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ABC VIERNES 2 s 2 s 2007 VIERNES deESTRENO 89 LAS MÁS TAQUILLERAS Ases calientes EE. UU. 2007 109 minutos Género- -Acción Director- -Joe Carnahan Actores- -Ben Affleck, Andy Garcia, Alicia Keys, Ray Liotta BANDA SONORA Babel Universal Gustavo Santaolalla Ganador del Oscar a la mejor banda sonora el pasado año por su música para Brokeback Mountain el argentino Gustavo Santaolalla repite candidatura en esta edición por su trabajo en la película de Alejandro González Iñárritu Babel Santaolalla ya trabajó en las dos anteriores películas del cineasta mexicano, y le conoce perfecta- POR JULIO BRAVO mente. Su música, apoyada fundamentalmente en las guitarras, posee esa aridez sobrexpuesta que tienen también las imágenes, y se filtra delicada en los oídos del oyente. Editada en un doble compacto, la banda sonora de este filme, uno de los grandes favoritos para los premios mayores, incluye junto a la música original de Santaolalla piezas de Ryuichi Sakamoto (que otorga su habitual desmayo) así como canciones de Chavela Vargas, Earth Wind Fire, Fatboy Slim, Susumu Yokata (un músico pop japonés) Los Tucanes de Tijuana o El Chapo, que tiznan de localismo cada una de las historias que cuenta Iñárritu. Más sangre, balas y gasolina E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Dirigida y escrita por Joe Carnahan, surgido de la cantera de Sundance (con Sangre, balas y gasolina esta película es un curioso batiburrillo de géneros, de estilos, de lenguajes y personajes. Y el modo que tiene Carnahan de narrar su historia vendría a ser el de un Tarantino con sarna y aguijado por la comezón. Y ese paroxismo y arrebato narrativo tiene por momentos apariencia de estilo, y en todo caso lo que es indudable es su eficacia: sólo un gran narrador es capaz de contar una historia tan prolija y tan llena de fauna sin perder el hilo, ni que lo pierda el espectador. Hay un personaje central, una sabandija, a la que todos buscan para liquidarlo, y la película es la descripción graciosamente despiadada de los asesinos a sueldo que lo persiguen, la información telegrafiada de los porqués y los porcuántos que han llevado a cada uno al lugar que ocupa en la película, y la revelación de las distintas tramas mafiosas y policiales que se cruzan... Y todo este revuelto y amasijo de fulanos y fulanas avanza hacia un final concentrado. La acción es pletórica y siempre en ascenso, hasta todo el tramo final que es, literalmente, una sangría. Los diálogos son de dos tipos: ingeniosos o y sumamente sucios; el nivel de ordinariez de algunos personajes es como para presentarlos a algún premio... Como ven, las cualidades de Ases calientes son abundantes. Veamos ahora alguno de sus defectos: La mezcla de comedia burda con intriga policíaca es tan extrema, que uno ni ve ni busca una puerta por la que inmiscuirse en el delirio de la trama. Es decir, Ases calientes se ve muy desde fuera: te puedes reír, o asquear, o sorprender, o enfadar, o aislar... pero no hay modo de sentirse en la película, y eso que han trabajado en ella un porrón de actores, desde Ben Affleck a Ray Liotta o Andy Garcia. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 Noche en el museo Babel Apocalypto El truco final. El prestigio Dreamgirls Rocky Balboa El ekipo Ja... Bobby... Cry wolf La caja Kovak Maria Antonieta... El ilusionista Banderas de nuestros... Pérez, el ratoncito... Fuerte Apache Eragon El laberinto del fauno Arthur y los minimoys Pequeña Miss Sunshine Infiltrados Obra maestra Muy buena Buena Regular Mala To be continued Toni García PANORAMA EN BERLÍN L El festival de Berlín es, seguramente, el mejor organizado de todos los que se celebran en Europa a semana que viene empieza el festival de Berlín. Seguramente el mejor organizado de todos los festivales que se celebran en Europa (aunque Pumares me diga cada año: esto es un desastre antes de irse a ver la décimosexta película del día) Un periodista que quiera seguir el concurso sólo tiene que ver dos pelis cada mañana y si le apetece seguir la sección de Panorama basta con comer (un pelín deprisa, eso sí) y plantarse en el Cinemax a las cuatro. Ahí radica lo curioso, en que las pelí- culas de mayor calado (como pueden ser este año 300 o The good shepherd se pasan en salas relativamente pequeñas donde la gente no cabe. Es en esas sesiones donde uno encuentra el calor humano, apretujado entre personas de todas las nacionalidades que esperan entrar en una puerta que tiene el tamaño de una portería desde el punto de vista de un delantero que va a tirar un penalti. En primer lugar, los porteros se dedican a filtrar a los representantes de diarios y los de revistas, ya que los pri- meros tienen prioridad en el acceso a la sala. Eso cabrea- -mucho- -a los de las revistas, que cada año se encuentran con las mismas mandangas. Empiezan las miraditas de y el gilipollas éste porque aunque el tipo lleve una hora esperando y acabes de llegar tú entras antes que él (y eso molesta, por qué no decirlo) Y así sucede hasta que a falta de cinco minutos un tío rubio dice: que entren los de las revistas y aquello parece Waterloo, europeos al galope, gente arriba y abajo por las escaleras buscando un rincón para dejarse caer. Lo siguiente es el mismo tío rubio subiéndose al escenario y di- ciendo: los que tengan un asiento libre a su lado que levanten la mano Esto es divertido verlo sentado, por aquello de que en un festival uno necesita esa clase de diversiones morbosas con pequeñas- -e inofensivas- -dosis de sufrimiento ajeno. Lo que no es tan divertido es llegar a la puerta y encontrarte a cuatrocientas personas haciendo cola, que los de diarios ya hayan entrado y que tu periódico espere una crónica de la película en cuestión (hecho que he presenciado con El viaje de Chihiro y V de Vendetta Ahí entra la picaresca de utilizar el viejo truco de no, si yo ya estaba dentro. He salido para ir la baño poner tu cara de tío, lo que digo es verdad y esperar que cuele. Naturalmente yo jamás haría una cosa así (porque está mal, muy mal) pero los que lo han probado me han dicho que funciona. Ejem. Dos jóvenes pasean en Berlín por delante de unos carteles del festival REUTERS