Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN SÁBADO 17 s 2 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro MÁS RESPETO EN LAS AULAS A creciente indisciplina que se observa en buena parte de los colegios españoles invita a tomar medidas contundentes para que el desdén y la falta de respeto que demuestran muchos alumnos hacia sus educadores y hacia el aprendizaje no evolucione a peor. Lo anormal no debe tender a concebirse como normal en virtud de una errónea interpretación de los derechos y libertades del alumnado. Por muy extendidas que ya estén costumbres como que un escolar utilice reiteradamente un teléfono móvil en plena clase o que, en una evidente muestra de falta de consideración, atienda más a la música de su mp 3 que a las explicaciones de su profesor, lo cierto es que se ha llegado a un punto en el que conviene poner coto al exceso de permisividad que el sistema educativo demuestra con los alumnos. Por eso, y a la espera de que se conozca próximamente el texto definitivo, ha de ser acogida favorablemente la iniciativa de la Comunidad de Madrid de impulsar un decreto que refuerce la autoridad de los profesores, la disciplina en las aulas y la motivación de los alumnos para una mejor convivencia. En ocasiones, hay conductas lamentables imposibles de corregir si no es mediante un rígido régimen sancionador, en este caso novedoso. Aunque sus efectos están por ver, es razonable una regulación que conciencie al alumno de que entorpecer el trabajo de profesores y compañeros no quedará impune. Posiblemente, muchas comunidades tendrán que seguir el ejemplo de Madrid. L OTEGI CONFIESA EL FRAUDE ARA que no haya dudas sobre las intenciones de la izquierda proetarra, Arnaldo Otegi lo ha dejado bien claro al anunciar que se presentará a las próximas elecciones como lo que somos y con una gran marca electoral Nadie puede llamarse a engaño sobre la decisión de Batasuna de volver a entrar en las instituciones municipales y forales vascas. Y, por eso, la respuesta del Gobierno debe ser la de instruir al fiscal general del Estado para que proceda contra las listas electorales que utilice nuevamente ETA. La declaración de Otegi es más que una osadía. Es el síntoma evidente de que la izquierda proetarra está crecida y se siente reforzada políticamente. Ni el atentado del 30- D, con dos asesinatos, ni la intensificación de la violencia callejera parecen ser elementos de disuasión para que Batasuna dé a conocer sus planes electorales. Ha interiorizado la impunidad de hecho que, según el diario Gara habrían convenido ETA y el Gobierno, de la misma manera que ha interiorizado la pasividad del Ejecutivo como un mensaje de continuidad en la negociación política. La perspectiva inmediata, si no hay una rectificación sustancial de la política antiterrorista, aboca a un retroceso histórico en la lucha contra ETA. Los terroristas han vuelto a matar, Batasuna recupera terreno político e institucional, el PSOE ha roto el Pacto Antiterrorista- -incluso quiere sacar a Batasuna de la lista europea de organizaciones terroristas- -y el PNV vuelve a ejercer de equidistante. Estas fueron las condiciones políticas que mantuvieron al Estado en una especie de empate permanente con ETA, hasta que el Gobierno del PP- -luego apoyado por el PSOE- -decidió cercar y acabar con todos entramados de ETA, plantear con los socialistas una alternativa constitucionalista a la hegemonía nacionalista y sancionar políticamente por la colaboración del PNV con los terroristas, plasmada en el Pacto de Estella. Es lógico que, ahora, cuando este legado de la anterior legislatura está siendo desmantelado, Arnaldo Otegi perciba la situación como una ocasión propicia para mutilar la ventaja que se cobró el Estado en la lucha contra ETA. P El fiscal general del Estado ha escudado su inacción frente a Batasuna y sus secuelas en que la aplicación de la Ley de Partidos Políticos requiere indicios suficientes de fraude de ley. Ya los tiene y están confesados por Otegi, representante de una Batasuna, disuelta e ilegal, que ha actuado como portavoz de la nueva marca electoral de ETA. El impulso de las candidaturas proetarras para las próximas elecciones es de Batasuna, dato suficiente para acreditar una relación de dependencia a esta formación ilegal y, por tanto, a ETA. No cabe duda de que Batasuna pretenderá sacar todo el provecho posible al auto del juez Garzón sobre la denominada izquierda abertzale Incluso podría acabar reconvertida- -pese a que no existe como organización política, pero, casualmente o no, puede dar su nombre a la nueva formación proetarra- -en una especie de santuario judicial de la pura izquierda proetarra. Si así ocurre, ese auto habrá causado una quiebra profunda en la lucha judicial contra ETA. El reto alcanza también al ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, muy ufano en sus desplantes al PP y al Consejo General del Poder Judicial, pero a quien hay que exigir que dedique sus energías políticas y su supuesta fama de duro a