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12 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA DECLARACIÓN DE EL EGIPCIO VIERNES 16 s 2 s 2007 ABC El juicio arranca sin que se permita a las partes formular peticiones de nulidad El Egipcio también niega que conozca a los otros dos ideólogos de los atentados N. V. D. M. MADRID. ¿Conoce a Youseff Belhadj? Nunca ¿Conoce a Hassan El Haski? Nunca ¿Conoce a Serhane El Tunecino Mi relación con Serhane era porque fue profesor mío de español en la mezquita de Estrecho. Yo era un alumno más en sus clases Las primeras respuestas del acusado al interrogatorio de su defensa se oyeron a primera hora de la tarde. Antes, por la mañana, el juicio había arrancado, como estaba previsto, sin que ningún abogado- -ni de la defensa ni de la acusación- -planteara cuestiones de nulidad, estrategia más que habitual de las partes en macroprocesos como éste. La determinación del presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez, para evitar incidentes de este tipo dio sus frutos. Lo dejó claro en todo momento: No caben en este procedimiento cuestiones previas. Las partes pueden hacer las alegaciones que crean conveniente por escrito ante la secretaría del Tribunal y en sus informes La vista, pues, arrancó y, con ella, la comparecencia de Rabei Osman. Su estrategia se centró en negar cualquier relación con los coprocesados, salvo en los casos en los que las pruebas de su relación son tan evidentes como la mantenida con Serhane El Tunecino o Fouad El Morabit. Todo su empeño fue desvincularse de los que, como él, también son considerados ideólogos de la matanza de Madrid. Es el caso de Youssef Belhadj y Hassan El Haski, ambos miembros destacados del Grupo Islámico Combatiente Marroquí, organización a la que Osman estaría vinculado a través de Mourad Chabarou, uno de los interlocutores en las conversaciones telefónicas intervenidas. También negó conocer al procesado Larbi Ben Sellam (el único acusado de inducción al suicidio) a quien, según las investigaciones policiales, de- LA AGENDA La vista oral se reanuda a las diez de la mañana de hoy. Aunque la declaración de Mohamed El Egipcio no ha concluido, el tribunal tiene previsto aplazarlo hasta el próximo lunes, día 19, y comenzar entonces el interrogatorio deYoussef Belhadj, considerado por la Fiscalía el responsable del ala militar de la organización Al Ansar de Al Qaeda en Europa y otro de los supuestos autores intelectuales de la matanza del 11- M. Le seguirá el tercer acusado de ser autor intelectual, Hassan el Haski. Tras los autores intelectuales declararán los considerados autores materiales, Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar. El presidente del Tribunal, Gómez Bermúdez, charla con periodistas durante un receso POOL MARCANDO PAUTAS Es un proceso con un guión escrito, una dirección estricta y un calendario más abierto de lo deseable Jesús Zarzalejos Abogado y doctor en Derecho Procesal Intentó desvincularse jó el testigo de la célula de Madrid al marcharse de España en febrero de 2003. Desde entonces hasta un año después, El Egipcio dijo que no tuvo contacto con ninguna de las personas que conoció en España, excepto con su mujer y con Chabarou (con quien trabajó en Tarazona) Con este último hablaba sólo, dijo, para contarle sus problemas matrimoniales. No obstante, en las grabaciones se escucha a Rabei Osman decir que los hermanos Serhane y Fouad... se han ido todos. Todo ese grupo está con dios Nada que ver con su mujer. Por el contrario, sí admitió tener contacto con Fouad El Morabit, al que conoció en la mezquita de Estrecho. Como a veces Rabei Osman dormía en la calle, su amigo marroquí se ofrecía a lavarle alguna ropa en la lavadora y añadió que durante el tiempo que estuvo fuera de España intentó sin conseguirlo ponerse en contacto telefónico con él. También negó conocer la existencia del piso de la calle Virgen del Coro, donde muchos de los miembros de la célula islamista se reunían. Afirmó que llegó a España desde Alemania porque tuvo conocimiento de que en 2001 había en España un proceso de regularización de inmigrantes y quiso aprovecharlo. Ese fue el único motivo por el que, dijo, eligió España. A sesión inaugural de la vista oral por los atentados del 11- M mostró algunas de las pautas principales del probable desarrollo del juicio. La primera es la clara voluntad del Tribunal de mantener un ritmo constante en la práctica de las pruebas, evitando interrupciones por cuestiones de orden que, según indicó con meridiana claridad el Presidente de la Sala, quien no está para bromas, habrán de presentarse por escrito. Cabe presumir que no correrán mejor suerte las solicitudes de suspensión de la vista para practicar nuevas pruebas, aunque las decisiones que afectan al derecho de defensa deben tomarse con suma precaución. La dirección del juicio oral es un aspecto esencial en proceso como el del 11- M, con una pluralidad de acusaciones y defensas, que, legítimamente, utilizan los medios procesales para mejorar las expectativas de sus representados. Pero si no hay un criterio estricto por parte de la Presidencia del Tribunal- -para lo que no es necesario hacer L comentarios con sorna sobre el interrogatorio que está practicando el letrado- el juicio corre el riesgo de ser sometido a continuas interrupciones y dilaciones. Aunque esta lucha contra el tiempo para evitar, antes de que haya sentencia, el vencimiento de las prisiones provisionales de una buena parte de los acusados tampoco puede justificar la desestimación por principio de toda petición de los letrados sobre cuestiones sobrevenidas. Aun así, si la jornada inaugural no ha permitido siquiera concluir el interrogatorio del primer procesado, difícil será predecir un plazo máximo de duración del proceso. La actitud de Rabei Osman el Sayed, Mohamed el Egipcio procesado como autor material, será también una opción probable para otros acusados. Los derechos constitucionales a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable comprenden el derecho a guardar silencio y a contestar a quien plazca al acusado. Así lo hizo El Egipcio forzando una larga y tediosa, pero necesaria, lectura de la declaración que prestó ante el juez instructor, lo que habrá de hacerse, con toda seguridad, cada vez que un acusado se niegue a declarar o incurra en contradic- ciones con sus manifestaciones hechas en el sumario. De esta manera, tras ser sometida a publicidad y a contradicción de las partes, la declaración sumarial tendrá plena condición de prueba, según los cánones constitucionales, y podrá ser valorada por el Tribunal, junto con los restantes medios probatorios, para decidir sobre la responsabilidad del acusado. En cuanto al silencio, obviamente, no es una prueba de cargo que desvirtúe por sí misma la presunción de inocencia, pero sí supone una actitud que el Tribunal puede valorar en sentencia, más aún si ese silencio se mantiene después de que, como sucediera ayer, el Ministerio Fiscal y los letrados leyeran los interrogatorios que tenían preparados para El Egipcio Por otro lado, el papel protagonista del Fiscal se puso de manifiesto ayer al llevar la iniciativa del interrogatorio, no sólo porque es siempre el primero en interrogar a los acusados, sino también porque el Tribunal emplazó a todos los abogados a evitar la repetición de preguntas que hubiera formulado el Ministerio Público. Este criterio de economía procesal es, sin duda, muy útil. Pero a veces sólo gracias a la reiteración de una pregunta es posible poner de manifiesto una contradicción o, simplemente, una falsedad en la declaración anterior del interrogado. En definitiva, es un proceso con un guión escrito, una dirección estricta y un calendario más abierto de lo deseable.