Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Domingo 11 de Febrero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.297. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 3,20 Bélgica: 3,00 Estados Unidos: 3,50 USD. Francia: 3,05 Irlanda: 3,00 Italia: 2,80 Holanda: 3,00 Portugal: 2,45 Reino Unido: 1,80 LE. Suiza: 5.40 CHF. Marruecos. 30 Dh. Harvard ya es cosa de mujeres La universidad más antigua y prestigiosa de Estados Unidos designa por primera vez a una mujer- -la historiadora Drew Gilpin Faust, especialista en la guerra de secesión- -para el puesto de rector POR PEDRO RODRÍGUEZ n lo más parecido dentro de la vida universitaria de Estados Unidos a un hermético cónclave, el consejo de supervisores de Harvard tiene previsto hoy tomar una decisión sin precedentes en sus 371 años de historia: encomendar el puesto de rector a una mujer. Un hito para este prestigioso campus- -dedicado inicialmente a formar clérigos puritanos para la colonia británica de Massachusetts- -que a partir del primero de julio será presidido por la historiadora Drew Gilpin Faust. Sin gran experiencia administrativa y con un bagaje académico centrado en el estudio de la decimonónica guerra de secesión americana, la profesora Faust debe este envidiable ascenso a la polémica protagonizada hace dos años por su antecesor, el ex secretario del Tesoro Lawrence Summers. Un brillante economista que, con un estilo especialmente abrasivo para la vida académica de Boston, generó todo tipo de iras y tuvo que dimitir tras argumentar que una falta intrínseca de aptitudes podría explicar la presencia marginal de mujeres en la primera división universitaria de las ciencias y las matemáticas. Drew Gilpin Faust, de 59 años, venía trabajando desde el 2001 como decana del Instituto Radcliffe de Estudios Avanzados, que cuenta con quince profesores y un presupuesto anual de poco más de 12 millones de euros. Como rectora de la Universidad de Harvard, tendrá a su cargo una plantilla de 25.000 personas y un presupuesto anual superior a los 2.300 millones de euros. Además de la responsabilidad de mantener una tradición de excelencia que ha producido siete presidentes de Estados Unidos, más de 40 premios Nobel y por la que un estudiante de licenciatura debe pagar Irene Lozano LA TALLA IMPORTA A E La nueva rectora se hará cargo hoy de una plantilla de 25.000 personas ahora más de 33.000 euros por año. Ante este cambio de guardia en Harvard- -que hasta 1970 no tenía una sola profesora en su claustro y que hasta 1975 no eliminó sus limitaciones a la proporción femenina de estudiantes- -la mitad de las universidades más legendarias de Estados Unidos, agrupadas en la llamada Ivy League (Liga de Hiedra) van a estar presididas por mujeres. Apuntándose que el caso de Harvard puede resultar ejemplarizante ante la reluctancia de otras instituciones AP académicas a la hora de incorporar mujeres en puestos directivos pese a la casi paridad de sexos entre sus alumnados. Recibida con bastante entusiasmo, la rectora in pectore de Harvard, casada y madre de dos hijos, está siendo preentada como una destacada humanista, autora de seis libros, muy diplomática, relajada e ideal para cicatrizar las heridas abiertas en la universidad de referencia de Estados Unidos. Sobre todo al contar con la ventaja de que su boca no tiende a ir por delante de su cerebro. taviadas a lo Esther Williams y subidas a un poyo algo menos glamuroso que los trampolines desde los que se tiraba la sirena del millón de dólares, una legión de mujeres y niñas ha empezado ya a dejarse medir por los cuatro costados. Desde la altura de los ojos hasta la profundidad de los pliegues adiposos, pasando por el perímetro de la pantorrilla, no va a quedar en pie ni un secreto sobre el cuerpo de la española tipo. Loado sea el orden que la exhaustiva investigación de las autodenominadas Autoridades Sanitarias pondrá en el caos de las tallas. Sin embargo, no termino de ver cómo contribuirá esta ingente cantidad de información a cambiar el canon de belleza. Se presume que cuando los maniquíes estén más rellenitos y las modelos de pasarela no parezcan salidas de un cuadro de El Greco, las españolas se librarán de complejos respecto a sus redondeces, porque tendrán la evidencia científica de que están dentro de la media. Como si no supiéramos que las mujeres de los anuncios son singularmente guapas y tienen unos cuerpos fuera de lo común. Es esa excepcionalidad la que nos hace admirar lo bello. Y difícilmente se mitigará la tiranía que ejerce el canon de belleza sobre una mujer persuadiéndola de que es como todas, del montón que decían las abuelas. Tampoco creo que surta mucho efecto entre las anoréxicas, cuya distorsión enfermiza de la imagen propia induce a pensar que despreciarán toda medición objetiva. Ellas son el eslabón más débil de la cadena de perfección física que se exige a las mujeres, a las que se achaca, como el valor al soldado, una natural preocupación por su aspecto. Supongo que esa es la razón de que no se haya incluido a los hombres en el estudio de las tallas; en su caso, ya se sabe, el tamaño no importa.