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ABC SÁBADO 17 s 2 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA DECLARACIÓN DE BELHADJ ESPAÑA 13 Dice que conoce a un autor material (Bouchar) pero niega haber ayudado a huir a Afalah y M. Belhadj Youssef Belhadj escucha atento el exhaustivo interrogatorio de la fiscal, a la que no quiso contestar POOL Belhadj admite que estuvo en Madrid ocho días antes de la matanza No aclaró su marcha precipitada el 3 de marzo con un billete de avión comprado ese día D. M. N. C. MADRID. Youssef Belhadj, que junto a Hassan El Haski y Rabei Osman El Egipcio está acusado de ser uno de los ideólogos del 11- M, reconoció que estuvo en España en marzo de 2004 y que, ocho días antes de la matanza, se marchó de vuelta a Bélgica. Según la fiscal Olga Sánchez, la visita sirvió para ultimar los preparativos de los atentados y su regreso se produjo de forma precipitada; según el acusado (que sólo contestó a su letrado) sirvió para aprovechar una nueva oportunidad de obtener la residencia española, algo que ya intentó sin éxito en 2002, y si se fue en avión (compró el billete el mismo día) fue porque le costaba lo mismo que el autobús y era más rápido. El elemento principal que vincula a este marroquí con el 11- M es un apodo: Abu Dujana Dos son los motivos: con este sobrenombre se reivindicaron los atentados tanto en el comunicado remitido por fax a la redacción de ABC como en el vídeo encontrado en una papelera próxima a la mezquita de la M- 30. En esa cinta, un encapuchado leía la reivindicación en nombre de Abu Dujana El segundo motivo que identifica a Belhadj con este apodo es el hecho de que en su casa de Bélgica (en la Plaza de la Duchesse de Brabant de Bruselas) se encontrara un teléfono en cuya memoria estaba grabado el nombre de Abu Dujana asociado a un número que correspondía con el móvil de Belhadj. Al ser preguntado ayer por Abu Dujana el procesado dijo que la primera vez que escuchó ese nombre fue cuando le detuvieron en Bélgica por orden del juez Juan del Olmo. La estrategia de Belhadj para desvincularse de todos los efectos hallados en ese piso que pudieran relacionarle con el 11- M consistió en sostener que no vivía de forma permanente allí y que alternaba sus estancias en esa vivienda con otras en casa de sus cuatro her- manos. No tenía residencia fija y no puedo responder de lo que se encontró allí declaró. Esa misma explicación ofreció en relación con una revista que publicaba un artículo sobre la utilización de móviles como activadores de cargas explosivas, técnica que los terroristas emplearon el 11- M. Youssef Belhadj negó haber ofrecido cobertura a Mohamed Afalah y Mohamed Belhadj en su huida tras la explosión de Leganés. El procesado no supo explicar por qué el primero llamó desde una cabina de la Plaza de la Duchesse de Brabant a un hermano suyo en Madrid para pedirle su número de teléfono en Bruselas. No obstante, sí reconoció haber estado con Afalah en tres ocasiones: dos veces en 2002 (en la mezquita y jugando al fútbol) y otra en 2004, en la mezquita. También admitió conocer a Abdelmajid Bouchar, procesado como autor material de la matanza que le ayudó a hacer el papeleo para la residencia en Madrid porque habla español. Respecto a Mohamed Belhadj, aseguró que a la única persona que conoce con este nombre es a su hermano. A lo que sí halló respuesta fue a las imputaciones de su sobrino Mohamed Moussaten, quien dijo que su tío pertenecía a Al Qaida, quería practicar el yihad y que, sobre el 11- M, le había dicho que le parecía poco Todos estos extremos fueron negados por Belhadj, quien atribuyó las palabras de su sobrino a supuestos malos tratos en comisaría. QUERÍA DECIRLES A LA CARA QUE MATARON A MI BEBÉ ANTES DE NACER POR D. M. y N. C. MADRID. Aprovechando el primer receso de la sesión de la mañana, Adeniria esperó a que la sala de vistas quedara casi vacía para acercarse a la pecera blindada en la que están parte de los acusados. Cuando consiguió atraer su atención, juntó los puños y los movió para indicarles que su deseo es estrangularlos: Necesitaba verles las caras, decirles a la cara que mataron a mi bebé antes de nacer dijo. Su gesto no se quedó sin respuesta. Rafa Zouhier le dijo que no con los dedos y, tras aproximarse a ella, pegó al cristal un papel que ya tenía preparado por si algo así sucedía, el mismo que el día anterior mostró a Pilar Manjón. En él podía leerse la siguiente frase: Pobres víctimas La reac- ción de Adeniria fue de absoluta indiferencia: No he sentido nada, sufrí tanto que ya no puedo sufrir más. Pero les veo a todos caras de terroristas, ¿no creen? Esta mujer de nacionalidad brasileña estaba embarazada de tres meses, casi cuatro cuando el tren de El Pozo saltó por los aires. Pese a la desgraciada pérdida del bebé, reconoce que aún tiene que dar gracias por estar viva y poder atender así a sus otros dos hijos, de 20 y 4 años de edad. No tuve ninguna lesión porque me subí justo en el vagón en el que los terroristas colocaron la mochila- bomba que no llegó a estallar la misma que dio a la Policía la pista clave para llegar a los autores de la matanza. Tras el atentado, ella albergó la esperanza de poder ver nacer a su bebé con normalidad. Sin embargo, a finales de marzo empezó a sentirse mal y a tener contracciones y fue el médico, el 30 de marzo, quien tras la exploración le comunicó que el feto llevaba diez días muerto. Ahora sólo le queda el consuelo de que la Audiencia Nacional haga justicia y que los culpables paguen por este crimen con la cárcel. ABC. es Especial sobre los atentados del 11- M y la instrucción del sumario en abc. es nacional