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ABC VIERNES 9 s 2 s 2007 VIERNES deESTRENO 83 La vie en rose de una sombría Edith Piaf Un desigual y enternecedor retrato de la cantante francesa inauguró anoche el Festival de Berlín E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL BERLÍN. Hay dos coyunturas que siempre son bienvenidas en este Festival y que ayer, día inaugural, se apresuraron a ocurrir para adorno de la naciente edición: la nieve y los sombrerazos. La nieve caía hacia abajo y los sombrerazos volaban hacia arriba para festejar la impresionante interpretación de Marion Cotillard en La Vie en Rose la película que abrió el certamen berlinés y en la que esa actriz hasta ahora poco conocida interpreta de manera casi brutal a la cantante francesa Edith Piaf. Su trabajo agotador y a veces antipático tira de la película como lo haría un par de bueyes de un carro. Pero aquí hemos venido a hablar del tiempo: en Berlín uno se replantea todo ese asunto del calentamiento global del planeta, pero se lo replantea palmoteándose el cuerpo y echando vaho como un bisonte en la pradera... ¿seguro que no vamos hacia una nueva glaciación? Se inauguró la 57 edición de la Berlinale con una gran y nueva estrella: Marion Cotillard, una mujer esplendorosa que misteriosamente ha podido entrar en el cuerpecillo maltrecho de Edith Piaf y prestarle su garganta al torrente de su voz. El director, Olivier Dahan, tenía dos posibilidades: esconderse ante el brillo de sus dos estrellas, Piaf y Cotillard, o lo contrario, dejarse ver y, en el fondo, molestar y darse importancia. Aunque parezca raro, eligió la segunda. uno, más que la vie en rose empieza a verlo todo de un gris sucio. Afortunadamente, no se tiene tiempo de dudar ante la película de Dahan porque cuando anda uno un poco perdido llega una actuación de Piaf, o Cotillard, y la piel se te escama y lagartea como si la corrieran tres patinadores sobre hielo. Tiene mucho mérito una película como ésta, que provoca emoción y estremecimiento a pesar de que la cámara es petulante y presumida, descuida personajes y situaciones, se explica malamente pero como gustándose, que es larga y agotadora como una boda exótica y que, encima, ni siquiera trata de empaquetarte al personaje en un papel gustoso. La Edith Piaf que construye Marion Cotillard es espesa, antipática, toxicómana, quebradiza y rígida, frágil y en cierto modo esperpéntica, pero... tras el micrófono, arrugada como una uva pasa, con los brazos ensarmentados, los ojos como huevos duros y entre el repicoteo de erres y de letras abrasadoras, no hay modo de verla y respirar con normalidad. Sea quien sea, ella o la otra, pero el caso es que te corta o entrecorta el resuello. Más información sobre el Festival de Cine de Berlín: http: www. berlinale. de La perrera Uruguay 2005 110 minutos Género- -Comedia Director- -Manuel Nieto Zas Actores- -Pablo Riera, Martin Adjemian, Sergio Gorfain Espinas ocultas J. M. CUÉLLAR Las noticias de allende los mares hablan de esta película como un recorrido nihilista hacia el interior de uno mismo, el camino cruento de la irresponsabilidad a la madurez, al compromiso con el mundo. Es posible, pero el mensaje está tan difuminado que hay que adivinarlo. Mucha pausa, mucho silencio y demasiada navegación en las nebulosas de la maría como para pensar que dentro transcurre un océano de sensaciones. Es posible que fuera así, pero Nieto ha dejado todo ese mundo de intensidad en manos del espectador que, empero, sólo ve un chico que transcurre su vida de forma plana, crece (o eso dicen) con el viento amainado y llega a la meta de igual forma. Sin resuello Tenemos un problema gordo Marion Cotillard da vida a Edith Piaf en La vie en rose REUTERS Francia 2005 104 minutos Género- -Comedia Director- -Gérard Jugnot Actores- -Gérard Depardieu, Gérard Jugnot, Catherine Frot Una vida desoladora La vie en Rose es lo que se llama un biopic una biografía entusiasta de Edith Piaf, y se acerca a la cantante desde su infancia hasta su muerte. Parece que va a ser narrada en tres tiempos: la desoladora niñez, la desoladora vejez y la desoladora entrada en el estrellato. Oliver Dahan alterna estos tres tiempos hasta que, de repente, empiezan a entrar en la narración otras épocas, otras circunstancias, nuevos personajes, se adelanta, se retrasa, alterna, solapa y mezcla de tal modo detalles y tiempos que Marion Cotillard: Habría sido fácil el ridículo BERLIN. Había que encarnar a una cantante desde los 19 a los 47 años pero sobre todo a una mujer que a los 47 parecía tener 70 aún más difícil: a una leyenda francesa dijo ayer la protagonista de La vie en rose Por todo era muy fácil caer en el ridículo agregó Marion Cotillard, que da vida a la chansonnière por excelencia. No han sido sólo las cinco horas de maquillaje antes de rodar las últimas y agónicas escenas ni haberse tenido que rapar parte de la cabeza, Cotillard logra el fraseo y la guasa de Piaf, leyenda como afirma pero que confiesa no haber conocido demasiado: Vi todas las filmaciones que hizo y la he escuchado muchísimo, hasta hacerle un sitio dentro de RAMIRO VILLAPADIERNA mí, donde ha cohabitado este tiempo conmigo Cotillard, de 31 años, ha necesitado varias semanas para recuperar luego para sí la totalidad de su propio espacio. Pero estaba avisada de que el director quería más que una buena imitación, quería un retrato íntimo Olivier Dohan aclara que, para una biografía ya hay libros Sólo he usado aquello que me interesaba declaró, y entre ello su relación con su amiga de siempre, interpretada por Sylvie Testud, y su secretaria, Marie Armelle Deguy. Lo primero que le hizo fijarse a Olivier Dohan en Piaf fue una imagen de su modestísima juventud: Parecía una punk La cantante siguió toda su vida el decurso de una estrella del rock; si uno vive de forma tan extrema y a la vez sensible, alcanza gran felicidad pero también la autodestrucción agregó Cotillard, comparándola con Janis Joplin. De repente, Depardieu F. M. B. Gérard Jugnot, el inolvidable profesor de Los chicos del coro vuelve a la dirección con esta sencilla comedia que se toma a chirigota el típico esquema de intruso que tuvo su apogeo en los años noventa, con títulos como De repente, un extraño En la cinta de Jugnot, él mismo y su amante recogen del río a un mendigo en pleno acto suicida. Desde el principio queda claro que Depardieu les complicará la vida y sus amoríos, con la complicidad del espectador. La pena es que el simpático guión repita el mismo chiste hasta marearlo.