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ABC JUEVES 8 s 2 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA EL AÑO QUE VIENE, EN PAMPLONA N el imaginario abertzale, Navarra representa el papel simbólico de Jerusalén para la diáspora judía, un mito fundacional de la integridad ensoñada, el eje de la memoria común de un remoto paraíso perdido. El discurso independentista y nacionalista acaba siempre volviendo a esa aspiración liminal que sustenta su universo sentimental e ideológico, y cuya reivindicación acelera cada vez que se atisban ciertas condiciones de debilidad en la cohesión del Estado. En el sustrato de la conciencia del nacionalismo, Navarra es el nombre de la gran utopía, del anhelo esencial, de la ilusión primigenia: el año que viene, IGNACIO en Pamplona. CAMACHO De ahí que lo más inquietante de la nueva propuesta unionista de Batasuna, es decir, de ETA, sea el significativo silencio oficial del Gobierno y del Partido Socialista o, peor aún, la manifiesta complacencia oficiosa filtrada ayer desde los círculos del entorno monclovita. Porque esa anuencia pasiva abona la sospecha de que la cuestión navarra estuvo sobre la mesa de negociación de Eguiguren y sus interlocutores- ¿Otegui, Ternera? -y cifra en las próximas elecciones autonómicas un plebiscito encubierto que las va a convertir en un verdadero duelo a cara de perro sobre la integridad territorial de España. Poco a poco, las cartas van quedando boca arriba. Cuando Zapatero hablaba de soluciones al conflicto dentro de la Constitución... ¿estaba pensando en la Disposición Transitoria Cuarta? Cuando los arúspices gubernamentales sugieren ahora la positiva evolución del discurso batasuno... ¿tienen la mente puesta en elpanorama poselectoral inmediato? Cuando se citaba el derecho a decidir ¿es un referéndum de integración de Navarra en el País Vasco lo que se perfila en el horizonte? Para los incrédulos, conviene recordar que ese esquema es perfectamente posible al amparo de la citada Disposición de la Carta Magna, porque los constituyentes se dejaron, de buena fe, un portillo entreabierto. Basta un cambio de mayoría autonómica, una doble iniciativa parlamentaria en Pamplona y Vitoria y una consulta de refrendo. Los soberanistas ya tendrían un territorio común sobre el que cimentar su próxima demanda. Con ETA vigilando, la mano en el gatillo, el cumplimiento de la hoja de ruta. Claro que el paso imprescindible de todo eso es que el Partido Socialista cambie de criterio, porque sin él no hay mayoría alternativa posible en Navarra. De ahí que constituya una exigencia moral de lesa democracia que el PSOE clarifique su posición antes de las elecciones. Y eso lo tiene que hacer el presidente del Gobierno y líder del partido, no el candidato autonómico. Porque lo que está en juego es el mapa de España. El de los abertzales, el del PNV el de Eusko Alkarta, suna, el de Batasuna, el de ETA, hace mucho tiempo que permanece diáfano. Dice: primero, territorialidad (o sea, Navarra) Después... independencia. Y nadie puede llamarse a engaño. Porque cuando un dedo señala la luna, sólo los tontos se quedan mirando el dedo. Y ETA quiere la luna. Quizá porque ha entendido que la puede obtener. E UN FALLO DEL MERCADO L Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, patrocinado por las Naciones Unidas, acaba de hacer público en París su terrible informe. Desde hace 150 años, millones de seres humanos han manejado con irresponsabilidad las fuentes de energía. Se trata, en parte, de la franja más rica de los habitantes de la Tierra, aquélla que ha dispuesto del carbón y del petróleo y, ya en nuestro tiempo, del gas natural. El calentamiento del planeta, concluye el informe de París, no es ajeno a la actividad del hombre. El global warming se prolongará seguramente durante varios siglos. El grupo de científicos y expertos del Panel (unos 500, con informes previos de otros 2000 de todo el mundo) insiste: nuestras conclusiones deben considerarse inequívocas. El calor producido por las emisiones de dióxido de carbono (CO 2) producirá posiblemente, de aquí a 2099, subidas de temperaturas de entre 1.8 y 6.4 grados centígrados. Subirá también el nivel del mar (hasta 59 centímetros) con desaparición de franjas de territorio, fuertes olas de calor, lluvias torrenciales, grandes sequías... El Panel había dado ya su voz de DARÍO alarma en 2001. Hoy, la acumulación VALCÁRCEL de datos y el avance científico hacen la información más sombría. ¿Qué ha ocurrido aquí? ¿Cómo es que nos encontramos, de bruces, ante el asunto más grave sin que de él hayan querido enterarse tantos políticos (no todos) empresas, economistas, sociólogos, medios de comunicación? Ahora el asunto ha estallado, como un gran globo fétido, y estamos cogidos en él, atrapados. Y todavía con grandes grupos pagando bajo cuerda (ejemplo, la petrolera Exxon Mobile) a deformadores de la opinión pública: todo es mentira, no se fíen (esperamos sentencias condenatorias, penas de cárcel) Aunque debamos reconocer la inclinación más ecológica de otras major, BP, que hoy podría significar beyond petroleum; Chevron, con una magnífica campaña; Total, inclinada últimamente al nuclear... El presidente Bush, defendido por grandes compa- E ñías petroleras y carboneras, empeñado hace cuatro años en perforar la intocable reserva de Alaska, clama hoy ¡hoy! contra el petróleo... Dick Cheney, antiguo responsable de Halliburton, es vicepresidente. Estados Unidos, con el 4.5 por ciento de la población mundial, manda a la atmósfera el 25 por ciento del CO 2. Un estudioso californiano explicaba cómo el hombre es capaz de preocuparse por sus nietos. A veces sus bisnietos, pero no más allá. Olvidaba añadir que hablaba de los hombres más encanallados. Millares de millones de hombres y mujeres viven preocupados hoy por la suerte de sus semejantes dentro de mil años. Otra cosa deshonraría a la especie. Queremos a nuestras nietas, pero también a los nietos de nuestras nietas. Los científicos del Panel han sido concluyentes: ahora el balón está en el terreno de los gobiernos. Ellos deberán aplicar desde mañana otras leyes, reglas de juego del todo nuevas. Con todos sus sesgos, ha sido Jacques Chirac el primero en coger el toro por los cuernos. Un cuerpo de las Naciones Unidas inmediatamente ejecutivo ha de ponerse al frente, según el presidente francés. Deberá estar respaldado por Estados Unidos, Unión Europea, Rusia, China, India y Japón. El 2 de febrero de 2007 se recordará quizá como el día en que la reflexión se transformó en acción declaraba triunfante Achim Steiner, director del Programa Medioambiental de la ONU. Quizá. Si los humanos no borramos el quizá será prueba de nuestro trastorno. Pero no, no es posible el trastorno. Es más probable que un conjunto de intereses bastardos haya finalmente quedado al descubierto. Cuando apenas hay tiempo. Hemos confiado en el mercado para resolver casi todos estos problemas. Pero también los mercados fallan, escribe el Financial Times Los mercados expulsarían las ofertas perversas... Y, sin embargo, han aceptado, nada menos, el envenenamiento de la atmósfera. Quizá no nos quede margen para la réplica. Este es, obvio es decirlo, el gran problema global. Después ninguno, después otra vez ninguno. Sobre él volveremos. Asunto conexo: la aceptación o rechazo por los seis grandes de la Corte Penal Internacional, un tribunal verdaderamente supranacional.