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ABC SÁBADO 10- -2- -2007 Verdasco, que sustituyó a un lesionado Nadal, fue superado por Chiudinelli David Ferrer encarrila la eliminatoria de Copa Davis contra Suiza al derrotar a Bohli 81 El Tor- ero alemán Se llama Mario Gómez García y, como se lee, es alemán de pura cepa. De padre granadino, el delantero es la nueva esperanza de la selección germana. Triunfador desde los sub 16, debutó con gol en la absoluta. El Bayern se lo quiere comprar al Stuttgart POR TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. ¡Tor- ero! ¡Tor- ero! le cantan los aficionados del Stuttgart y del equipo nacional. No es un tópico. Tor significa gol en el idioma deutsch y el apelativo le viene como anillo al remate. Mario Gómez García (Riedlinen, 10- 7- 85) es la ilusión de la selección blanquinegra. Este joven de 189 centímetros de altura es un español atípico. O un alemán extraño. Su padre es de Granada. Su madre, alemana. Mario siempre ha vivido allí y se considera germano. Tenía claro que, cuando sus dotes sobresalieron en el filial del Stuttgart y fue seleccionado con los sub 16 en 2001, su futuro sería la Nationalmannschaft en detrimento de la roja Un sueño, desde niño que vio cumplido el 7 de febrero. Un estreno con el conjunto de Joachim Loew que celebró con el segundo gol frente a Suiza (3- 1) Era la primera meta de una carrera que, especialmente en ese país, hay que trabajársela con esfuerzo por encima de todo. Comenzó a jugar en las categorías inferiores del Unlingen. Posteriormente militó en el Saulgau y en el Ulm 1846, donde destacó por la facilidad de movimientos que demostraba con su estatura. El Stuttgart le echó el ojo y las redes. Fichado en 2001, pronto brilló como segundo delantero que remataba o dejaba balones muertos para que un compañero fusilase. Su progresión ha sido imparable y, como es habitual en Alemania, tan lenta como segura. Evolucionó táctica y técnicamente en el Stuttgart B mientras ascendía en las selecciones sub 17 y sub 19. Por fin, debutó en el primer equipo en la campaña 03- 04, el año de su confirmación. El premio fue la presencia en un partido de la Liga de Campeones, frente al Chelsea. Tenía 18 años. Era el reconocimiento a una labor en la que consolidó sus virtudes como goleador y como protagonista del último pase, especialmente de cabeza. En el bienio 03- 05 compaginó sus goles en el primero y en el segundo conjunto, con un balance de 17 con el Stuttgart A y 21 con el filial. En la Bundesliga 05- 06, a los 19, subió definitivamente a la primera plantilla. Marcó ocho tores más dos en la Copa de la UEFA, y el Stuttgart ató para el futuro a un buen delantero en ciernes. Mario firmó hasta 2011, mientras jugaba con los sub 20 y conseguía su vigésimo tanto con las selecciones inferiores. Le faltaba la A. No esperó mucho. Esta temporada ha significado su explosión. Quitó el puesto a Streller y a Tomasson- -cedido al Villarreal- -y se ha convertido en un killer de la Bundesliga con diez aciertos. El feliz debut en el equipo nacional alemán absoluto sólo es el comienzo de una gran amistad. Pasó por todas las selecciones Su equipo le renovó hasta 2011, suma diez goles en la Bundesliga y se encuentra en plena progresión como punta Mario Gómez festeja su gol en el debut con Alemania EPA