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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional LUNES 12- -2- -2007 ABC La socialista Ségolène Royal mostró ayer sus primeras cartas del programa con el que concurre a las presidenciales francesas AP Ségolène lanza una batería de medidas sociales para frenar la caída en los sondeos Sarkozy ofrece apertura y reconciliación y la socialista apela a la izquierda en los primeros grandes mítines de campaña JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Domingo determinante para la vida política francesa. Jacques Chirac, presidente, confirmó ayer noche, insinuándolo, que no se presentará a su propia reelección. Y, a 70 días de la primera vuelta electoral, Ségolène Royal y Nicolas Sarkozy hicieron dos anuncios paralelos que serán decisivos en la evolución de la campaña en curso para elegir, a dos vueltas, el próximo presidente o presidenta de Francia: Pacto republicano frente a Pacto presidencial Rompiendo muchas tradiciones no escritas, el presidente Chirac concedió ayer noche una entrevista de corte intimista a France 2, la primera cadena del servicio público audiovisual, para hablar de su familia, sus dramas personales, su vida de cada día, con su esposa, en el Elíseo. Y, como colofón, una frase sibilina aparentemente clara: Hay otra vida después de la política. Si algún día dejo la función que hoy ejerzo, intentaré servir a Francia de otra manera Horas antes, Ségolène Royal, candidata socialista, y Nicolas Sarkozy, del cartel conservador, habían presentado el resumen político de sus proyectos políticos personales, con la ambición de relanzar la campaña a paso de carga. Ségolène espera frenar su caída fatal en los sondeos, desde hace seis semanas, con las Cien medidas para una Francia más justa que lanzó ayer, que son un cóctel de sus ideas personales, las proposiciones de sus rivales desafortunados (Dominique Strauss- Kahn y Laurent Fabius) y el programa oficial del PS, sin olvidar otras 3.000 proposiciones de sus comités de apoyo locales. al panteón oficial de la izquierda (Jean Jaurés, Leon Blum) o las nuevas izquierdas antiautoritarias, decepcionadas desde hace años por la insensibilidad socialista hacia grandes tragedias de nuestro tiempo. Tras seis largos meses de campaña interna, dentro del PS, hasta ser elegida candidata oficial de su partido, y otros tres intensos meses de campaña nacional, desde su elección a primeros de noviembre, las cien medidas presentadas por Ségolène sorprenden por su tradicionalismo convencional: no hay ninguna novedad llamativa; todas las medidas habían sido ya propuestas y, en varios casos, hasta ya se están aplicando. La subida del salario mínimo, la subida de las jubilaciones, los centros educativos con vigilancia militar el contrato empleo- estudios la reglamentación más estricta del crédito bancario, la inversión masiva en educación e investigación, eran medidas conocidas, previsibles y también previstas por varios de los candidatos a la elección presidencial. Sarkozy espera confirmar su liderazgo absoluto en los sondeos, por el momento al menos, con un proyecto de apertura y reconciliación hacia ideas y sensibilidades que pertenecen La apertura de Sarkozy Las medidas económicas voluntaristas, dirigistas, pertenecen a la panoplia más clásica de la izquierda socialista tradicional. La nota Ségolène es la confirmación de medidas de corte conservador que la candidata socialista ya había anunciado hace muchos meses, como los centros educativos con vigilancia militar Ségolène presenta el conjunto como un programa nuevo y audaz que resume con su nuevo eslogan electoral: Una Francia más justa y más fuerte Programa nuevo y audaz