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ABC MARTES 13 s 2 s 2007 La hora de la verdad del 11- M ESPAÑA 17 Rajoy ordena que la respuesta del PP se centre en expresar la confianza en los jueces El Partido Popular obvia las teorías conspirativas- que nunca fueron nuestras y exige que se aclaren las dudas e Interior colabore con la Justicia ÁNGEL COLLADO MADRID. El presidente del PP, Mariano Rajoy, elaboró ayer con los principales dirigentes de su partido el guión de lo que será la respuesta de la oposición ante el arranque del juicio sobre los atentados terroristas del 11- M y que parte del principio de expresar su absoluta confianza en la labor de los jueces. Nada sobre teorías conspirativas en el origen del ataque islamista que en fuentes de la dirección del Partido Popular insisten en que nunca fueron nuestras Rajoy, reunido en los tradicionales maitines con el núcleo duro de la dirección- -secretario general, portavoces parlamentarios y los principales dirigentes regionales- -fijó el mensaje único con que todos ellos afrontarán el proceso a la espera de que novedades sustanciales o maniobras paralelas del Gobierno obliguen a cambiarlo. Además del genérico respeto a los jueces en su misión de buscar la verdad de lo sucedido, el PP insistirá en la necesaria atención y apoyo a las víctimas, sin olvidarse de los reproches al Gobierno por las deficiencias en la colaboración con la Justicia para aclarar los hechos. Entre las ideas de que es obvio que no nos viene nada bien en este momento y que no nos vamos a arrugar ante el 11- M, los únicos que tienen cosas que ocultar están en el Gobierno los dirigentes del PP han acordado dar una respuesta en principio de perfil bajo a un juicio que puede servir al PSOE para desviar la atención de la opinión pública de la cuestión fundamental que no deja de ser la negociación del Gobierno con ETA y el plan general de Zapatero de desmontar el marco constitucional de la Transición, según destacan también en otros medios de la dirección. De la reunión de maitines alguno de sus participantes salió especialmente satisfecho por entender que Rajoy había dejado claro que no quería oír nada de conspiraciones y que el PP no se enredará, como ocurrió al principio de la legislatura, en un debate con el PSOE sobre el 11- M, estéril en términos de oposición porque no daba rédito alguno en desgaste para Gobierno y tampoco a efectos del propio esclarecimiento de los hechos. En la dirección del PP dejarán pues a un lado el dato, para ellos obvio, de que el atentado del 11- M tenía el objetivo de derribar al Gobierno y esperan con poca expectación las pruebas que se practicarán sobre las posibles conexiones de los terroristas islamistas con ETA. De hecho, en el principal partido de la oposición resaltan que después de dejar el poder ninguno de sus dirigentes ha sostenido que ETA estuviera relacionada con los hechos. Otra cosa, dicen, es que el actual Ejecutivo haya demostrado una torpeza, falta de interés o empeño en cegar pistas- -cualquier hipótesis consideran válida- -que haya servido para multiplicar las dudas sobre lo ocurrido en vez de avanzar en la investigación sobre la autoría intelectual del 11- M. El debate interno en la dirección del PP sobre la medida en que deben centrar su tarea de oposición en los orígenes de aquellos atentados sigue pues zanjado por Mariano Rajoy ante la apertura del juicio en beneficio de los partidarios de centrarse en lo fundamental- -la acción del Gobierno- -y limitarse a esperar el desarrollo de los acontecimientos durante el proceso por si tienen que cambiar de actitud. Torpeza o interés Vista parcial de la sala que acogerá el juicio sobre el 11- M, que empieza el jueves EFE Dirigentes del PP temen que el Gobierno intente utilizar el 11- M para desviar la atención de la opinión pública de lo fundamental: sus negociaciones con ETA y el plan general de Zapatero para desmontar el marco constitucional de la Transición El fiscal jefe cree razonable que declaren tres etarras como testigos EFE MADRID. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, cree razonable que el tribunal encargado del juicio del 11- M haya aceptado que testifiquen tres etarras (Henri Parot y los dos que fueron detenidos once días antes de los atentados con una furgoneta cargada de explosivos en Cañaveras, Cuenca) y que se practique una nueva pericial de explosivos para confirmar las pruebas realizadas durante la instrucción. Eso no supone deducir una posible vinculación de ETA con el 11- M destacó. Precisamente ayer la Audiencia condenó ayer a esos dos de los tres integrantes de la caravana de la muerte Gorka Vidal e Irkus Badillo, a 22 años de prisión, mientras que para el tercero, Beñat Barrondo, exculpado por sus compañeros de pertenecer a ETA, la pena es de cinco años. El tribunal ha condenado a Vidal y Badillo a ocho años por integración en banda armada, a cuatro por conspiración de estragos terroristas y a otros diez por el delito de transporte de aparato explosivo. 536 kilos de explosivos Los condenados fueron detenidos cuando se dirigían a Madrid en una furgoneta cargada de explosivos (506 kilos de cloratita y 30 de dinamita Titadyne) para cometer un atentado en el Corredor del Henares días antes de 11- M.