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ABC JUEVES 15 s 2 s 2007 INTERNACIONAL 35 Procesan al número tres de la CIA por contratos fraudulentos Sesenta por ciento de sobrecargo por facilitar agua potable en Irak y Afganistán P. RODRÍGUEZ WASHINGTON. Kyle Foggo, ex número tres de la CIA, ha sido formalmente procesado por múltiples delitos relacionados con la fraudulenta asignación de contratos oficiales a un viejo amigo, a cambio de lujosas vacaciones y la promesa de un lucrativo empleo. De igual manera, también fue encausado Brent Wilkes, empresario y destacado donante del Partido Republicano, teórico beneficiario de estos manejos ocultados a través de intermediarios y compañías fantasmas. Hasta su forzado cese el pasado mes de mayo, Foggo era un especialista en logística de la CIA que había logrado escalar hasta el puesto de director ejecutivo con la llegada del congresista republicano Porter J. Goss a la jefatura de la agencia. Irónicamente, durante su larga carrera, Kyle Foggo había ocupado en dos departamentos de la CIA el puesto de responsable de ética profesional. Experiencia que no le habría impedido caer en esta trama de corrupción. Pese a la naturaleza secreta de estos denunciados contratos de la CIA, el Ministerio Público confirmó que los servicios de inteligencia habrían terminado pagando un sesenta por ciento de recargo por suministrar agua potable a sus agentes y grupos de comandos desplegados en remotas zonas de Afganistán y el norte de Irak Estos procesamientos son el último capítulo de una larga investigación criminal planteada por un famoso pero opaco proceso presupuestario- -conocido como earmarking por el que congresistas federales son capaces de canalizar contratos públicos hacia amigos y contribuyentes. El año pasado, estas pesquisas culminaron en el encarcelamiento del diputado Randy Cunningham. Como escenario de esta trama delictiva se ha identificado una suite del famoso Hotel Watergate en Washington, alquilada periódicamente para partidas de póquer. Aunque congresistas, empresarios y altos cargos habrían compartido algo más que su afán por jugar a las cartas. Con indicios de que estos cuestionables favores eran recompensados no solo con regalos pecuniarios sino también con los intangibles servicios de prostitutas de lujo. El actual responsable de la CIA, el general Michael V Ha. yden, ha ordenando a su plantilla no hablar sobre esta cuestión. Según recalcó Hayden, las acusaciones contra Foggo afloraron por primera vez en el seno de la CIA, institución que en todo momento ha cooperado con las pesquisas del Departamento de Justicia. George W. Bush, durante una rueda de prensa ayer en el ala este de la Casa Blanca AFP Bush reitera su plena certeza sobre las letales injerencias de Irán en la guerra de Irak El presidente afirma que tomará medidas al no existir dudas sobre el origen iraní de sofisticados artefactos explosivos en el arsenal de los insurgentes chiíes PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. En una de sus ya típicas ruedas de prensa por sorpresa, la primera de este año, el presidente Bush insistió ayer en su plena certeza de que el gobierno de Irán está facilitando armas letales para que grupos insurgentes chiíes las utilicen contra efectivos del Pentágono desplegados en Irak. Aunque el ocupante de la Casa Blanca admitió que no sabe si este denunciado trasiego de sofisticados explosivos ha sido ordenado por la cúpula de la Teocracia de Teherán, recalcó que piensa tomar medidas para terminar con esta injerencia. Arrastrando en su credibilidad el lastre de la inexistencia de las armas de destrucción masiva atribuidas a Sadam Husein, George W. Bush insistió en que considera probado por encima de cualquier duda que una parte de la Guardia Revolucionaria de Irán, conocida como la Fuerza Quds, ha suministrado estas ingeniosas bombas, en forma de múltiples cilindros repletos de explosivos y con capacidad para penetrar el blindaje de un carro de combate Abrams. Los responsables militares de Estados Unidos en Bagdad han atribuido a estos elaborados artefactos al menos 170 bajas mortales en sus filas. Conocidos como bombas E. F. P. (explosively formed penetrators) estos ingenios explosivos fueron construidos después de la invasión de Irak y habrían sido compartidos también con las fuerzas de Hizbolá. En opinión de Bush, visiblemente molesto por la incredulidad demostrada una y otra vez en las preguntas de los periodistas, la injerencia de Irán en Irak está más que clara. Cuestionando lo que sería peor: ¿Que el gobierno de Irán conociera esta transferencia de armas o que no? Además de reiterar que no existen dudas en el seno de su administración sobre estos vínculos pese a que el general Peter Pace, jefe de la Junta de Estado Mayor, declarase recientemente que no estaba preparado para confirmar esta conexión iraní. Como suele hacer con otros países hostiles a Estados Unidos, Bush ha repetido que las tensiones actuales se limitan al gobierno de Irán, y no al pueblo persa orgulloso, capaz e inteligente Ante este tono y acusaciones, líderes del Partido Demócrata empezaron a reprochar que la Casa Blanca avanza por un camino de confrontación dolorosamente similar al utilizado para justificar el uso de la fuerza en Irak. Ante las crecientes críticas a su gestión bélica, el presidente Bush también indicó que la resolución no vinculante que la Cámara de Representantes aprobará a finales de esta semana para repudiar el envío de más tropas a Irak es bastante injusta porque prejuzga de antemano el resultado de la escalada militar en curso. Insistiendo en que el Congreso federal no debe interferir en la financiación de la guerra. Los últimos presupuestos presentados por la Administración Bush contemplan un desembolso de más de 700.000 millones de dólares para cubrir los gastos regulares del Pentágono y la creciente factura bélica de Irak. Según reiteró el presidente, nuestras tropas cuentan con que los líderes electos en Washington les faciliten el respaldo que necesitan para realizar su misión Suite en el Hotel Watergate El dinero, sagrado Once detenidos en Francia por enviar yihadistas a Irak EP PARÍS. Once personas fueron detenidas ayer en una operación centrada en la región francesa de Toulouse (en el sur del país) sospechosos de haber ayudado a enviar yihadistas a Irak, según informó el diario Le Nouvel Observateur El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, felicitó a los agentes de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial. De los once, nueve son sospechosos de tener vínculos con la organización terrorista Al Qaida. Según informaron fuentes policiales al diario francés, los detenidos- -siete hombres y cuatro mujeres- -se encuentran en detención provisional en París y en la región suroeste. El objetivo de la operación policial eran las redes en Francia de reclutamiento de combatientes para Irak, indicó el Ministerio del Interior en un comunicado. Las fuentes citadas precisaron que la operación se activó tras la expulsión ayer por parte de Siria de dos franceses detenidos tras intentar entrar en Irak. Los dos jóvenes fueron arrestados a su llegada a Francia, en el aeropuerto de Orly, cuando viajaban del avión que les traía de Damasco. Los demócratas cuestionan una senda dolorosamente similar a la seguida antes de la invasión de Irak