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ABC LUNES 12- -2- -2007 Los socialistas portugueses despenalizarán el aborto pese a la alta abstención en la consulta José Sócrates, primer ministro 31 CRITICA A ROBESPIERRITA Iconos de la intelectualidad francesa como Catherine Millet, Max Gallo y André Glucksmann ya se han desmarcado de Ségolène y prefieren a Sarkozy J. P. Q. PARÍS. La campaña presidencial está consumando una ruptura cultural de fondo. Influyentes señoras de izquierda critican con severidad a Ségolène Royal, candidata oficial del PS. Sarkozy hace el elogio moral de figuras emblemáticas del panteón socialista. A la izquierda intelectual femenina, pocas personalidades más influyentes, famosas e internacionales que Catherine Millet, autora de un libro escandaloso sobre sus intimidades sexuales que ha sido un best seller internacional, España incluida. Catherine Mollet habla de Ségolène en estos términos: Está claro que no votaré por ella. Ségolène me parece peligrosa para las costumbres y la libertad de expresión. Es una robespierrette robespierrita Este país no necesita a una mamá para darnos lecciones de moral. Prefiero la hipocresía burguesa En el terreno de la música popular, François Hardy continúa siendo una figura indiscutida. Sus canciones marcaron la iniciación sentimental de varias generaciones. Ella declara de Ségolène: La preferiría menos atractiva en el terreno de la imagen y más coherente, menos demagógica en el terreno de las ideas LA IZQUIERDA CULTURAL En el campo adverso, fue André Glucksmann el primero de los grandes intelectuales de la izquierda antiautoritaria que anunció su abandono del campo socialista y su decisión de votar a Sarkozy, por considerarlo más abierto, más progresista y más respetuoso de los derechos humanos Glucksmann no es el único. Max Gallo, el primer portavoz del primer gobierno de unión de la izquierda de François Mit- Sarkozy, más progresista terrand, ha expresado públicamente puntos de vista muy próximos a Sarkozy en el terreno de la identidad nacional. Glucksmann es un antiguo maoísta que se ha convertido en el mejor defensor nacional de todas las causas humanitarias (Chechenia, genocidios africanos... sin olvidar su apoyo al derrocamiento militar de la tiranía de Sadam Husein. Gallo fue durante muchos años defensor activo de un modelo social- soberanista, que ha ido evolucionando hacia la defensa de la identidad nacional, amenazada desde muchos flancos a su modo de ver. Ni François Hardy ni Catherine Millet reflejan el pensamiento mayoritario de todas las mujeres de izquierda francesas. Ni Glucksmann y Gallo reflejan el pensamiento de todos los intelectuales de izquierdas. Pero sí suponen una evolución cultural significativa. Millet y Hardy critican a Ségolène en el terreno más sensible: las ideas, la cultura y las libertades. El calificativo de robespierrette que ridiculiza a Robespierre y a la candidata del PS, confirma una crisis de fondo. Al tiempo, escuchar al candidato conservador hacer el elogio público de Leon Blum y Jean Jaurés, dos patriarcas del panteón socialista tradicional, constituye otro giro. Polémica al publicarse que Cameron fue castigado en el colegio por fumar marihuana El líder tory pide respeto para la vida de los políticos anterior a su actividad pública EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. El asunto tiene probablemente más de chascarrillo que de problema para la carrera política de David Cameron. Ya en diciembre de 2005, fue elegido líder del Partido Conservador después de admitir implícitamente que había probado alguna droga en su juventud, incluso tal vez cocaína, por lo que el asunto no es ninguna novedad, aunque sí sus detalles. Lo que entonces Cameron dijo lo ha vuelto a repetir ahora: que cuando uno es joven hace cosas de las que luego se arrepiente y que no debería tenerse en cuenta el pasado de los dirigentes antes de entrar en política. Y a juzgar por la reacción ciudadana- -por ejemplo, los correos electrónicos enviados ayer a la BBC- no parece que se le vaya a pasar factura por un común pecado de juventud. De acuerdo con la biografía Cameron, The Rise Of The New Conservative (Cameron, el ascenso del nuevo conservador) de James Hanning y Francis Elliott, que ayer se