarla a cabo, como los vuelos operados por la CIA en diversos puntos de Europa, entre ellos España, contravienen la esencia de esos mismos valores democráticos que se pretenden instaurar donde, sin ley, ahora gobierna el terror. J REFUERZOS Y CAMBIOS PARA RAJOY ALTA un año para las elecciones generales, si antes no se produce la disolución anticipada de las Cámaras. En democracia, siempre hay una nueva oportunidad. A pesar de ciertos pronósticos interesados, Mariano Rajoy llega a esta coyuntura en condiciones de encabezar un proyecto ganador. Dispuesto a mirar hacia el futuro y no hacia el pasado, el líder del PP pone el énfasis en una oferta de contenidos concretos, marcando las distancias con la retórica vacía que tanto complace a Rodríguez Zapatero. Las conferencias sectoriales sobre organización territorial, inmigración, seguridad y economía, y la presentación de un programa centrista y liberal definen esta alternativa de centro- derecha frente a un Gobierno ineficaz y desconcertado. El atentado de Barajas marca un punto de inflexión en la legislatura, combinado con el escaso respaldo de los ciudadanos a la reforma territorial impulsada por el PSOE y sus aliados radicales. El deterioro de Zapatero ante la opinión pública se refleja ya, sin lugar a dudas, en todas las encuestas, y es probable que tenga un coste importante para los candidatos socialistas en las elecciones locales y autonómicas. Es la oportunidad para que Rajoy consiga dar el salto cualitativo que marca los ciclos en la política democrática: si el Gobierno pierde la confianza de los ciudadanos, la oposición tiene que ofrecer un proyecto que permita pasar de la decepción a la ilusión. Así se ganan las elecciones en una democracia madura, más allá de mensajes alarmistas o del anuncio de catástrofes que la gente contempla con escepticismo, e incluso con profundo rechazo. El Congreso Nacional del PP de octubre podría ser el punto de inflexión definitivo de este proceso. El requisito previo es, por supuesto, un buen resultado en mayo que permita consolidar y aun incrementar las cuotas actuales de poder territorial. En dicho Congreso, Rajoy tendrá que apostar fuerte: no se trata sólo de acompañar el desgaste del adversario, sino de plantear una oferta atractiva para la mayoría social. A estos efectos, ya hay quien pide al líder del PP que tanga las manos libres para tomar decisiones internas de pro- F funda repercusión para la imagen de su partido. Tiene que reforzar su equipo propio, cambiar a las personas que estime convenientes en la primera línea, aprovechar en beneficio del partido el carisma del que gozan muchos de sus dirigentes territoriales y jugar sus bazas sin hipotecas ni servidumbres. La sociedad actual exige un liderazgo fuerte porque la democracia mediática conlleva una dosis notable de identificación entre el mensaje que se transmite y las personas que lo presentan. No se puede ilusionar a la gente con las mismas caras de otros tiempos y repitiendo doctrinas ya amortizadas. La política se orienta hacia el futuro y el resultado de las elecciones de mayo será sin duda de utilidad para que Rajoy acierte a afianzar su proyecto. El PP deberá aprender de los mensajes que reciba, porque mirar por el retrovisor es una táctica de perdedores o de líderes que sólo pretenden sobrevivir a cualquier precio. El contexto político exige, además, que el PP consiga eludir la trampa que le tienden los socialistas desde el principio de legislatura: se trata de aislar a la oposición, de dejarla al margen del sistema. Una estrategia imprescindible para hacer que fracase esta maniobra consiste en reforzar los elementos liberales centristas del proyecto, evitando que se movilice el voto de la izquierda radical frente a una supuesta derecha encerrada en la caverna No hay que dar facilidades al adversario. La defensa de los principios es compatible con la flexibilidad en el juego de la política diaria, evitando la rigidez y el dogmatismo. A través de su larga trayectoria, Rajoy se ha labrado una imagen inequívoca como político moderado y defensor de la España constitucional con todas sus consecuencias. Sería absurdo por su parte permitir que la sombra de la duda empañe este perfil centrista. Es en este terreno donde se ganan las elecciones. Los pasos que ahora inicia Rajoy, y