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38 INTERNACIONAL MARTES 6 s 2 s 2007 ABC Florentino Portero Inquietud en el socialismo francés por la caída de Royal en los sondeos Los intelectuales de izquierda dudan de la estatura de una candidata que se ha convertido en blanco de todos los chistes populares JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. La alarmante caída de Ségolène Royal en las intenciones de voto se ha convertido en una pesadilla inquietante para el socialismo francés, mucho más allá de las tribulaciones personales de la candidata del PS a la presidencia de la República. A la espera de la presentación de su programa oficial, el próximo día 11, la campaña está teniendo unos resultados catastróficos. La candidata oficial del Partido Socialista ha estado consagrada a orquestar sus debates participativos grandes asambleas populares en las que todo el mundo tiene derecho a la palabra y proposición de ideas, que el equipo personal de Ségolène resume para intentar incluirlas en su programa. Los primeros debates participativos tuvieron un cierto eco. Pero pronto se precipitaron las críticas, ironías y reservas profundas del PS, sus líderes, sus ideólogos, sus portavoces, convertidos en meros comparsas de la novísima forma de hacer política, rayana en el populismo sin freno, sin otra doctrina que la escucha e integración de las sensibilidades populares Hasta hoy, el resultado prác- RETIRADA Y COHERENCIA os republicanos perdieron las elecciones, pero George W. Bush se dispuso a mantener su compromiso con Irak. En el discurso sobre el Estado de la nación el presidente presentó su idea de aumentar moderadamente el contingente militar al tiempo que se ensayaba un nuevo sistema de colaboración entre los ejércitos iraquí y norteamericano. Los demócratas anunciaron su oposición, pero el presidente Bush se sentía seguro de disponer de margen de maniobra. Los días han pasado y el escenario es otro. Los demócratas siguen manteniendo su firme oposición a la propuesta presidencial, pero eso no es lo relevante. Los republicanos han comenzado una penosa desbandada. Temerosos de llegar a las presidenciales con la crisis de Irak sin resolver, muchos se suman a las filas de la oposición exigiendo una agenda de retirada. Tienen razón en no confiar demasiado en la propuesta presidencial. El incremento de tropa es insuficiente para garantizar la derrota de los distintos grupos insurgentes. Pero, además, de nada vale el trabajo del contingente militar si suníes y chiíes no están dispuestos a convivir y, a fecha de hoy, no cabe el optimismo. El senador McCain emerge en este caos como el ejemplo más señero de coherencia republicana. Siempre criticó al presidente por enviar un número insuficiente de soldados y hoy se mantiene en sus trece. En su opinión, sólo infligiendo un daño considerable a unos y otros se forzaría a las partes a entrar en razón y eso requiere de capacidad de fuego. No deja de resultar paradójico que el candidato republicano mejor situado en la carrera presidencial exija mayor despliegue cuando muchos cargos del partido demandan la retirada. Cegados por el corto plazo, las elites norteamericanas parecen ignorantes sobre el efecto que esta derrota, porque será una derrota en toda regla, tendrá sobre su imagen en el mundo, sobre su autoridad en la sociedad internacional. Sea quien sea el próximo presidente de Estados Unidos se encontrará al frente de un país cuya credibilidad habrá perdido muchos enteros. L Nicolas Sarkozy, Ségolène Royal y Jean Marie Le Pen tico de tales debates participativos ha sido un desastre. Según todos los sondeos, Ségolène ha perdido credibilidad. Liberation y los más eminentes intelectuales de izquierda dudan de la estatura de una candidata que se ha convertido en el personaje emblemático de todos los chistes populares, víctima de sus ya célebres patinazos sobre Québec y la rapidez y eficacia ¡de la justicia china! A 88 días de la primera vuelta electoral, la caída a un 26 en las intenciones de voto de Ségolène se percibe como una amenaza grave. Cada nuevo sondeo ha confirmado la caída de un punto, cuando François Bayrou, presidente de la Unión por una Democracia Francesa (UDF, centrista) ha crecido al mismo ritmo. Ségolène puede recuperarse si la presentación de su programa electoral le permite recomponerse, recobrar la credibilidad perdida y relanzar una dinámica de combate contra Nicolas Sarkozy, que continúa cotizándose como vencedor en la primera y la segunda vuelta. Herida una mujer al explotar una carta bomba en unas oficinas del centro de Londres E. J. BLASCO LONDRES. La Policía descarta un atentado terrorista, pero anoche aún no estaba claro ni el objetivo de la carta bomba ni qué tipo de remitente pudo tener. La mujer que abrió la carta, en las oficinas principales de la compañía Capita, en el centro de Londres, resultó herida levemente en las manos y el estómago, y abandonó el edificio por su propio pie, con los brazos vendados, para ser trasladada al hospital. La carta contenía una pequeña cantidad de material explosivo e iba dirigida a otra persona de la compañía, cuya identidad no fue revelada por la Policía. Entre otras actividades, Capita se dedica a gestionar el impuesto que se paga por circular en el centro de Londres, lo que pudo motivar el envío por parte de uno de sus numerosos objetores. En cualquier caso, la empresa no había recibido hasta la fecha ningún tipo de amenaza. La explosión, ocurrida a las 9.40 de la mañana, obligó a desalojar las cinco plantas del edificio, en el área de Victoria, muy cerca de la sede de Scotland Yard y próximo tanto a varios ministerios (entre ellos, el de Interior) como al Parlamento. Según fuentes de la Policía, la participación de la unidad antiterrorista estuvo motivada por el tipo de incidente, pero no porque hubiera indicios de que algún grupo terrorista podía estar tras el envío, por más que Londres se encuentra en alto grado de alerta ante posibles atentados islamistas.