comenzó a serializar en la prensa, Cameron fue castigado en el internado de Eton en 1982, cuando tenía 15 años, tras admitir que había consumido marihuana. La dirección de Eton, el centro de enseñanza secundaria más elitista del país, había recibido notificación de la Policía de que un grupo de alumnos había ido a una ciudad vecina a comprar cannabis. Tras las pesquisas del centro, siete pupilos fueron expulsados, mientras que Cameron mantuvo su plaza por no haber vendido parte de la droga a otros compañeros, aunque fue castigado a dos semanas sin salir de las instalaciones de Eton y a copiar cientos de versos de poesía en latín. La revelación fue ayer porta- Enfrente, tras largos meses de suspense Nicolas Sarkozy confirmó ayer una decisión táctica capital: seguirá siendo ministro del Interior hasta mediados del mes de marzo, siguiendo una tradición inaugurada por François Mitterrand, presidente socialista (en 1995) y Lionel Jospin, primer ministro socialista, el 2002. Tras ese continuismo formal se avanza un cambio político de fondo. A la espera de entrar en el detalle de su programa económico, basado en la reducción de los impuestos y el saneamiento de los presupuestos del Estado, Sarkozy avanzó ayer los pilares de su proyecto político personal: el centro derecha republicano y reformista, pero abriéndose a las sensibilidades políticas de otras familias, intelectuales de izquierda decepcionados del PS, funcionarios inquietos por la personalidad de Ségolène. La apertura al centro izquierda de Nicolas Sarkozy no tiene nada que ver con la propaganda populista de Chirac de 1995, cuando el presidente conquistó el poder a través de la denuncia de la fractura social A 70 días de la primera vuelta electoral, Chirac da por hecho ante la televisión francesa que no será candidato La apertura de Sarkozy viene del programa liberal- reformista de Valery Giscard d Estaing en 1974: apertura a la sociedad civil, apertura hacia temas sociales (sexualidad, religión, etc. apertura hacia personalidades intelectuales de muy distintos horizontes. Ruptura con Chirac Muy groseramente, las cien medidas de Ségolène Royal marcan un giro a la izquierda, tras largos meses de ambigüedad calculada, mientras que la apertura al centro y el centro izquierda de Nicolas Sarkozy confirman una doble ruptura política con Jacques Chirac y con las tradiciones conservadoras de los últimos veinticinco años. Ségolène aspira a reconquis- tar el terreno perdido en los sondeos de opinión, que la dan como posible perdedora en la primera vuelta del 22 de abril y como segura perdedora en la segunda vuelta del 6 de mayo. Ante la primera vuelta, la candidata socialista debe reconquistar a unos electores decepcionados, tentados por la candidatura de centro izquierda de François Bayrou. Sarkozy aspira a confirmar su liderazgo absoluto, en la primera y la segunda vuelta. Con vistas a la primera vuelta, el ministro del interior y líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP, conservador) debe combatir, al mismo tiempo a Ségolène, Bayrou y Jean Marie Le Pen, el líder de la extrema derecha. Ante la segunda vuelta, el candidato conservador aspira a conservar todo el voto de centro derecha y conquistar una parte del voto de centro izquierda. David Cameron da en casi todos los diarios nacionales, por lo que Cameron se vio obligado a pronunciarse: Como mucha gente, cuando era joven hice cosas que no debería haber hecho y de las que me arrepiento. Pero creo que los políticos tiene derecho a un pasado que es privado y que permanece privado, por lo que no haré ningún comentario sobre lo que hoy hay en los periódicos ABC. es Galería de imágenes de los mítines de Ségolène y Sarkozy en abc. es internacional La declaración fue aceptada desde el Partido Laborista. Según el ministro del Interior, John Reid, los políticos no son gente de plástico producidos en una cinta transportadora Pero el presidente del Partido Conservador, Lord Tebbit, aconsejó a Cameron que dé detalles de su pasado que puedan salir públicamente para no volver a quedar expuesto Lo ocurrido en Eton un cuarto de siglo atrás no va a suponer ningún contratiempo para Cameron, a no ser que éste tenga en el armario más asuntos relevantes inconfesados. Los laboristas le defienden