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ABC VIERNES 9 s 2 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA ESPINILLERAS BAJO LA TOGA I en vez de fiscal hubiese sido futbolista, Mariano Fernández Bermejo sería uno de esos defensas centrales leñeros, expertos en la marrullería y el juego duro, a los que no hay patada que no les guste ni codazo que les parezca inoportuno. Un stopper que dicen los británicos. Esa clase de jugadores intimidatorios, hoscos y amenazadores que los entrenadores quieren en los partidos difíciles, hirsutos, de pierna fuerte y dientes apretados, de campo embarrado y ambiente hostil. Justo como se le había puesto a Zapatero el IGNACIO panorama judicial, con CAMACHO el proceso embarrancado, los magistrados rebeldes a las consignas, el Consejo en mayoría conservadora y con la renovación atascada, Bermúdez al frente de la Sala del 11- M y el pleno de la Audiencia Nacional refractario a las razones humanitarias de De Juana Chaos. Un encuentro cuesta arriba que López Aguilar, hombre de modales delicados y más estilista que fajador, no encontraba manera de enderezar metiendo en cintura a los jueces. El punto de no retorno ha sido la recusación de Pérez Tremps en el Constitucional, tarjeta roja que deja el Estatuto catalán en el alero y pone en peligro serio el resultado del partido. Así que el míster ha mirado el banquillo, donde Bermejo se comía las uñas, y le ha mandado quitarse el chándal. -Mariano, sal y empieza a repartir leña, que nos comen por sopa. Aquí está haciendo falta un poco de estopa para imponer respeto. Y ahí está el hombre, con su currículum de tobillos rotos y favores prestados, dispuesto a hacer la raya y acabar con el cachondeo, formando tándem con su amigo y colega Conde Pumpido. He ahí una pareja idónea para el consenso. El presidente ha decidido abordar el tramo final de la legislatura jugando al límite del reglamento. De boquilla pide árnica, unidad, talante y juego limpio, pero ha optado por convertir la justicia en un campo de batalla. Y ha buscado al tipo más bronco que tenía cerca para cavar trincheras y defenderlas a bayoneta calada. Un ministro para la guerra, enemigo político declarado de la derecha, ajustador de cuentas, sectario y expeditivo, capaz de pedir la prisión a Mariano Rubio para aliviarle a González la quemazón de las manos que había puesto en el fuego por su honradez, y de tirarle una tarascada en forma de querella al ministro Michavila. Un dóberman de la fiscalía al que no le va a temblar la mano a la hora de levantar un teléfono y transmitir una consigna de cumplimiento obligado, sí o sí. Veremos lo que tarda en sustituir a Pérez Tremps por algún mesnadero sin fisuras. Se acabaron las contemplaciones, los titubeos y el fair play Urgido por el marcador en contra, Zapatero ha soltado en el campo a un reputado leñador con brillo en las pupilas. A partir de ahora los jueces harían bien en llevar espinilleras debajo de las togas. S ¿QUIÉN ESTÁ DISPUESTO A SER EL PETAIN DE NAVARRA? ESENGÁÑENSE: si alguno de ustedes, sorprendido en su buena fe, ha querido ver en las palabras de Otegui sobre el futuro de Navarra y el País Vasco como una gran autonomía del Estado Español un cambio apreciable de discurso y de posturas de ETA y Batasuna sobre la cuestión de siempre, es que usted es un bendito, y, discúlpeme, tiene muchos números de que se la meta doblada el primero que llegue. Es más, fíjese bien si lleva la cartera en el bolsillo porque lo más probable es que se la hayan mangado a primera hora del día a cuenta de cualquier saludo. No; atiéndame un momento. Un buen número de analistas políticos- de esos que saben interpretar hasta el aire de una pausa- -coincide en que este asunto, así planteado, ha sido uno de los pocos acuerdos a los que se ha llegado en las conversaciones ETA- Gobierno: los terroristas pretenden ahora hacer llegar el mensaje a Rodríguez Zapatero de que no habrá bombas antes de las elecciones si se le da alguna credibilidad a esta trampa que acaba de tender la CARLOS llamada izquierda abertzale de los cojoHERRERA nes. Es evidente que ETA no tiene ningún interés en formar parte como autonomía de ningún estado que no sea el suyo propio, por ello se plantea conseguir primero la utopía que comparte con el resto del nacionalismo vasco- robarle la cartera a Navarra- -y después, con el trabajo de la política educativa, social y, si es necesario, terrorista, trabajar por la independencia efectiva. No al contrario. El endiablado sudoku de la política acaba en componendas de este tipo, en las que los malos se presentan travestidos de medio buenos y los medio buenos acaban pareciendo malos de remate. Para conseguir Navarra el nacionalismo necesita, por supuesto, un mínimo formalismo de comicios y referéndums, y para desbrozar la particular tozudez de los navarros de ser ellos mismos, ese nacionalismo necesita un Petain, un colaboracionista que se disfrace y que esté dispuesto a entregar a los suyos a un objetivo pactado y, necesariamente, imposible de conseguir a cara descubierta. ¿Está D dispuesto el PSOE navarro a jugar ese papel? escuchando a Fernando Puras, el candidato a la presidencia de la Comunidad Foral, cuesta creerlo, a menos que sea un mentiroso compulsivo dispuesto a carbonizarse ante la historia como el que se disfrazó de Mariscal. Conociendo a Carlos Chivite, aún más. Sin embargo, algunos descreídos aseguran que un pacto entre los socialistas y Nafarroa Bai sería un escenario perfecto para desarrollar las disposiciones adicionales necesarias para crear un órgano común, no una Comunidad única, cosa prohibida específicamente por la Constitución, que allanara los tortuosos caminos conducentes a la absorción absoluta; ese órgano común sería un comienzo, y, desde ahí, en un escenario de paz técnica se podría llegar más lejos. Ante este panorama se impone una solución a la altura de la trascendencia del momento. De ganar con suficiente mayoría la alternativa UPN- CDN, es decir, Sanz y Alli, la cuestión quedaría resuelta durante un plazo crítico de cuatro años en los que las coyunturas pueden cambiar absolutamente ya que median, entre otros, unos comicios generales. De no ser así, habrá llegado la hora de la altura de miras, del compromiso ante la historia, de la grandeza personal, del sacrificio por la tierra. De la gran coalición. Ese será el momento en el que los que amen sinceramente la Navarra que conocemos, la Navarra que disfruta, como comunidad, de mayor autonomía en toda España, la Navarra de la calidad de vida, la Navarra industrial, la Navarra acogedora, la Navarra de la huerta y la vid, la Navarra universitaria, la Navarra festiva y laboriosa, den un paso al frente y aparquen diferencias técnicas, conceptuales o metódicas, y encaren el delicado momento histórico que se avecina. Si en otros lugares del mundo, políticos de todo tipo han sabido poner puntos en común para salvar los muebles de contingencias adversas y perversas ¿por qué eso no va a ser posible aquí? Si el PSOE navarro es sincero tiene una estupenda oportunidad de demostrar lo que dice: rebelándose, si es necesario, ante los dictados de Rodríguez Zapatero y devolviendo el traje de mariscal colaboracionista a la tienda de disfraces. Coalíguense, de ser necesario, derecha e izquierda y acaben con la trampa.