Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ESPAÑA SÁBADO 17 s 2 s 2007 ABC RELIGIÓN La Iglesia española prepara una gran beatificación de mártires de la Guerra El acto podría celebrarse en 2009, coincidiendo con el 70 aniversario del fin del conflicto bélico, y llevaría a los altares a más de 200 nuevos beatos JESÚS BASTANTE MADRID. La Conferencia Episcopal prepara una gran ceremonia de beatificación de mártires de la Guerra Civil, que podría tener lugar en nuestro país a lo largo de 2009, coincidiendo con el 70 aniversario del fin de la contienda, según informaron a ABC fuentes oficiales del Episcopado, quienes recordaron que esta iniciativa forma parte de los compromisos adquiridos por la Casa de la Iglesia en su Plan Pastoral para el quinquenio 2006- 2010. En concreto, en el punto 3.15 del citado Plan Pastoral- -que marca la hoja de ruta a seguir por la Iglesia española para los próximos años, y cuyos primeros resultados se plasmaron con la histórica visita de Benedicto XVI a Valencia y la reciente publicación de una Instrucción Pastoral sobre la situación actual de nuestro país- los obispos se comprometen a la preparación y celebración de al menos una gran ceremonia de Beatificación de numerosos mártires de la persecución religiosa en España (1936- 1939) acompañada de una cuidada y oportuna acción pastoral sobre la santidad de la vida cristiana y el testimonio de la fe Según ha podido saber este diario, la intención del Episcopado es la de agrupar en una sola celebración los distintos procesos que ya se encuentran abiertos, así como otros que están a punto de arrancar, a fin de poder celebrar una gran ceremonia en nuestro país a lo largo de 2009. Se espera que, para dicha fecha, la Santa Sede pueda subir a los altares en calidad de beatos a más de 200 mártires. Como se recordará, desde el comienzo de su Pontificado, Benedicto XVI tomó la decisión de no presidir las ceremonias de beatificación, reservándose para las canonizaciones, y cediendo esta responsabilidad en el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el portugués José Saraiva Martins, así como en el obispo de la diócesis en la que dicha beatificación tuviera lugar. En este caso, al agruparse diferentes procesos, procedentes de al menos una docena de diócesis, la presidencia de la ceremonia correría a cargo del presidente de la Conferencia Episcopal y los cardenales españoles (en especial, los activos y residentes en España, caso de Rouco, Cañizares y Amigo) En las últimas semanas, las diócesis de Cartagena- Murcia y Barcelona han comenzado sendos procesos de beatificaciones de sacerdotes, religiosos y laicos asesinados durante la Guerra Civil. En el caso de la diócesis murciana, se trata de un total de 61 personas, mientras que en la archidiócesis catalana el número asciende a 16 mártires. En ambos casos, la apertura de los procesos estuvo presidida por los obispos, Juan Antonio Reig y Lluís Martínez Sistach. Durante su intervención, el arzobispo de Barcelona destacó el valor y el ejemplo de los mártires 16 personas que fueron martirizados en San Feliú de Llobregat y la Ciudad Condal. Se trata de nueve religiosos de la congregación de San Pedro ad Vincula, una religiosa de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones y tres religiosas de las Hermanas Capuchinas de la Madre del Divino Pastor, así como tres laicos (dos hombres y una mujer) En el caso de Murcia, LA MISIÓN Jesús Higueras TIEMPO DE CONVERSIÓN Cartagena y Barcelona Benedicto XVI beatificó a siete mártires en octubre de 2005 se trata de 42 sacerdotes, cuatro seminaristas, dos religiosos Hermanos de la Luz y trece seglares, de los que 55 fueron asesinados en la diócesis y otros seis en otras diócesis. Junto a este listado, se está a la espera de la apertura de va- AP Doscientos nuevos mártires Al menos una docena de diócesis se disponen a abrir procesos