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88 GENTE www. abc. es gente MARTES 13- -2- -2007 ABC Cibeles: regreso al pasado... y al negro Arrancó la pasarela con el desfile de seis de los consagrados de la Asociación de Creadores de Moda. Jornada donde la nota festiva la puso el debut del novio de Ana Obregón en el certamen POR ROSA BELMONTE FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Tiene Miriam Ocariz, que abrió Pasarela Cibeles, la manga muy ancha y el pantalón muy estrecho. Mangas capas y vestidos murciélago con los que parece que las modelos fuesen a echar a volar como superheroínas. Lástima que ninguna pusiera los brazos en cruz para ver desplegados todos esos volúmenes tal que si fueran la Victoria de Samotracia en el Louvre. Lástima que no hubiera escaleras en Pasarela Cibeles para que las modelos bajaran como Audrey Hepburn en Una cara con ángel La colección de la bilbaína, que tuvo como espectadoras a las televisivas Patricia Conde y Raquel Sánchez Silva, ambas de Ocariz, una con lazada, la otra con chorreras, desplegó un aire entre motero (esos pantalones de cuero con refuerzos en las rodillas para tumbar la moto que las modelos no llevan) y romántico. Blusones sobre leggins, plisados, fruncidos, estampados. Del negro al amarillo chillón pasando por el gris. Estampados de la casa y líneas tan femeninas y vaporosas como siempre. Antonio Pernas (para hombre y para mujer) rescata sus propuestas femeninas Otoño- Invierno 2007- 2008 de la iconografía cinematográfica y fotográfica de los años 40 (de los de Hollywood, de los de Harper s Bazaar, no de nuestra posguerra, claro) Pantalones anchos anchísimos con cinturas diminutas. De modelos inspiradores, las siluetas y el porte de personajes como Lauren Bacall o Katharine Hepburn. El masculino- femenino de la época fotografiado por maestros tipo Richard Avedon. Y para ver este episodio de regresión, el cocinero Darío Barrio, Toni Cantó con Mar Regueras o Rosario Mohedano, a quien los cámaras, a falta de pan, se echaban al objetivo como si fuera Zsa Zsa Gabor. Clic, clic. Chayo, por favor, a la derecha. Clic, clic. Chayo, por favor, a la izquierda. También estaba Carmen Lomana, con su botellín de Solán de Cabras asomándole, cual perrillo, por el rutilante kelly de cocodrilo (en los desfiles siguientes las botellas cambiarían, que esta señora bebe sentada como si estuviera corriendo maratones) Lemoniez ha evolucionado, pero sigue dando importancia al volumen y no ciñendo las prendas al cuerpo de sus exquisitas mujeres que a veces tienden al exotismo de María Montez y a veces a la rigidez de una (encantadora) institutriz. Sus tejidos son nobles: brocados, telas con relieve, tafetán, lurex. En su colección, con notas del folclore del Este, muchas faldas acaban en un semiglobo muy discreto, en formas discretamente redondeadas. Entre el público, Sonsoles Díez de Rivera o Cary Lapique. Intermedio. Entre desfiles, posado de Dree Hemingway, bisnieta de Ernest e hija de Mariel. Y en el siguiente, el de Francis Montesinos, se acabó la discreción, que llega Ana Obregón y su caro Darek. También los valencianos de la capital: Inés Ballester, Maxim Huerta o Carmen Alborch. Primer llenazo. Lo de Ana Obregón tiene su despiece. Hace acto de aparición y se arma la anamorena El enjambre de cámaras, entretenido con el cantante Miguel Bosé o el bailaor Antonio Canales, lo abandona todo dejando una corriente de aire y se va con la novia del debutante. Esto sí es folclore del Este: un stripper polaco en la pasarela. Darek o Da- Darek Dabrwsky, novio de Ana Obregón, con un diseño de Francis Montesinos rius (como Ana lo llama) Dabrwsky. Ana es la novia y la madrina (como la Madrina de Concha Piquer pero sin comeduras raras de tarro) Ella, que sabe dónde ubicar el producto, pidió a Montesinos la colocación del rubio entre sus modelos. Fue el segundo en aparecer, pantalones de punto ceñidos y expresión de mira qué bueno estoy. Ana saca pecho (metafórico y literal) en un vestido que difícilmente la contenía. Massiel, al lado de la Obregón, aplaude entusiasmada cuando el chico se recoge y Ana le da un codazo (un tetazo habría sido peor) En cuanto a la colección del valenciano, la algarabía habitual. Estampados dorados, denim con logo y pieles como las que llevaban los romanos al principio de Lástima de escaleras para que las modelos bajaran como Audrey Hepburn en Una cara con ángel Una sonriente Anita posa con el valenciano Montesinos