Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo MIÉRCOLES 14- -2- -2007 ABC Sabemos más sobre el lado oscuro de la Luna que sobre el fondo del océano, y aún menos sobre la vida marina La OTM ofrecerá además datos sobre profundidad marina, temperatura, salinidad y luminosidad del agua demos más de las proteínas de origen marino para alimentar a la gente, y de los mares como fuentes de oxígeno Por eso, argumenta este científico, ha llegado el momento de aprovechar la ventaja que ofrece la tecnología disponible para reconvertir a ejemplares de la fauna marina en submarinos científicos. La OTM tiene su base en la Universidad de Dalhousie, en Halifax, y esta semana ha recibido una multimillonaria subvención del Gobierno de Canadá (uno de los pocos países con costas en el Atlántico, el Pacifico y el Ártico) para expandir sus investigaciones a catorce regiones oceánicas, empezando por el Mediterráneo y el golfo de México. Además de Estados Unidos, en este proyecto internacional, descrito como el equivalente de pasar de la era del telégrafo a la del teléfono, participan universidades y organizaciones de Sudáfrica, Australia, Japón, España, Nueva Zelanda, Portugal, México, Islandia y Noruega. Este esfuerzo se basa en dos limitados programas de investigación ya existentes. El POST (Pacific Ocean Shelf Tracking) con una cobertura de 1.750 kilómetros, utilizado para seguir las rutas de salmones criados en los ríos canadienses y estadounidenses durante su azaroso peregrinaje hasta las aguas del Pacifico. Y el TOPP (Tagging of Pacific Pelagics) especializado en el seguimiento de una veintena de grandes animales marinos, entre los que figuran ballenas, tortugas y tiburones. Dentro de los compromisos asumidos por estos investigadores destaca el facilitar a todo el mundo los datos reunidos durante los seis años previstos para su proyecto. Dos pescadores asociados al programa POST liberan un esturión verde, en la costa de California, tras implantarle el chip de seguimiento POST Un ambicioso proyecto espiará a un millón de animales marinos Canadá lidera la Red Oceánica de Seguimiento, que implantará chips a los peces para conocer sus rutas migratorias PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. El típico plato británico conocido como fish and chips (fritura de pescado y patatas) va a tener un adicional significado científico si prospera el ambicioso proyecto liderado por Canadá para seguir la pista de las migraciones marinas por los océanos que conforman un 70 por ciento de la superficie terrestre. Un reto de investigación biológica, valorado en torno a un centenar de millones de euros, que aspira tanto a facilitar la protección de especies sometidas a excesivas capturas como a estudiar el impacto marino del cambio climático. La Red Oceánica de Seguimiento (más conocida por sus siglas inglesas, OTM) plantea un masivo espionaje de toda clase de ejemplares de fauna marina, desde diferentes tipos de peces a tiburones pasando por pingüinos y tortugas. La idea es implantar, quirúrgicamente o sujetos en las aletas, un total de un millón de chips de bajo coste y autonomía de hasta veinte años que permitan rastrear electrónicamente el paradero y movimientos de sus portadores. Montaje que se completaría eventualmente con el establecimiento de sesenta líneas con cinco mil sensores en el fondo marino. Para superar la dificultad planteada por el limitado alcance de las redes de sensores encargadas de escuchar las señales de los ejemplares marcados, los chips utilizados en este proyecto- -cuyos tamaños oscilan entre el equivalente a una almendra y una pila AA- -van a estar diseñados para almacenar información y al entrar de nuevo en cobertura desvelar hasta los contactos entre estos animales indiscretos. Además de ofrecer una amplia gama de datos sobre profundidad, temperatura, salinidad e incluso luminosidad. Como ha explicado el profesor canadiense Ron O Dor, principal coordinador de estos trabajos, esto es como una especie de sofisticado teléfono móvil para peces, ya que cada ejemplar marcado podrá ser capaz de hablar con otros peces y cuando vuelvan a casa serán capaces de retransmitir toda esa información a nuestros sensores Entre los puntos con una especial importancia para este proyecto destaca el estrecho de Gibraltar. A juicio del profesor Ron O Dor, el gran reto por delante es arrojar la mayor luz posible sobre los muchos misterios asociados con los océanos en momentos especialmente decisivos y cambiantes: Cada vez depen- Dos proyectos pioneros Dependemos de los mares Un profundo misterio con repercusiones para todos Los investigadores implicados en la Red Oceánica de Seguimiento insisten en que hasta ahora los grandes mares del mundo han sido el equivalente a un agujero negro en el que, sin ayuda tecnológica, era imposible determinar movimientos de especies pese a la obligación compartida de proteger esta mermada riqueza. A juicio del profesor Ron O Dor, responsable científico de esta ambiciosa iniciativa, sabemos más sobre el lado oscuro de la Luna que sobre el fondo del océano, y aún menos sobre la vida marina A tenor de las estimaciones que manejan estos científicos, desde el advenimiento de la pesca industrializada, a mediados del siglo XX, se habría sufrido una merma del 90 por ciento en las poblaciones de grandes peces, como los atunes más cotizados, con el salmón salvaje, especialmente en la zona del Atlántico, camino de convertirse en una especie en peligro de extinción fuera de las piscifactorías. Al mismo tiempo, se calcula que un millón de especies de organismos marinos superiores permanecen aún sin ser identificadas. Más información sobre el proyecto: http: www. postcoml. or index. html http: www. toppcensus. org