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32 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MIÉRCOLES 14- -2- -2007 ABC Visiblemente satisfecho, el representante norcoreano, Kim Kye- kwan, en el centro, aplaude la lectura de la declaración conjunta con que concluyó la ronda de negociaciones AFP Corea del Norte cerrará su reactor nuclear por un millón de toneladas de combustible Estados Unidos se verá obligado a levantar las sanciones sobre Pyongyang y a normalizar sus relaciones diplomáticas PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Cuatro meses después de aterrorizar al mundo con la detonación de una bomba atómica, Corea del Norte dio ayer los primeros pasos hacia su plena rehabilitación en la comunidad internacional mediante la única carta con la que ha venido jugando hasta ahora: la diplomacia nuclear. Así quedó de manifiesto en la conclusión de la quinta ronda de las conversaciones a seis bandas de Pekín, que incluyen a las dos Coreas, Estados Unidos, China, Rusia y Japón. Tras seis días de duras negociaciones que se prolongaron hasta la madrugada del martes, todas las partes firmaron ayer una declaración conjunta final que sienta las bases para zanjar la larga crisis que sufre esta región del noreste de Asia. A cambio de comprometerse a cerrar durante los próximos 60 días su reactor de Yongbyon, el régimen estalinista recibirá en un primer momento una compensación de 50.000 toneladas de combustible o ayuda económica de igual valor. Cuando, más adelante, los inspectores internacionales puedan entrar de nuevo en el reino eremita y comprueben que todas las instalaciones nucleares norcoreanas han quedado definitivamente fuera de funcionamiento, este paupérrimo país asiático obtendrá otras 950.000 toneladas de combustible para que sigan funcionando sus plantas térmicas, barcos o fábricas. En total, dicha asistencia está cifrada en unos 230 millones de euros y supone sólo una primera remesa de la energía que se le suministrará cuando haya acometido plenamente su desnuclearización. En ese momento, Corea del Norte recibirá dos millones de kilovatios, que es el equivalente a toda la producción eléctrica actual de la nación y supondrá un gasto de 6.582 millones de euros al cabo de una década. Estados Unidos se verá obligado a normalizar sus relaciones diplomáticas con Corea del Norte, un país que el presidente Bush incluyó en el Eje del Mal junto a Irán y Siria. Después de demostrar su capacidad nuclear, la Casa Blanca tendrá que sacarlo de tan siniestro club para dejar de considerarlo un Estado que patrocina el terrorismo y, además, deberá revocar algunas de las sanciones económicas y diplomáticas que pesan sobre el mismo. Durante los próximos treinta días, las primeras medidas a tomar consistirán en solucionar el embargo impuesto por Washington a las cuentas que Pyongyang tiene en el Banco Delta Asia de Macao, donde han sido congelados 18 millones de euros que resultan vitales para la élite del régimen y para el exiguo comercio exterior norcoreano. Japón también se verá forzado a recomponer sus lazos con el régimen de Kim Jong- il, a pe- Críticas en EE. UU. por las concesiones a Pyongyang Aunque la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, calificó el acuerdo con Corea del Norte de importante primer paso en la dirección correcta las críticas por las concesiones a Pyongyang no se han hecho esperar. El anterior embajador de EE. UU. en la ONU, John Bolton, se confesó molesto y alertó de que envía una señal equivocada a los países que apuestan por la proliferación nuclear: persevera y serás recompensado Y es que el acuerdo deja en el aire muchas cuestiones espinosas, como los plazos para la completa desnuclearización de Corea del Norte y el destino de la decena de bombas atómicas que podría tener. Aunque el régimen estalinista tendrá que elaborar una lista con sus programas e instalaciones nucleares y permitir la vuelta de los inspectores internacionales, el documento no hace mención al plan secreto de enriquecimiento de uranio que Washington denunció en 2002, y que podría producir más artefactos nucleares. Con este consenso se vislumbra el fin a una crisis iniciada en 1994, cuando EE. UU. ofreció 500.000 toneladas de combustible para detener el programa nuclear norcoreano. Tras el inicio de las conversaciones a seis bandas en 2003, en septiembre de 2005 se llegó a un acuerdo que, finalmente, se truncó cuando EE. UU. acusó a Pyongyang de blanquear dinero. Para reforzar su postura, Corea del Norte efectuó en octubre un ensayo atómico que ha desbloqueado el proceso.