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ABC DOMINGO 4- -2- -2007 CIENCIAyFUTURO 93 China seguirá contaminando... y Estados Unidos se arrepiente Los medios chinos El gobierno de Bush silencian los efectos se apunta al carro del cambio climático del informe del IPCC El gigante asiático sigue siendo uno de los países más contaminantes del mundo PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. En medio de humeantes chimeneas y bajo un cielo gris y cubierto por una neblina que oculta permanentemente el sol, los chinos continuaban trabajando ayer completamente ajenos a las serias advertencias lanzadas durante los últimos días por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) que han relacionado de manera directa e inequívoca el calentamiento global con la mano del hombre. A pesar de que el gigante asiático es uno de los países que más nota debería tomar del aviso efectuado por los expertos internacionales reunidos en París, los principales medios de comunicación chinos han silenciado sus conclusiones, que no han sido difundidas por la televisión estatal ni por los grandes rotativos y sólo han sido recogidas brevemente por un par de periódicos. Se trata de un ejemplo más del control que ejerce el régimen comunista de Pekín sobre los medios de comunicación, en los que sólo aparecen las noticias que el gobierno quiere airear. Y, evidentemente, la responsabilidad del ser humano en la alteración del clima no es una de ellas. que esta tarea compete sólo a las naciones plenamente industrializadas. Una peligrosa excepción que, establecida para facilitar el progreso de potencias emergentes como China, la India o Brasil, puede acabar pasándole factura al planeta Tierra porque Pekín ya ha reconocido su fracaso en la protección del medioambiente. Y es que, tras un cuarto de siglo de milagro económico, la fábrica global se encuentra tan contaminada que la lluvia ácida ya riega un tercio de su superficie y el 27 de sus 341 mayores urbes padecen unos niveles de polución en el aire muy peligrosos al tiempo que el 70 de sus ríos y lagos están seriamente degradados y 300 millones de habitantes no tienen agua potable. Además de causar la muerte de 400.000 personas al año por enfermedades pulmonares y cardiovasculares, la contaminación amenaza con hipotecar los gastos sanitarios en el futuro y colapsar el altísimo crecimiento económico de China, puesto que los costes medioambientales ya suponen el 10 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) Algunos senadores republicanos lo califican de corrupción de la ciencia M. GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Parecía una de esas elecciones en las que todos ganan, hasta los perdedores. El gobierno de George W. Bush aplaudió, en efecto, el informe sobre cambio climático y se atribuyó incluso parte de su éxito al recordar la contribución de los científicos estadounidenses sin cuyos diligentes esfuerzos estos avances en el conocimiento del clima de nuestro planeta no hubieran sido posibles en palabras del subsecretario de comercio para los océanos y la atmósfera, vicealmirante Conrad Lautenbacher. Pero sin la contribución de EE. UU. el mundo también tendría un 25 menos de las emisiones que provocan el efecto invernadero, pese a que sus 300 millones de habitantes sólo representan un 4,5 de la población mundial. El secretario de Energía, Samuel Bodman insistió el viernes en minimizar estos datos. Somos un pequeño contribuyente cuando se mira al resto del mundo dijo. En la línea de apuntarse al carro vencedor, la Casa Blanca rebuscó en los archivos frases del presidente que cuadrasen con los hallazgos del informe y las exhibió como prueba de que los científicos más solventes del mundo le dan la razón. Pocos parecían acordarse ayer de que el mandatario ha llegado a dudar de la existencia misma del calentamiento global. Una opinión acorde con la base de cristianos protestantes en que se ha apoyado para alcanzar el poder. Muchas de estas familias escolarizan a sus hijos en casa para alejarles de la influencia científica, y les arman con datos fraudulentos para que puedan defenderse de estos augurios que amenazan sus creencias religiosas. Por eso no es de extrañar que entre el aluvión de comunicados de los congresistas en demanda de una tecnología más limpia, chirriasen las de algunos conservadores de la América profunda que calificaron el informe de engaño como el senador de Oklahoma, James Inhofe. En su comunicado, titulado Corrupción de la Ciencia se desacredita el informe del IPCC como un documento político Tendrá oportunidad de cotejar sus dudas en marzo, cuando la Comisión de Energía del Congreso debata el tema con el testimonio del ex vicepresidente Al Gore. Primer contaminante No en vano, China se convirtió durante el año 2005 en el primer país emisor de sustancias contaminantes al liberar a la atmósfera 25,49 millones de toneladas de dióxido de azufre, motivo por lo que es uno de los países que más contribuye a generar gases de efecto invernadero junto a Estados Unidos, Japón, la India, Australia y Corea del Sur, todos ellos críticos con el informe del IPCC y sus principales conclusiones. Pero, aunque China ha firmado y ratificado el Protocolo de Kioto para reducir dichos gases, sus fábricas y centrales térmicas- -que queman carbón para suministrar el 80 por ciento de la electricidad que requiere su desenfrenado crecimiento económico- -seguirán contaminando como hasta ahora. El motivo es que, al ser todavía un país en vías de desarrollo, el coloso oriental se ve eximido de recortar sus emisiones por- REUTERS las tasas sobre transacciones económicas internacionales y el comercio de armas podrían triplicar las ayudas a los países en vías de desarrollo, para poner en marcha la defensa del medio ambiente en todo el planeta Ese modelo de lucha contra la desertización y las amenazas ecológicas tampoco es objeto de unanimidad internacional, como ha vuelto a confirmar la conferencia de París. Más información sobre calentamiento: http: www. ipcc. ch Osos polares buscan refugio en el cada vez más escaso hielo antártico, en Alaska Ap