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48 MADRID MARTES 13 s 2 s 2007 ABC ¡El edificio se mueve! El fuerte seísmo que ayer se registró en Portugal se dejó sentir en la región y casi una decena de edificios de la capital fueron desalojados de forma espontánea. No ha habido daños materiales ni personales POR CRISTINA ALONSO MADRID. Casi todos pensaron que se trataba de un simple mareo. Un segundo después, corrían escaleras abajo. ¡El edificio se está moviendo! gritaba hacia el mediodía un trabajador de uno de los inmuebles afectados. A unos fue el agua de un vaso lo que les avisó de que algo no iba bien. Otros recibieron la alarma de unas figuritas de cristal que adornaban una vitrina o de las hojas de las plantas de su despacho, que aleteaban sin que nadie las hubiera rozado. También hubo quien no se enteró de nada: ¿Terremoto? ¿Aquí, en Madrid? ¿De qué? En total, siete edificios de la capital fueron desalojados ayer de forma totalmente espontánea por sus inquilinos y trabajadores a causa del terremoto que se registraba a las 11.35 al suroeste del Cabo de San Vicente (Portugal) -magnitud 6.1 en la escala Richter- Además de estos siete inmuebles, doscientos trabajadores de la Consejería de Cultura y Deportes también se echaron a la calle en Alcalá, 31. El seísmo registró en Madrid una puntuación de 2 sobre 12 en la escala de intensidad (EMS) lo que significa que, durante el día, sólo deja sentirse en edificios altos. Fue un ligero temblor de pocos segundos, pero se me puso un nudo en el estómago y todo me dio vueltas, no vomité de milagro relataba Joaquina, secretaria. Ella fue parte del medio centenar de personas que abandonó el 321 de la Avenida de la Albufera en busca de suelo firme. Me sorprendí cuando vi que todo el mundo salía corriendo del portal. Me preguntaban muy nerviosos si yo también lo había sentido, no sabía qué me querían decir comentaba Ángel, quien custodia la garita del bloque de oficinas. Una hora después del suce- Inmuebles afectados por los temblores La mayor parte de los inmuebles afectados son de oficinas: -López de Hoyos, 141. Este edificio fue desalojado en su totalidad. -Avenida de la Albufera, 321. Medio centenar de personas se reunieron en su patio de entrada. -Princesa, 31. -Amaltea, 9. -Y otros tres inmuebles de las calles Almansa y Meneses. También se ha dejado sentir en calles tan céntricas como el paseo de Recoletos, la calle de Alcalá, o la calle de Eloy Gonzalo. De hecho, 200 trabajadores de la Consejería de Cultura y Deportes abandonaron sus puestos de trabajo en Alcalá, 31, durante veinte minutos. Alcobendas y Leganés son otras dos localidades madrileñas que experimentaron ligeros temblores ayer por la mañana. Los temblores que se registraron en Madrid tuvieron una puntuación de 2 sobre 12 lo acababa de escuchar en la radio. Estaba preocupada porque tenemos la vajilla en un armario que se mueve mucho y llamaba para ver si se había roto algo. Yo, la verdad, es que ni me enteré La Consejería de Cultura y Deportes consta de ocho plantas. Las personas que se encontraban ayer por la mañana más arriba de la cuarta empezaron a experimentar vértigos, mareos y pudieron observar cómo los percheros y las plantas se desplazaban. Durante veinte minutos los trabajadores permanecieron en la acera. Aunque en la sala de exposiciones del edificio se estaba montando una muestra de Arco que se inaugurará mañana, no ha habido que lamentar daños personales ni materiales, indicaron fuentes de la Consejería. Los temblores también llegaron a la céntrica calle de la Princesa, 31, donde varios trabajadores también decidieron abandonar el edificio y esperar la vuelta a la normalidad a pie de calle. En el séptimo piso de este edificio Ángel Ballota trataba de olvidar lo ocurrido: Duró unos diez segundos. Fue la misma sensación que cuando me quito las gafas y me muevo deprisa. Me mareé Este trabajador se percató de que el problema no era sólo suyo cuando vio que el badajo de una campana adosada a la pared de su oficina se balanceaba. Estaba a punto de sonar. En ese momento me di cuenta de que el suelo también se movía explicaba este trabajador. Mar, cuya empresa se encuentra en el mismo piso que la de Ángel, tuvo que interrumpir la conversación telefónica que mantenía. Me mareé muchísimo y no me quedó otra que colgar. Mis compañeros y yo hemos estado una hora y media aturdidos, pero no llegamos a bajar a la calle comentaba. Siempre he sufrido vértigo y si esto ocurre cuando alguien está asomado a la ventana podría haber pasado algo grave. La sensación de pérdida de equilibrio es absoluta explicaba una vecina. Más mareos en López de Hoyos, 141, donde las leves sacudidas lograron un desalojo completo. No quedó nadie dentro. Todos usamos las escaleras y creo que bajamos por el miedo de no saber qué estaba pasando, creíamos que era algo del edificio explicaba Loli mientras se fumaba un cigarrillo junto a la entrada al inmueble. Tampoco nos molestó mucho el incidente, aprovechamos para tomarnos unos minutos de relax admitía. No es el primer terremoto que vivo, pero se ha notado más que el resto. Y no porque se hayan movido muchas las cosas, sino porque me he confundido más que nunca comentaba Víctor, que realiza una obra en el edificio. Hasta Leganés también llegaron débiles señales del seísmo. Vecinos de esta localidad madrileña avisaron al servicio de emergencias de la Comunidad tras haber detectado unas vibraciones preocupantes No ha habido daños materiales ni personales, informó Emergencias 112. Un nudo en el estómago so, este empleado, aún sobresaltado, comentaba el incidente con el vigilante del edificio, el primero en llamar a Emergencias. Llamé porque quería saber qué pasaba y ellos mismos fueron los que me confirmaron que se trataba de un terremoto. Me dijeron que les estaba llamando mucha gente El teléfono 112 recibió 62 llamadas en apenas 20 minutos, entre las 11.40 y las 12.00. A esa hora, doce personas trabajaban en un laboratorio dental ubicado en el quinto piso, el punto del edificio que más tembló según el conserje. Lo primero que pensé es que la sacudida era por las obras de los túneles o de la M- 30. Fue una sensación extraña confesaba Luis, director del laboratorio, quien, antes de salir, se encargó de apagar todas las luces por si acaso Ha sido un susto gordo, gordo. Hemos pasado un mal rato comentaba, por su parte, uno de los empleados. A quien no le desagradaron los efectos colaterales de los temblores fue a Liberto, propietario de un bar cercano al edificio: Todo el mundo aprovechó para tomarse su café y su pinchito. He tenido más clientela de lo normal, ojalá hubiera un terremoto todos los días Este hombre recibió una llamada de su mujer al poco de producirse el seísmo: Ella es taxista y Espera en la acera Leves sacudidas Doscientos trabajadores de la Consejería de Cultura y Deportes se echaron a la calle en Alcalá, 31 Fueron unos segundos, pero todo me dio vueltas, no vomité de milagro explicaba una mujer He tenido más clientela de lo normal, ojalá hubiera un terremoto cada día decía un camarero