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ABC SÁBADO 10 s 2 s 2007 INTERNACIONAL 37 El nivel de participación arroja dudas al previsible sí de Portugal al aborto BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL LISBOA. Los últimos sondeos publicados del referendo sobre la despenalización del aborto que se celebra mañana en Portugal dan la victoria al sí Los movimientos de ciudadanos y partidos políticos comprometidos con el sí y el no tuvieron ayer el cierre de una campaña, que ha resultado menos agresiva y radical que la del referéndum de 1998, cuando los portugueses fueron llamados por primera vez a una consulta popular que entonces contó con sólo un 36 por ciento de participación. Todos los resultados de las encuestas publicadas ayer en distintos medios de comunicación lusos mostraban una ventaja del sí en el desenlace del próximo referendo pero bastante más reducida que en los sondeos realizados al inicio de la campaña. Según el semanario Expresso el sí ganará con el 53,1 por ciento de los votos, frente al 46,9 por ciento de las papeletas favorables al no Esta ventaja del sí es mayor en la encuesta publicada por otro semanario, Sol según la cual ganará con el 58,7 por ciento de los votos frente al 41,3 por ciento del no Un dato importante en estas encuestas y que puede condicionar los resultados es el hecho de que tan sólo el 44,2 por ciento de la población tiene decidido ir a votar y un 43,3 por ciento tiene claro que no lo hará. El 12,5 por ciento que desconoce si votará este domingo puede acabar por ser decisivo en el desenlace del referendo, que necesita al menos el 50 por ciento de participación para que su resultado pueda ser vinculante. Lo que está en causa en esta consulta popular en Portugal es la despenalización del aborto durante las diez primeras semanas de gestación. Sin embargo, el Partido Socialista que está en el poder por mayoría absoluta, se ha comprometido además a costear los gastos de estos abortos con el dinero público a través del Servicio Nacional de Salud (SNS) Así nace el desconcierto de muchos portugueses que no están de acuerdo con la liberalización del aborto pero sí con el hecho de que deje de ser considerado un delito y lleve a las mujeres a prisión. Ha sido uno de los fundamentos principales de la campaña del no que trata de concienciar a los ciudadanos de la importancia de dar una salida a las madres embarazadas, sufragando los gastos, en lugar de pagar a aquellas que libremente deciden abortar. Además, los datos confirman que en los países donde recientemente se ha legalizado el aborto, como es el caso de España, el número de casos se ha visto incrementado de forma alarmante, y podría crecer todavía más si no supone un coste para la mujer. Los partidarios del sí por su parte, basan su campaña en el hecho de que votar esta opción no significa estar a favor del aborto, sino que se trata de luchar contra la práctica del aborto clandestino. Piden además unas condiciones sanitarias mínimas para las mujeres que voluntariamente quieren interrumpir su embarazo, en centros preparados, que cumplan las normas de higiene. Se quejan igualmente de la humillación pública a la que han sido sometidas las mujeres juzgadas por abortar (en total se han realizado 18 juicios pero ninguna de las mujeres ha sido encarcelada) Juan Pedro Quiñonero EUROPA Y EL ISLAM l islam francés tiene muchos rostros y sensibilidades. Pero la querella presentada por el Conseil français de culte musulman (CFCM) contra el semanario satírico Charlie Hebdo por considerar que la publicación de las ya legendarias caricaturas de Mahoma vehicula un mensaje atentatorio a la dignidad de los musulmanes quizá anuncie nuevos conflictos religiosos, culturales, sociales y políticos en una Europa víctima de traumáticos conflictos de identidad. La posible absolución del equipo de Charlie Hebdo reclamada por la Fiscalía del Tribunal de París, dentro de unas semanas, no resolverá el problema de fondo. Entre los seis o siete millones de franceses musulmanes (entre un ocho y un diez por ciento de la población) hay muchas sensibilidades. Pero los lazos religiosos, culturales y sociales tienen entre ellos una importancia que no siempre tienen entre los fieles católicos y entre los judíos o agnósticos. Francia, la antigua hija predilecta de la Iglesia católica, vive hoy una transición cultural imprevisible. Disminuye el número de católicos, se vacían las iglesias. Los franceses judíos son influyentes, pero minoritarios. El carácter laico de la República permite la libre expresión de todas las sensibilidades. Pero sólo los musulmanes están poseídos de un afán proselitista, apoyado en una demografía provisionalmente al alza. Francia está muy lejos de ser un país musulmán. Europa está muy lejos de convertirse en un continente musulmán, como temen los apocalípticos. Pero es una evidencia que los conflictos religiosos y culturales corren el riesgo de proliferar. Los optimistas estiman que la libertad, la democracia y la cultura o incultura audiovisual terminarán por diluir el islam europeo. Los pesimistas temen cruzadas y guerras de religión por venir. En cualquiera de las hipótesis, la pregunta pertinente es: ¿cómo dudar que esas diferencias culturales de fondo hipotecan en buena medida el destino mismo de nuestra civilización? E Demagogia socialista Diez mil portuguesas se someten a intervención en España cada año B. R. LISBOA. Se calcula que cada año atraviesan la frontera alrededor de diez mil portuguesas para interrumpir voluntariamente su embarazo en clínicas españolas. El miedo a ser detenidas en su país, así como las mejores condiciones sanitarias que encuentran en España, las lleva a realizar un angustioso viaje para poner fin a lo que para ellas es un infierno, cuando para la mayoría de las mujeres, la maternidad es un sueño hecho realidad. Una de las clínicas a la que más portuguesas acuden para abortar es la de Los Arcos, que cuenta con unidades en Mérida y Badajoz. En el año 1996, inició una campaña por Portugal visitando instalaciones de planificación familiar, médicos, partidos políticos y asociaciones de mujeres, entre otros, para dar a conocer sus servicios. Desde 2000, el número de portuguesas que se desplazan a Extremadura para abortar es bastante significativo, hasta un total de cuatro mil anuales. Según la directora, Yolanda Hernández, recibimos mujeres derivadas de 218 médicos portugueses, provenientes de todos los distritos de Portugal, incluso de las islas Azores y Madeira cioeconómico alto, el 58 por ciento son solteras, el 35 por ciento casadas y el 62 por ciento no utiliza medios anticonceptivos, según la responsable del centro. Curiosamente, se asocia la opción de abortar con las mujeres de mayor poder adquisitivo. A pesar de ser cierto, resulta muchas veces más barato ir a España a abortar puesto que los abortos en Portugal, al ser clandestinos, obligan a desembolsar grandes cantidades de dinero. Si en una clínica privada el precio medio de un aborto ronda los 450 euros, los médicos que lo realizan de forma clandestina ganan hasta mil euros y no tienen que declarar impuestos subraya Yolanda Hernández. Las portuguesas representan el 60 por ciento del total de mujeres que llegan a Los Arcos para abortar, el mayor porcentaje de ellas tiene entre 19 y 31 años, el 75 por ciento con nivel so- Un nivel económico alto