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ABC DOMINGO 4- -2- -2007 En portada s Recta final en la pugna por Endesa ECONOMÍAyNEGOCIOS 43 Por fin llegó la hora de la verdad a la opa Diecisiete meses después de su inicio, el complicado proceso de ofertas sobre Endesa alcanza su recta final J. G. N. MADRID. Aunque mucho más tarde de lo previsto, con un contendiente en la cuneta y varios procedimientos judiciales pendientes, esta semana arranca de verdad la opa sobre Endesa. A pesar de que hay sólo existe una oferta, la de E. ON, es difícil apostar por un rotundo triunfo del grupo alemán. El camino que le queda para hacerse con el control de la eléctrica española tiene aún varios obstáculos que pueden complicar el éxito completo de la operación. Mañana se podría conocer lo que va a hacer Caja Madrid con su 10 del capital de la eléctrica (es el segundo mayor accionista) y si votará a favor de eliminar el límite del 10 de los derechos de voto. El numeroso consejo de la eléctrica sigue dividido entre los que se oponen a vender esa participación a un grupo extranjero, lo que favorecería el proyecto español de Acciona (21,03 de Endesa) y los que prefieren los 2.300 millones de euros de plusvalías que obtendría la caja si se desprende de ese 10 Seguramente, el consejo de Caja Madrid retrasará su decisión hasta la reunión del día 19, fecha en la que ya se conocerá la decisión de Endesa. Precisamente, el consejo de esta compañía se reúne el martes para emitir una opinión y o recomendación sobre la nueva oferta de E. ON. El precio de 38,75 euros ha colocado a Manuel Pizarro y su equipo ejecutivo en una difícil situación, pues es una cantidad que no es tan baja como para rechazarla de plano, como hizo con la de Gas Natural, ni es tan alta como para recomendarla con entusiasmo. Al consejo de Endesa siempre le ha parecido bien el proyecto de E. ON, pero cualquier oferta por debajo de los 40 euros no sería bien aceptada, ya que la cotización de la eléctrica ha superado ya los 39 euros. Esta opinión es compartida por varios analistas, quienes subrayan que los mercados esperaban una mejora de, como mínimo, hasta los 40 euros. diados de marzo. Si se generaliza la opinión de que el precio de 38,75 euros es bajo, E. ON podría no conseguir el respaldo del 50,01 del capital en esa junta para cambiar los estatutos de Endesa. Sobre todo, la eliminación del límite del 10 de los derechos de voto, imprescindible para llegar a controlar la compañía. En este punto la empresa alemana tiene otro serio obstáculo: la presencia de Acciona. El hecho de que este grupo de construcción, servicios y energía tenga el 21,03 de Endesa complica aún más el objetivo de E. ON de eliminar ese blindaje ya que, entre otras cuestio- La clave, eliminar el blindaje Las decisiones que adopten Caja Madrid y Endesa la próxima semana determinarán el desarrollo de la junta extraordinaria de accionistas que tiene que celebrar la eléctrica a me- nes, no hay que olvidar que la asistencia media de los accionistas de la eléctrica a las juntas no llega al 40 y sólo cuando se dio una prima de asistencia (0,02 euros en mayo de 2005) se alcanzó el 66 Lógicamente, Acciona no está interesado, de momento, en suprimir ese límite del 10 de los derechos de voto para restar fuerzas a E. ON. Por lo tanto, el grupo alemán no lo tiene fácil para que sus derechos de voto en la eléctrica española se correspondan a su participación en la misma. Es decir, que aunque obtuviera el respaldo del 30 o del 40 de los accionistas, si no se elimina ese blindaje sus derechos de voto serían los mismos que los de Caja Madrid y los de Acciona. Unos cuatro mil accionistas asistieron a la última junta de Endesa, celebrada por primera vez en la propia sede de la compañía JAIME GARCÍA Fernando González Urbaneja Y LUEGO, ¿CÓMO SIGUE? ane quien gane la dichosa opa, que tras la puja hasta casi 39 euros por título anda muy cerca del punto final, lo que queda sobre la mesa es el siguiente movimiento y el siguiente del siguiente, porque lo único cierto es que esto no se queda así. El escenario eléctrico español se va a parecer pronto muy poco al actual, como no se parece el de ahora al de finales del siglo pasado, cuando andábamos en las privatizaciones, las concentraciones y las diversificaciones. Antes, ahora y en el inmediato futuro la preocupación central de los eléctricos está en el BOE, en la suerte de la tarifa y sus circunstancias. La tarifa determina los ingresos y consiguientemente la rentabilidad y la capacidad para invertir. Y junto a la tarifa está el régimen G de ayudas a las alternativas, las licencias de instalaciones de producción y distribución... decisiones todas ellas que necesitan permisos, autorizaciones, vistos buenos e incluso vista gorda. Pero esta historia tiene que ir cambiando, la tarifa tendrá que convertirse en precio y las licencias alejarse de cualquier apariencia o riesgo de arbitrariedad. Cambian las reglas, los árbitros y los jugadores. Desde hace poco también cuenta Bruselas y sus afanes liberalizadores (y simultáneamente intervencionistas) que buscan un modelo energético para la Unión más abierto, menos dependiente y más competitivo. La Europa común nació con el carbón y el acero como coartada, la del futuro tiene que tejerse en torno a las redes energéticas y de telecomunicaciones. Por eso ha pasado la hora de la electricidad nacional, de un solo país con sus fronteras y uniformes. La presencia de E. ON como actor principal del sector en España y en Alemania y la competencia con Iberdrola- Scottish dibujan otro sector eléctrico, otra dimensión y otras aspiraciones; hispano- escoceses versus germano- hispanos, dos modelos, dos estilos y no pocas incógnitas acerca de cómo van a competir y que van a ser capaces de ofrecer a los consumidores. Como primera providencia hay que hablar de sector energético más que de sector eléctrico. Ninguna de las eléctricas anda metida solo en electricidad, todas ellas están en gas como materia prima y como producto final a comercializar entre sus propios clientes. Y todas ellas se ocupan de producir, de transportar y de dis- tribuir y comercializar, actividades simultáneas peor que muchas autoridades quieren separar y distinguir, incluso incompatibilizar. De manera que la frustrada Gas Natural se encuentra sin presa y, al mismo tiempo, con unos competidores como para preocuparse y ocuparse, para no distraerse con pleitos, dar por cerradas las heridas y ponerse a la labor de inventar el futuro. Los de Gas Natural, y sus mayores de Repsol, tendrán que afinar estrategias más brillantes y con más garantías de éxito. Enfrente tienen a Unión Fenosa, inexpugnable a opas hostiles, pero con socios principales con los que se puede hablar y soñar. Y al lado quedan los otros jugadores europeos que no pueden permanecer indiferentes ante los saldos delante de Iberdrola y E. ON que van por delante y han tomado carrerilla.