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22 ESPAÑA En la muerte de la hermana menor de la Princesa de Asturias VIERNES 9 s 2 s 2007 ABC Más Princesa que nunca Doña Letizia sabía perfectamente cuál tenía que ser su papel y su responsabilidad POR BEATRIZ CORTÁZAR Del brazo de su abuelo materno, sin gafas oscuras que ocultaran sus lágrimas y sin excusas a causa de las molestias del embarazo que podían haber justificado su ausencia, la Princesa de Asturias acudió ayer seria y emocionada a dar el último adiós a su hermana pequeña. Los metros que recorrió a pie hasta llegar a la capilla del tanatorio fueron sin duda los más difíciles de caminar sabiendo como sabía que todas las miradas se iban a volcar en su dolor, en su tristeza y en la angustia de haber perdido a un ser tan querido. Pero Doña Letizia demostró ayer que sabía perfectamente cuál tenía que ser su papel y su responsabilidad. La Princesa es la mayor de las hermanas y ayer fue el mayor apoyo de su madre. Siempre con el Príncipe Don Felipe a su lado, Doña Letizia no dejó a Paloma Rocasolano ni un momento. Con Telma viajando desde Manila, era la única hija que podía consolar el dolor de unos padres que nunca volverán a ver la vida igual. Embarazada de seis meses, la Princesa mostró una generosidad con la que nadie contaba cuando al final del responso se acercó con el Príncipe hasta los reporteros para darles las gracias por el tratamiento que están dando a la muerte de su hermana. Doña Letizia fue la primera en hablar, aunque las lágrimas inundaron unas palabras que apenas encontraban aire para ser expulsadas y que testimoniaron cómo había asumido su obligación como Princesa. También entre lágrimas contenidas se la vio cumplimentando al Rey Don Juan Carlos, y también con el pañuelo entre sus dedos despidió a todos sus familiares. Los Príncipes fueron los primeros en llegar y también los últimos en irse. Destrozada, hundida, sin poder anestesiar su dolor a causa del embarazo y sacando fuerzas de donde pudo, ayer la Princesa estuvo a la altura de unas circunstancias que sólo el paso del tiempo podrán hacer más llevaderas. Los Príncipes de Asturias, a su llegada al Tanatorio de La Paz, en Tres Cantos ERNESTO AGUDO La Reina llega a Madrid tras 23 horas de vuelo ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID. Su Majestad la Reina llegó anoche a Madrid, procedente de Indonesia. El avión de la Fuerza Aérea española en el que viajó Doña Sofía aterrizó en torno a la medianoche en el aeródromo de Torrejón, tras haber hecho escala en Dubai. La Soberana, visiblemente cansada tras un maratoniano vuelo de 23 horas, tuvo que anticipar su regreso de Camboya tras conocer la trágica muerte de la hermana menor de la Princesa de Asturias. Antes de embarcar en Phnom- Penh, capital de Camboya, Doña Sofía se entrevistó, en el Pabellón de Estado del aeropuerto con el obispo Kike Figaredo y con la premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1998, Somaly Mam. Doña Sofía conversó durante tres horas con ambos, quienes le explicaron los detalles de sus proyectos solidarios: Figaredo el referido a las minas antipersona y los programas de rehabilitación de los mutilados, y Somaly Mam su objetivo de salvar de la explotación sexual a niñas y mujeres de esta región. Expresó asimismo su deseo de regresar pronto a Camboya para poder ver in situ el trabajo que los dos están desarrollando, algo que estaba previsto en la agenda de este viaje pero que no ha sido posible por el adelanto de su regreso a España tras el repentino fallecimiento de Érika Ortiz Rocasolano. Su Majestad la Reina, anoche, a su llegada en avión a Madrid EFE