Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 2 s 2 s 2007 La financiación de los partidos políticos ESPAÑA 21 El PSOE quiere que los partidos no tributen por algunos ingresos ni paguen el IBI de sus sedes Propone que el Estado reparta 74,8 millones de euros en 2008 en concepto de gastos de funcionamiento J. L. LORENTE MADRID. Si prospera el acuerdo alcanzado entre el PSOE y ERC para la reforma de la ley de Financiación de Partidos, las fuerzas políticas contarán el año próximo con un importante incremento en el dinero que reciben del Estado para sus gastos de funcionamiento Los socialistas y sus aliados quieren que en 2008 los partidos se repartan un total de 74,8 millones de euros por tal concepto. Así se establece en el borrador de proposición de ley orgánica que los socialistas y sus aliados han enviado al resto de grupos parlamentarios para su debate en el periodo de sesiones que el Congreso de los Diputados estrena la semana próxima. Además, según el documento del PSOE y sus socios, los partidos dispondrán de otros 3,8 millones de euros anuales para proteger a sus cargos e instalaciones. Las claves de la iniciativa del PSOE En 2008 los partidos se repartirán un total de 74,8 millones de euros, que pagará el Estado en concepto de gastos de funcionamiento de las fuerzas políticas. Los grupos parlamentarios tendrán, además de las subvenciones estatales anuales para gastos de funcionamiento, otras de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales. Los partidos no pagarán el Impuesto de Sociedades por las cuotas y aportaciones satisfechas por sus afiliados, las subvenciones recibidas, las donaciones privadas de personas físicas o jurídicas y los rendimientos obtenidos en el ejercicio de sus actividades propias. Los partidos gozarán de exención en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de que sean titulares, siempre que no se trate de patrimonio cedido a terceros mediante contraprestación. Se prohíben las donaciones anónimas y aquellas procedentes de una misma persona física o jurídica superiores a 60.000 euros anuales. Los afiliados a un partido político podrán reducir su base imponible en el IRPF hasta 600 euros anuales por pago de cuotas y otras aportaciones. Trato fiscal más favorable En todo caso, lo más destacado del proyecto es la intención de los socialistas de otorgar a las formaciones políticas un trato fiscal más favorable que a la gente de la calle. En este sentido, el texto de la iniciativa establece que los partidos no paguen el Impuesto de Sociedades por las cuotas y aportaciones satisfechas por sus afiliados, las subvenciones recibidas, las donaciones privadas de personas físicas o jurídicas, los incrementos de patrimonio que se pongan de manifiesto por adquisiciones a título lucrativo y los rendimientos obtenidos en el ejercicio de sus actividades propias. La exención del pago de este impuesto se aplicará también a las rentas fruto de la transmisión onerosa de bienes o derechos relacionados con la actividad de los partidos, siempre que el rendimiento se destine a nuevas inversiones vinculadas a su objeto o finalidad propia o a la financiación de sus actividades Los partidos tampoco pagarán impuestos por los rendimientos procedentes de los bienes y derechos que integran su patrimonio. Para el resto de los ingresos que sí estén sujetos a tributación, el tipo impositivo aplicable será del 25 por ciento, el mismo del que disfrutan desde el pasado 1 de enero las pequeñas y medianas empresas (Pymes) La nueva Ley de Financiación incomoda a CiU y PNV. En la imagen Duran, Erkoreka y L. Garrido Los socialistas pretenden, además, que los partidos gocen de exención en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de que sean titulares, siempre que no se trate de bienes cedidos a terceros mediante contraprestación ni estén afectos a las actividades que constituyen el objeto o finalidad específica del partido político riores a 60.000 euros anuales. Los populares y los nacionalistas catalanes y vascos quieren que ese límite sea mayor, mientras IU propone que las aportaciones privadas que recibe un partido no superen el 10 por ciento de su presupuesto. Además, PSOE y ERC proponen que los partidos no puedan aceptar donaciones de empresas privadas que, mediante contrato vigente, presten servicios o realicen obras para las Administraciones Públicas. Las cantidades deberán ingresarse en cuentas bancarias abiertas exclusivamente para donaciones, distintas de las que sirven para que los afiliados paguen sus cuotas al partido. La entidad bancaria estará obligada a extender al donante un documento acreditativo de la fecha de imposición, importe, nombre e identificación fiscal. El borrador establece, además, que el Tribunal de Cuentas podrá proponer en su informe la adopción de sanciones pecuniarias a las fuerzas políticas infractoras. En el caso de que un partido obtenga donaciones que contravengan las limitaciones y requisitos estable- CHEMA BARROSO cidos, el Tribunal impondrá una multa de cuantía equivalente al doble de la aportación ilegalmente percibida Además, en el supuesto de que un partido no presente, sin causa justificada, sus cuentas anuales o dificulte su análisis, el Tribunal podrá acordar que no se le sean libradas al infractor las subvenciones anuales para sus gastos de funcionamiento. El límite de las donaciones El caballo de batalla en la negociación de los grupos parlamentarios será el límite que se quiere poner a las donaciones de personas y empresas; PP, CiU y PNV son, precisamente, los partidos más favorecidos por ese concepto. El texto pactado por el PSOE y ERC prohíbe las donaciones anónimas y aquellas procedentes de una misma persona física o jurídica supe- Subvenciones autonómicas En cuanto a los recursos procedentes de la financiación pública, los grupos parlamentarios tendrán, además de las subvenciones estatales anuales para gastos de funcionamiento, otras de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales. La disposición adicional séptima del borrador elaborado por el PSOE establece las fundaciones ligadas a los partidos (como la socialista Pablo Iglesias o la popular FAES) estén sometidas a esta legislación en cuanto a límites y requisitos de las donaciones. Por su parte, la disposición adicional octava modifica los impuestos de sociedades, renta de no residentes y patrimonio pa- Los socialistas apuestan por fijar el límite de las donaciones en 60.000 euros al año ra autorizar una deducción del 10 por ciento de cada donación a las fundaciones y otro 10 por ciento de rendimiento por patrimonio y actividades propias de un partido. Por último, los afiliados a una formación política podrán reducir su base imponible en el IRPF hasta 600 euros anuales por pago de cuotas y otras aportaciones. IU quiso dejar claro ayer que está lejos todavía de alcanzar un acuerdo con los socialistas en este asunto. La coalición de izquierdas pretende que no se introduzca en la reforma el criterio de financiación por escaño, que perjudica claramente a IU y defiende el sistema de un hombre, un voto en el método de reparto de los fondos públicos.