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18 ESPAÑA En la muerte de la hermana menor de la Princesa de Asturias JUEVES 8 s 2 s 2007 ABC Momento de la llegada del furgón fúnebre al domicilio de Érika Ortiz en el barrio madrileño de Valdebernardo CHEMA BARROSO Muere repentinamente en su casa Érika Ortiz, hermana de la Princesa de Asturias Licenciada en Bellas Artes, en abril habría cumplido 32 años y era madre de una niña de 6 BLANCA TORQUEMADA MADRID. A mediodía de ayer la tragedia se posó, inesperada y silente, en la planta séptima de un moderno edificio del barrio madrileño de Valdebernardo, aquel inmueble tantas veces fotografiado a finales de 2003 porque en él había vivido, hasta ese momento, la periodista Letizia Ortiz, que se acababa de prometer con el Heredero de la Corona. El repentino fallecimiento de Érika Ortiz Rocasolano, la hermana menor de la Princesa de Asturias en circunstancias que la familia se reserva para su intimidad, desató ayer una sincera y generalizada corriente de solidaridad en el dolor, sólo enturbiada en el lugar de los hechos por una incontrolable invasión de sabandijas que, enmascaradas entre los periodistas con ética y con oficio, violaron todas las pautas de respeto a una situación de duelo en busca del más insano fastfood televisivo. En una mañana destemplada y ventosa, el número 40 de la calle Ladera de los Almendros volvió a convertirse en el foco de atención, y no en todos los casos con la limpia intención del interés informativo. El piso en el que residía Doña Letizia de soltera había pasado a ser, tras la boda real, la vivienda de su hermana Érika y, ahora, el escenario de este tristísimo final de la vida de la joven, que en abril habría cumplido 32 años y era madre de una niña de sólo seis llamada Carla. Princesa de Asturias, en avanzado estado de gestación de su segunda hija, que nacerá a primeros de mayo. Nada hacía presagiar este desenlace atroz, después de que, a primera hora de la mañana, una vecina se pasase por el apartamento de Érika Ortiz, como cada día, para recoger a la pequeña Carla y llevarla al colegio. Un par de horas después, hacia las once, un amigo de la fallecida fue quien la halló, ya en muy mal estado. Los servicios de emergencia llegaron con prontitud, pero ya no pudieron hacer nada para salvarla. Sus padres, Jesús Ortiz Álvarez y Paloma Rocasolano, recibieron la negra noticia en sus respectivos lugares de trabajo y a partir de ese momento quedaron amparados por un dispositivo policial que preservó la privacidad de la familia y el correcto desarrollo de los trámites judiciales pertinentes. En la incertidumbre, algunos vecinos eludían el acoso de los micrófonos, en tanto que los pocos que hablaron lo hicieron en términos de estupor, de pesar y de afecto hacia la fallecida, a quien evocaban como Los Príncipes A la espera de que se comunique oficialmente cuándo se celebrarán las honras fúnebres por Érika Ortiz, los Príncipes de Asturias vivieron este dolorosísimo trance en Madrid, muy cerca de la familia de Doña Letizia. Ayer no tenían previstos actos en su agenda y el que estaba fijado para hoy (una visita de Don Felipe a la Fiscalía) ha quedado suspendido. Dadas estas terribles circunstancias, se intenta arropar y confortar en todo momento a la Los Príncipes de Asturias recibieron la noticia en una jornada en la que no tenían compromisos oficiales Érika, en una imagen de junio de 2004