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ABC JUEVES 15 s 2 s 2007 Tribuna Abierta INTERNACIONAL 37 Jesús Acebillo Presidente del Grupo Novartis en España PROGRESO, PATENTES L acceso a los medicamentos innovadores se ha constituido en estos tiempos en una de las exigencias más candentes y con mayor repercusión en la sociedad, tanto en los países más avanzados como en aquellos en vías de desarrollo. La reciente campaña de Intermon Oxfam y de Médicos sin Fronteras reclamando que Novartis cediera gratuitamente sus derechos de propiedad intelectual sobre el fármaco oncológico Gleevet, ante la denegación de su reconocimiento por el gobierno de La India, ha contribuido a confundir a la opinión pública, sensible a los problemas de acceso a los medicamentos esenciales. Estas organizaciones han propagado sin fundamento que la defensa de sus derechos de patente por parte de Novartis significa un bloqueo al desarrollo de genéricos locales, lo que, a su vez, impediría el acceso de los enfermos al tratamiento. a campaña orquestada por estas ONGs omite que Gleevec, producto patentado en 40 países, incluida China, constituye una de las innovaciones fármaco- terapéuticas más eficaces, cuya administración ha supuesto transformar la altísima mortalidad de la leucemia mieloide crónica en una condición crónica. ¿A quién se favorece en La India rechazando el carácter radicalmente innovador de Gleevec? De ninguna manera a los enfermos bajo tratamiento con este producto, puesto que un 99 por ciento de todos ellos lo reciben gratuitamente, mientras que el precio del tratamiento anual con genéricos ilegítimos supone 4,5 veces el salario medio de la población activa de este país, que a pesar de su espectacular crecimiento económico no cuenta con sistema público alguno de cobertura sanitaria de alcance universal. De modo que ni la reivindicación de Novartis, salvaguardando sus derechos, supone impedimento alguno al acceso a Gleevec de los enfermos sin recursos, ni la discriminación del Gobierno favoreciendo las copias locales suponen una mejor alternativa, ni Novartis depreda ningún mercado en la medida que no existe salida comercial para Gleevec en la India. Y RESPONSABILIDAD SOCIAL Clarificar la ley india de patentes es bueno para el gobierno, la industria y los pacientes porque la sociedad debe saber si invertir en La India para desarrollar nuevos medicamentos es una opción viable a largo plazo o no. Sin patentes no habrá innovación y la innovación es vida y esperanza E ce M. Mueller, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburg, donde se analizaban las claves de la patente de Gleevec en La India. En el artículo se apoyan las tesis de Novartis y se minimizan las consecuencias de la decisión judicial en el acceso a medicamentos esenciales, el principal argumento de las ONG. La profesora Mueller afirma en el artículo que aunque Novartis finalmente obtenga la patente de Gleevec en La India, las actuales salvaguardas de salud pública instauradas por el Gobierno indio dan múltiples opciones para asegurar el acceso a éste y otros fármacos que salvan vidas. a irresponsabilidad de la información sesgada no favorece la superación de los graves problemas de equidad y equilibrio geopolítico. Proteger la innovación es la mejor protección para los pacientes, pues establece la base para las enormes inversiones en I D de la industria farmacéutica, vitales para el progreso médico. La investigación en la industria farmacéutica se caracteriza por ser un proceso de larga duración (10- 12 años) de riesgo (1 de cada 20.000 moléculas termina por ser comercializada) y muy costosa (800 millones de euros supone el desarrollo de cada una) on leyes de patentes eficaces, las compañías pueden seguir ofreciendo mejoras e innovaciones tanto a los pacientes como a la sociedad. Clarificar la ley india de patentes es bueno para el gobierno, la industria y los pacientes porque la sociedad debe saber si invertir en La India para desarrollar nuevos medicamentos es una opción viable a largo plazo o no. Sin patentes no habrá innovación y la innovación es vida y esperanza. L L C Tampoco la denuncia de inconstitucionalidad de Novartis va a suponer una barrera al acceso a Gleevec en otros países, en la medida en que la flexibilidad de los tratados internacionales de comercio de fármacos permiten la exportación de medicinas producidas bajo la fórmula de licencia obligatoria a países en desarrollo por razones de salud pública, recurso que el Gobierno indio ha ignorado. l episodio de la campaña de Médicos sin Fronteras e Intermon Oxfam pone de relieve dos importantes aspectos que no deberían ser subestimados: el carácter corresponsable de gobiernos, agencias humanitarias, indus- E trias y desde luego las propias ONGs, y el riesgo de trivializar la importancia del esfuerzo innovador de las compañías biomédicas de base científica. Deberíamos preguntarnos a quién beneficia alentar la hostilidad hacia la innovación y a quién la legitimación de la deslocalización de la investigación y la producción de medicamentos mitificando la manufactura de versiones genéricas ilícitas de los productos con patente. Las patentes salvan vidas en todas partes y generan riqueza. T he New England of Journal of Medicine acaba de publicar un artículo de Jani-