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40 ECONOMÍA Tribuna Abierta SÁBADO 3 s 2 s 2007 ABC Fernando Fernández Rector de la Universidad Antonio de Nebrija LECCIONES DE ECONOMÍA A PROPÓSITO DE UNA OPA Si antes se nos veía como una economía abierta y dinámica, ahora nos multan en Europa y competimos en proteccionismo con Italia y Francia. Pareciera que el debate económico ha retrocedido treinta años, los mismos que lleva la subestimada Transición, y volvemos a discutir principios que parecían bien asentados tras aquellos primeros años de infantilismo económico en que el PSOE defendía las nacionalizaciones de sectores estratégicos y la derecha deambulaba por la nostalgia del INI L A historia parecía interminable, pero está próxima a su desenlace con la retirada de Gas Natural y la renovada oferta de E. ON. A expensas de un mirlo blanco, y no faltan candidatos a dejarse querer, aunque todos han aprendido la lección y desconfían del Ejecutivo, ya podemos sacar algunas conclusiones. La primera y más general es que el crédito de la economía española es hoy menor que antes de este lamentable episodio de mal gobierno. Si antes se nos veía como una economía abierta y dinámica, ahora nos multan en Europa y competimos en proteccionismo con Italia y Francia, utilizando las instituciones para defender presuntos campeones nacionales. Pareciera que el debate económico ha retrocedido treinta años, los mismos que lleva la subestimada Transición, y volvemos a discutir principios que parecían bien asentados tras aquellos primeros años de infantilismo económico en que el PSOE defendía las nacionalizaciones de sectores estratégicos y la derecha deambulaba por la nostalgia del INI. sicales. Y el desenlace será como ayer, que decía la canción, totalmente distinto del conejo que se sacaron de la chistera los economistas de Moncloa. Todavía hay quien parece no resignarse y sigue conspirando. Adelante y que se atreva a lanzar otra opa, mejorando el precio. Lo demás es enredar y conspirar. La CNMV debería intervenir y exigir hechos relevantes. El sector está convulso y habrá nuevas operaciones. Las empresas más dinámicas se han apresurado a realizar operaciones internacionales para ganar tamaño, eficiencia y posibilidades de competir. Eso sí le interesa a España y a los españoles. Lo contrario, practicar el catenaccio empresarial, sólo lleva a alimentar burbujas especulativas cuyo inevitable pinchazo es muy doloroso en producción, empleo y renta. Haypuesnecesidadderepe- tir que no es necesariamente bueno para España que las empresas eléctricas sean españolas. Lo bueno es que el abastecimiento energético esté garantizado, que los consumidores compren al precio más bajo posible, que se cumplan los objetivos medioambientales, producto de las preferencias sociales, y que los accionistas vean aumentar el valor de la empresa. Todo ello es absolutamente independiente de la nacionalidad de la compañía, del pasaporte de sus directivos o del carné de identidad de sus accionistas. Depende sólo de un mercado competitivo, unos organismos reguladores independientes y competentes y un Gobierno que no intervenga. Hoy, después del embarazo más largo de la historia empresarial española, estamos más lejos de ese ideal. La segunda lección es que España, afortunadamente, no es Venezuela y, aunque las operaciones de diseño efectuadas en un despacho oficial puedan enturbiar la vida empresarial, todavía funciona el mercado y al final los accionistas de una empresa privada son llamados a decidir qué hacer con sus acciones. Calificar la opa de operación anticatalana es un despropósito que sólo cabe en la mente de quien concibe las empresas al servicio del Emperador. Por eso el nacionalismo político suele estar anclado en el mercantilismo. Y por eso es tan resistente y extendido que sus cantos de sirena llegan últimamente hasta la Comunidad de Madrid. Un despropósito comparable a pretender que los dueños vendan a 23,43, como ofrecía Gas Natural, cuando podían hacerlo por 34,5 a E. ON. El Barça será más que un club, pero Endesa sólo es una empresa privada y sus directivos podrían ser procesados por administración desleal si recomendaran una operación así. Sin excluir que sus accionistas sean racionales y que tampoco se dejarían llevar por esa recomendación. sino el juicio de valor sobre su flujo de caja futuro, lo que implica estimaciones de las condiciones de entorno, pero también de la capacidad para gestionar la empresa a adquirir y, en el caso de un sector regulado, de la disposición futura del Gobierno. Quizá los alemanes confían más que los catalanes en su propia capacidad, o más probablemente las sinergias entre ambas compañías son mayores y las redundancias menores. Quizá simplemente los de E. ON no saben con quién se juegan los cuartos y descuentan un escenario más optimista de tarifas, pero lo cierto es que pagan más y por eso, sólo por eso, pueden quedarse con la empresa. quinta y última lección es que las opas hostiles son una bendición para los accionistas. La creación de valor desde que se inició la operación de Endesa ha sido de más de 21.000 millones de euros. Las opas hacen despertar a los consejos, les obligan a dar lo mejor de sí mismos y en su caso los cambian por otros más sagaces y comprometidos. Todo ello ha sucedido o puede suceder en este caso. Y el beneficiado ha sido el pequeño accionista de la eléctrica. Sólo los sistemas más reacios al cambio y dominados por una oligarquía gerencial de amiguetes se oponen a las opas hostiles. No citaré países para no ofender, pero conviene tenerlos presentes ahora que se discute el deber de pasividad de los administradores. Su justificación está en anteponer los intereses de los accionistas a los suyos propios y en evitar tratos de favor. Pero nadie puede pedir a un consejo de administración que falte a su obligación estatuaria de buscar el mayor precio para la acción. La Resumamosloexpuesto, co- tercera es que el sistema de precios, como la democracia, es el menos malo de los sistemas conocidos de asignación de recursos. Gas Natural está en su derecho de reservarse acciones legales si demuestra trato privilegiado hacia su competidora, pero ha de reconocer que infravaloró a la empresa eléctrica. El valor de una empresa no es un cálculo exacto, La socialista ha perdido una excelente oportunidad para aprender de errores anteriores y quedarse quieto. La última vez que un ministro quiso jugar a aprendiz de brujo empresarial y se metió a planificar el mapa del sector bancario le salió el tiro por la culata. Hubo fusiones, pero ninguna de las deseadas. Ahora también se ha iniciado el juego de las sillas mu- LacuartaesqueelGobierno mo en las buenas clases. El crédito internacional de la economía española ha disminuido, los organismos reguladores han sido utilizados sin disimulo, la calidad del debate económico ha sucumbido a la politización y las opas hostiles corren el riesgo de ser estigmatizadas. Aún así, el Gobierno ha perdido su apuesta y el mercado ha colocado a cada uno en su sitio. Estoy seguro de que los pocos economistas sensatos que quedan en el Gobierno se despiertan por la noche preguntándose si merecía la pena. Podrían también preguntarse si hicieron todo lo posible para evitar tamaño despropósito.