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ABC DOMINGO 4 s 2 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 Libros, café y mala leche Cientos de anécdotas no encontraron cabida en las crónicas del Hay Festival de literatura celebrado en Cartagena de Indias, pequeñas notas a pie de página de lo que ocurrió dentro y fuera del programa oficial POR FEDERICO MARÍN BELLÓN CARTAGENA DE INDIAS. Los escritores, de cerca, no son tan distintos. A muchos les cuesta moverse en espacios reducidos, con su ego a cuestas, pese a que la escasez de escuderías facilitaba la convivencia en Cartagena. Algún vicioso de las letras, no satisfecho con sus propias charlas, visita las del amigo o, en secreto, las del rival. Otros hacen turismo, no necesariamente sexual. Hay quien se desliza entre hermosas colombianas de exuberante imaginación. Un autor aborda a una chica en un bar y le pregunta si está con algún amigo. Ahora sí responde el bellezón con la agilidad de quien se sabe la respuesta. Colombia desborda pasión. El público paga por escuchar, pero también se gana el derecho a protestar. Una señora agarra el micrófono encendida por un comentario de Juan José Millás: ¿Cómo puede llamar puta a alguien que se entrega por amor? Elvira Lindo pone paz: Como teóricos del amor somos un desastre, pero en la práctica lo hacemos mejor En otro debate, sobre cine y literatura, Marcelo Birmajer resume en una frase por qué prefiere que director y guionista no sean la misma persona: Me gusta contar mis sueños a la vecina y que sea ella la que trate de concretarlos Guionista de cine y televisión, el argentino hace una tibia defensa del medio: En la tele hay la misma proporción de estupidez que agua en el mundo, tres cuartas partes, lo que pasa es que se ve más Ama la comedia nacida de pequeñas tragedias, como encontrar un preservativo en el momento justo. Su humor judío lo delata en cuanto añade: Aunque hacer el amor con protección es como hablar con Dios por teléfono Su compatriota Guillermo Martínez da la claves de la novela negra. Alguien pregunta por qué sus personajes viven en Oxford. Él tira a dar: Porque en Argentina, si hay un crimen sin resolver, todos saben que la Policía es culpable Escritores malhechores A la misma hora, Eduardo Lago conversa en otro auditorio con DBC Pierre, inefable escritor australiano que se quiere mexicano pero reside en Irlanda. Sus siglas responden al pseudónimo Dirty But Clean (Sucio Pero Limpio) y con su primera novela ganó el premio Booker, no antes de abandonar una vida de malhechor y narcoadicto En España me robé una casa cuenta en privado, quizá para justificar su escaso éxito en nuestro país. En los tiempos oscuros juraba a los acreedores que devolvería en dos días medio millón de dólares. Como la de Antoñito Alcántara, toda su fe cabía en un boleto de lotería. Hasta el sorteo. De vuelta al cine, Vicente Molina Foix cuenta su debut como ayudante de dirección de Jesús Franco. La Manga del Mar Menor era escenario de un doble rodaje tramposo, que sólo conocían él mismo, el legendario Jess y el productor. Los actores, engañados, alternaban escenas de ambos filmes: Bésame monstruo que transcurría en una isla caribeña, y El caso de las dos bellezas ambientada en Acapulco. Todo el tiempo era necesario cambiar carteles y las matrículas de los Seat 600 a espaldas del reparto. Un día olvidé una- -confiesa Molina Foix- -y le dije a Franco que había que repetir la escena Nadie se va a dar cuenta fue la respuesta. Durante años tuve pesadillas. Después de eso dejé el cine y Los tres tenores y el filandón Cuenta la tradición que en el Norte de España, cuando la nieve bloqueaba los caminos, la gente mataba el hastío contando historias en torno al fuego. Algunas mujeres hilaban (o filaban) y ahí nació el filandón. Luis Mateo Díez, José María Merino y Juan Pedro Aparicio dieron en el Hay Festival un recital de estos microrrelatos, relatos cuánticos o cuentines (incluso des- cuentos los llamaron) Cuando llegó el turno de preguntas, el público renunció al micrófono, otras veces tan disputado ¡No, no, que sigan! exhortaban) La explosión final de bravos, con el Teatro Heredia en pie, fue un momento inolvidable. Nos hemos sentido como los tres tenores contaría después un emocionado Aparicio. La cafetería Ábaco, punto de encuentro de escritores, lectores y aficionados al buen café me dediqué a la literatura explica el escritor. Otro gran aficionado al séptimo arte es Wole Soyinka, admirador confeso de Fellini. El nigeriano, de aspecto imponente, dejaba a su paso una estela de admiración. Es de esas raras personas cuyo rostro transforma en bonhomía todo lo sufrido. Se fotografió con media Colombia, hasta que no pudo más y dijo basta. En su encuentro privado con un grupo de niños periodistas, Soyinka confiesa que no dedica a los más jóvenes tanto tiempo como debiera: Los niños de los que yo me ocupo son los que han crecido demasiado y se han metido en el poder No sólo tiene algo abandonados a sus hijos: Mi esposa dice que no soy un profesor visitante, sino un marido visitante. Y cuando estoy en casa es peor; me convierto en un marido invisible Las fiestas son consustanciales al festival. En Cartagena sobran los motivos para organizarlas. La Embajada española combatió en exceso el despilfarro, a decir de los asistentes. La inglesa, más espléndida, tuvo la ironía de celebrarla en el Museo de la Inquisición. F. M. B. Fiestas de otra época Mención aparte merecen el festín de la revista Arcadia dirigida con tino por Marianne Ponsford, gran entusiasta de las letras (salvo la g) y el que tuvo lugar en casa, qué casa, de Felipe y Adriana, anfitriones de otra época. Quizá nos separan más de seis horas de Colombia. Escritores, mecenas, mayordomos, orquesta, cuadros grandiosos... Falta la estrella de cine achispada, dispuesta a bailar sobre la mesa. Alguien que ha derrochado elogios al presentar a un escritor comen- ta en voz baja sus novelas, ambiciosas y mal rematadas Él mismo lleva 700 páginas de la suya. Veremos cómo termina. En fin, imposible olvidar la hospitalidad cartagenera, la noche extramuros, el arroz criollo de Donde Olano, el ron Medellín, la piscina con vistas a la historia, el baño cinéfilo con Alonso Cueto, amante de los titulares disparatados Mata a su madre sin causa justificada las provocaciones de Christopher Hitchens, idolatrado por la izquierda por sus diatribas contra Kissinger y la madre Teresa hasta que apoyó la guerra de Irak... Incluso Efraím Medina, excelente escritor, pasó por el aro un año después de inventar el paralelo y virtual No Hay Festival Más información sobre el festival: www. hayfestival. com cartagena