de beatificación de mártires de la contienda rios procesos en algunas diócesis. Aunque desde el Episcopado no se ha podido confirmar de forma oficial cuáles serán, se estima que alrededor de una docena de Obispados arranquen, en los próximos meses, las causas de al menos otro centenar de posibles mártires, de modo que la cifra de beatos que se espera suban a los altares en 2009 podría superar (incluso con creces) los 200. Fuentes episcopales han apuntado las diócesis de Oviedo, Santander, Lérida, Toledo, Valencia o Zaragoza como lugares donde se puedan abrir, en breve, dichos procesos. Diez mil mártires, 424 beatos y once santos Según informa la Comisión Episcopal para las Causas de los Santos, el número de víctimas durante la persecución religiosa en España ascendía, según una investigación realizada en 1960 por el arzobispo emérito de Mérida- Badajoz, Antonio Montero, a 6.832, de los cuales 4.184 pertenecen al clero secular; doce son obispos; un administrador apostólico; varios seminaristas; 2.365 son religiosos y 238 son religiosas. Un estudio posterior, realizado en 2000 por el historiador Vicente Cárcel Ortí, habla de diez mil mártires españoles durante dicho período. Los datos se desglosan así: doce obispos, un administrador apostólico, cerca de siete mil sacerdotes, religiosos y religiosas, y en torno a tres mil seglares, la mayoría de ellos pertenecientes a la Acción Católica. Desde 1987- -fecha de la primera beatificación sobre este período- -a 2001, la Conferencia Episcopal habla de un total de 471 beatos, de los que 379 son religiosos, 4 obispos, 43 sacerdotes seculares y 45 seglares. A finales de 2005, Benedicto XVI presidió una ceremonia de beatificación de siete sacerdotes de la diócesis de Urgel. En cuanto a las canonizaciones, el Episcopado da la cifra de 11 santos: un sacerdote diocesano, otro sacerdote religioso y los nueve restantes hermanos religiosos. irarán al que traspasaron Este es el lema que Benedicto XVI ha propuesto a todos los cristianos al aproximarse el tiempo santo de la Cuaresma. Este miércoles acudiremos a los templos a que se nos imponga la ceniza como señal penitencial, pero de nada serviría si no somos conscientes que la penitencia no es sólo un gesto exterior, sino que sucede cuando se produce un cambio sustancial en el corazón del hombre que mira hacia su vida. Sólo la contemplación de Aquél que fue traspasado en la cruz puede cambiar nuestro corazón, pues somos lo que contemplamos y si vemos el amor de Dios manifestado en la cruz, acogeremos ese amor que se convierte para nosotros en un don y en un mandato. Ese amor que se nos regala, debemos regalarlo también a todos con los que convivimos. El Santo Padre nos pide a todos que reflexionemos una vez más sobre cómo el amor de Dios se ha querido convertir no solamente en ágape sino también en eros en el misterio de la cruz, pues es el crucificado el que tiene sed de mí, el que desea que me interese por Él, le abra mi corazón, acoja toda su salvación y la transmita con ilusión a los demás. La Cuaresma será un tiempo de profunda conversión. Antiguamente se bautizaban los convertidos, ahora tenemos que convertirnos los bautizados. Nuestra penitencia se tiene que concretar en obras de vida, en las que luchemos contra el actual desprecio por la vida en nuestra sociedad, especialmente cuando las personas son explotadas o viven el drama de la soledad o el abandono. Miremos a nuestro alrededor y no será difícil encontrar prójimos es decir, próximos a nosotros que tienen necesidad que les sea anunciado el amor que se manifestó en la cruz de Jesús. Mientras que una gran parte de España se divierte con los carnavales, otros tantos estamos ya pensando cómo preparar mejor nuestro corazón, para que cuando llegue Aquél que traspasaron, nos encuentre en vela, despiertos y dispuestos a manifestar al mundo el gran amor de Cristo Jesús. M