los mensajes que como líder del PP recibe desde sectores dentro de su partido, se dirigen hacia un centro- derecha dispuesto a tomar el relevo, porque la opinión pública empieza a percibir a Zapatero como víctima de su propia inconsistencia. CEOE, RELEVO ORDENADO n tiempo y en forma, la CEOE ha organizado el relevo de su presidente, José María Cuevas, cuya larga y fructífera trayectoria se llega a confundir con la de la propia organización y al que sucederá Gerardo Díaz Ferrán, actual presidente de la patronal de Madrid y de su Cámara de Comercio. El nuevo líder de la poderosa Confederación de los empresarios españoles dispone del tiempo necesario para perfilar el la línea de su mandato y componer el equipo con el que desarrollar su gestión, así como para cubrir las responsabilidades que tenga que dejar para atender la CEOE. Estamos ante un relevo ordenado, infrecuente en la vida política y social española. Tanto el presidente saliente, Cuevas, como el entrante comparten el espíritu de consenso y de concertación social que ha jalonado la historia reciente de patronal y sindicatos y que hoy vive un momento dulce. Precisamente cuando la vida política padece tensiones extremas, el panorama laboral circula por la acera contraria, la del entendimiento constructivo. Una parte de la bonanza económica se explica por esa responsabilidad de las fuerzas sociales que infunde confianza. Díaz Ferrán llega con las mejores credenciales, ha competido con otro candidato de semejante cuño y ha satisfecho todos los requisitos estatutarios. Ojalá que otras instituciones tomaran ejemplo. E MONTILLA QUIERE REVANCHA EN EL TC a presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, fue muy clara al afirmar que no se plantea ni como hipótesis la dimisión del Pablo Pérez Tremps. Casas es consciente de que la renuncia de este magistrado, después de haber sido recusado, supondría un nuevo golpe para la imagen y el prestigio del TC, que se agravaría aún más con la posterior designación por el Gobierno de un magistrado que llevaría encima el estigma de la sospecha. La continuidad de Pérez Tremps en el TC mantendría esa teórica desigualdad de fuerzas que tanto teme la izquierda de cara a la decisión final sobre el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP contra el nuevo Estatuto de Cataluña. La premisa de este análisis es presumir que todos los que votaron contra la recusación de Pérez Tremps votarán también contra el recurso, y a la inversa. Quienes más han asumido este planteamiento son la Generalitat catalana y el PSOE, precisamente los que más reclaman al PP que respete a los tribunales, cuando su interpretación de los efectos de la recusación de Pérez Tremps implica una visión absolutamente ideologizada del TC. Y por esto mismo, la Generalitat se plantea, como una revancha que permita el empate, la posible recusación del magistrado Jorge Rodríguez- Zapata, con motivo de su estudio Evolución de la aplicación de los principios contenidos en L la Carta Europea de Autonomía Local por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo La intención de la Generalitat de basar la recusación de Rodríguez- Zapata en este estudio carece de fundamento legal y sería más un abuso de Derecho que un ejercicio legítimo de protección de la garantía a un juez imparcial. Previendo esta situación, el magistrado Rodríguez- Zapata se anticipó dejando constancia en su voto concurrente al auto de recusación de Pérez Tremps que, en las deliberaciones previas a esta decisión, había planteado a sus compañeros si ese estudio condicionaba su participación. Ninguno formuló la más mínima duda Por otro lado, si en algo están de acuerdo los once magistrados que resolvieron- -de forma contrapuesta, eso sí- -la recusación es distinguir entre un estudio académico de carácter genérico y un dictamen emitido con carácter profesional a instancia de parte interesada. Es la diferencia que, respectivamente, existe entre los trabajos de Rodríguez- Zapata y de Pérez Tremps. La reacción de la Generalitat catalana es de mal perdedor y delata sus intenciones: prejuzga lo que harán los magistrados en la resolución final del recurso, lo que es temerario e irrespetuoso, y sobre todo es una presión sobre el TC, al que trata como un tablero de fichas al servicio de intereses partidistas.