garantizar la integridad del Estado de Derecho y el cumplimiento de las leyes frente a los terroristas y sus cómplices. Su paso por la Fiscalía, de perfil realmente bajo, no ayuda a pensar que ahora vaya a comprometerse con leyes que criticó públicamente y con argumentos políticos, pese a que era jefe de una fiscalía y, por tanto, estaba obligado a defender esa legalidad contra la que despotricaba. El tiempo corre en contra de los intereses del Estado y de la sociedad. Cada día que gana la impunidad de la izquierda proetarra, Batasuna se hace más fuerte y ETA se reanima. Siempre fue una quimera pensar que el Gobierno podría hacer reparables los perjuicios de la negociación política- -ruptura del consenso, paralización de la Ley de Partidos- -en cuanto ETA volviera a matar. ETA ya ha matado, esos perjuicios se han consolidado y el Gobierno sigue insoportablemente igual. ROYAL SE HUNDE EN FRANCIA n unas pocas semanas de campaña electoral, el proyecto político de la socialista Segolene Royal se ha quedado exhausto. Es difícil seguir ocultando que detrás de una rutilante fachada hecha a medida de lo políticamente correcto no hay nada que la sustente. Lo más bochornoso del caso es que el fenómeno del hundimiento no se debe ni siquiera a la confrontación con el candidato de centro- derecha, Nicolás Sarkozy, sino que las vías de agua se producen en su propio campo, con casos como la estrepitosa dimisión del responsable de economía del Partido Socialista en respuesta a la adopción de un programa que éste se ha negado a respaldar. Desde que se confirmó su candidatura, fueron varios los líderes de opinión de todo el espectro político francés y europeo que alertaron de la vacuidad de un proyecto sin rumbo claro, basado en una continua declaración de buenas intenciones a la medida de cada auditorio. Con razón están preocupados los dirigentes socialistas franceses por el muy previsible descalabro en la elección presidencial, porque inmediatamente después vendrán las legislativas, en las que no solo Royal, sino todo el partido puede acabar pagando la frivolidad de haber optado por una candidata que, ni de lejos, parece estar a la altura de los desafíos que Francia tiene ante sí. E DESINTERÉS POR EL ESTATUTO ANDALUZ A YER terminó la campaña sobre el referéndum de reforma del Estatuto andaluz que se celebrará mañana entre el desinterés y la indiferencia de muchos ciudadanos. Superada la innecesaria polémica sobre la definición de Andalucía como realidad nacional y a la vista del acuerdo entre los grandes partidos, se da por hecho que el texto será aprobado y también, que la participación será escasa. No sería la primera vez. A pesar de las discrepancias suscitadas por el Estatuto catalán- -pendiente todavía de revisión por el TC- buena parte de los electores le dio la espalda en las urnas. Si se confirman las previsiones en Andalucía, quedará en evidencia la política territorial del PSOE porque resulta absurdo justificar el cambio del modelo de Estado por una supuesta presión social en favor de las reformas estatutarias. Sucede todo lo contrario: la gente espera que los políticos se ocupen de los problemas que realmente importan mientras que algunos partidos sólo piensan en el reparto de cuotas de poder y en absurdos debates identitarios. Así, la distancia creciente entre la clase política y las demandas sociales llegará a suponer un notable deterioro para la legitimidad del sistema. Ni la búsqueda de una fecha emblemática, ni la retórica algo confusa del preámbulo, ni la supuesta necesidad de no quedarse atrás en una carrera sin final conocido son razones suficientes para motivar a unos ciudadanos que están demostrando mayor madurez que muchos de sus representantes. La campaña andaluza ha tenido escasa repercusión a nivel nacional, con el agravante de que Zapatero ha utilizado uno de los mítines para sacar de nuevo a la palestra el tema de Irak, ajeno por completo al asunto. Ahora resulta que los socialistas echan la culpa al PP por un supuesto desinterés hacia el referéndum. Está visto que la teoría de desviar hacia el adversario la responsabilidad por los errores propios se ha convertido en costumbre generalizada. Sin embargo, casi nadie se la toma en serio. Los populares andaluces, bajo el liderazgo de Javier Arenas, han hecho un esfuerzo notable para buscar el consenso y evitar otro referéndum bajo el signo de la división. Por tanto, nadie puede reprocharles nada ya que la iniciativa política corresponde al Gobierno autonómico, a pesar de lo cual Manuel Chaves- -que es también presidente del PSOE- -ha mantenido un perfil bajo. La gente no está por la labor, como consecuencia lógica de la extraña estrategia emprendida por Zapatero para alterar los principios constitucionales de unidad, autonomía y solidaridad en favor de una fórmula indefinida e inconsistente. Queda claro que no era producto de una exigencia social, ni mucho menos de una necesidad histórica, sino una simple huida hacia delante de un Ejecutivo carente de proyectos sólidos.