Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 15 s 2 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA LO QUE LA VERDAD ESCONDE E LA INICIATIVA DE MARRUECOS L pleito sobre el Sahara Occidental, comenzado a mediados de los años 1970, empieza a salir de su peligroso estancamiento. Contra el Sahara se han estrellado el Plan Baker, los esfuerzos de Kofi Annan, los proyectos de Marruecos y de Argelia, la cooperación de España y Francia... Un caso de fatiga diplomática sin precedentes. De pronto ha surgido una iniciativa de Marruecos. Se ha dinamizado un proceso bloqueado durante tres décadas. Marruecos no tiene, por ahora, gas ni petróleo, pero tiene inteligencia. Es un régimen amenazado- -como todos los del planeta- pero es un sistema en evolución. Argelia mantiene el predominio de su Ejército, heredero del Frente de Liberación de los años 1950. El sistema marroquí tiene problemas, pero parece, a ojos de los observadores europeos, más flexible y abierto. En el régimen argelino hay menos información. Marruecos ha puesto en marcha su iniciativa: la ha consultado con los gobiernos de Madrid y París. Es el fruto de una larga negociación con la ONU. Quizás Argelia, en medio de problemas apremiantes, inquieta por la reaparición del salafismo, esté en DARÍO situación más difícil. VALCÁRCEL La iniciativa marroquí parte de un plan de autonomía para el Sahara: autonomía verdadera, que aspira a respetar- -aseguran los marroquíes- -las decisiones de las Naciones Unidas. El ministro del Interior, Chakib Benmoussa, se reunió la semana pasada con el ministro español, Miguel Ángel Moratinos. Antes había expuesto su plan en París. Marruecos, aseguran fuentes solventes, someterá a la ONU el proyecto de autonomía del Sahara en abril. Lo cual exigirá dos referendos: en el primero se consultaría a la población hoy residente en el Sahara occidental: sobre el grado de aceptación de la futura autonomía, bajo soberanía marroquí. Además, cree Rabat, será necesario someter a todos los marroquíes a ese proyecto autonómico. Tal es la base de partida. Algo se ha movido en el E subsuelo marroquí... Nada podrá avanzar sin el respaldo de las Naciones Unidas. Argelia y Mauritania podrían firmar (son sólo esperanzas) el futuro acuerdo, quizás este año. España y Francia ayudarán, no sólo diplomáticamente. Argelia mantiene que el pueblo saharaui espera en Tindouf desde 1975. Bernabé López escribe: Sería abusivo considerar al Frente Polisario como único y legítimo representante del pueblo saharaui. Ya no quedan únicos y legítimos representantes de ningún pueblo Y añade: la solución del problema saharaui no puede encontrarse en un sí o en un no expresado en una consulta sobre la adhesión a principios abstractos como independencia o anexión a Marruecos Abraham Serfaty escribía al presidente Buteflika en enero de 2000: El referéndum sería el apoyo a ese estatuto negociado por las dos partes, sin riesgo de ganar o perder todo Y añadía: Es indispensable además que los saharauis hablen entre sí Son ellos los que deben decidir su destino y valorar las propuestas que les permitan llegar a ese estatuto Algo parece claro: una franja de 300.000 kilómetros cuadrados no puede permanecer en el descontrol. Hay que sacar al Sahara Occidental del estancamiento. El salafismo del GSPC, antes circunscrito a Argelia, tiene hoy bases en Afganistán, Sudán, Somalia... Grupos mal controlados extienden el tráfico de armas, de personas, de droga dura... Una solución respaldada por las Naciones Unidas, promovida por Argelia, Mauritania y Marruecos, abriría una etapa nueva, donde la información sustituyera a la falta de transparencia. Marruecos y Argelia necesitan salir de la interinidad. Rabat lanza su iniciativa, abierta a las poblaciones saharauis. No sólo las de Tindouf (quizá la mayoría) sino las de Madrid, Sahara y otras... Marruecos insiste: es necesario transformar un territorio sin ley en un espacio sometido al Derecho. Hace pocos días se ha celebrado una reunión en Dakar: nueve estados africanos acudían a la capital senegalesa con el mando militar de Estados Unidos en Europa, a fin de poner en marcha una estrategia común contra el terrorismo. L remedio más eficaz para evitar los fiascos consiste en no crearse demasiadas expectativas. Por eso los estoicos aconsejaban huir de la búsqueda de una Verdad abstracta y absoluta, sustituyendo ese objetivo tan escurridizo y ambicioso por la persecución de pequeñas certezas morales y de modestas revelaciones sucesivas que encauzan el espíritu hacia un camino de superación y templanza. Y ni siquiera es seguro que esas verdades austeras, decorosas, asequibles, no contengan en sí mismas el poliédrico contraste de una cierta y reversible complejidad. Ante el juicio del 11- M, IGNACIO que hoy arranca después CAMACHO de tres años de polémicos trabajos sumariales, se ha creado una burbuja de expectación que amenaza con desembocar en un desengaño colectivo. Sobre todo porque lo que se va a tratar en esa vista no es la realidad global de la matanza que cambió el Gobierno y quizá la Historia de España, sino la responsabilidad concreta de una serie de personas acusadas de participar en mayor o menor medida en la horrenda masacre. Como además un buen número de los presuntos culpables están muertos, no resulta aventurado pronosticar que los buscadores de verdades absolutas van a quedar insatisfechos con la proclamación de algunas certidumbres parciales, lo que les permitirá proveerse de nuevos argumentarios con los que proseguir su pesquisa. También es probable que los defensores de la certeza unívoca de que todo está de antemano sabido y resuelto tropiecen con alguna sorpresa. La Sala tiene facultades para practicar pruebas, diligencias y testimonios que traten de iluminar los aspectos más confusos de una instrucción que, más quede agujeros negros, está trufada de espacios en blanco. Los expertos más sensatos coinciden en que el juez Del Olmo basó el sumario sobreuna excesiva confianza en la investigación policial, renunciando en gran medida a dirigirla por su propio criterio. El margen del tribunal para solventar esas carencias es limitado, pero lo va a utilizar sin la menor duda. Su principal desafío consiste en mantenerse al margen del ruido exterior, de la alharaca interesada y de las turbulencias ambientales, y ceñirse al muy delicado compromiso de ponderar dudas, evaluar indicios y atenerse a evidencias, circulando por el medio de una calle atestada por el alboroto de quienes tienden a llegar a conclusiones saltándose las premisas. No es misión de los magistrados elaborar un mapa completo de las responsabilidades de la matanza, por lo que con seguridad quedarán al final espacios para la especulación más allá de la sentencia. Quienes ya han decidido su propio veredicto político o moral no se van a salir de su vereda, pero los demás debemos estar atentos, ver, oír y pensar por cuenta propia y sin prejuicios. Nuestra justicia es lenta, politizada, a veces torpe y con frecuencia ineficaz, pero es la que tenemos y más allá sólo queda la jauría del caos. La vista del 11- M se va a celebrar bajo una especie de carpa, pero sería estupendo que no acabara convertida en un circo.