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12 ESPAÑA Hacia un nuevo proceso s El horizonte penal VIERNES 2 s 2 s 2007 ABC Francia entrega a un etarra que iba a comprar armas durante la tregua de Estella ABC MADRID. El delincuente etarra Jesús María Puy Lecumberri fue detenido ayer en el puesto fronterizo de La Junquera tras ser expulsado por las autoridades galas después de cumplir condena en Francia. El criminal fue detenido en París el 9 de marzo de 1999- -en plena tregua de Estella- -junto al por entonces jefe del aparato militar José Javier Arizkuren Ruiz, Kantauri y varios de sus colaboradores entre ellos, Irantzu Gallastegi, ya condenada por el asesinato de Miguel Ángel Blanco. La detención de estos etarras se produjo cuando preparaban una operación de compra de armas en Alemania. En concreto, a Kantauri se le intervino una documento con la anotación 60 millones de pesetas, cantidad que iban a destinar a la adquisión del armamento. Por este delito, los tribunales de París condenaron, el 18 de diciembre de 2000, a Jesús María Puy a ocho año de prisión. Una vez cumplida la pena, las autoridades francesas han procedido a su expulsión a España. A continuacuión, el criminal fue arrestado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que lo han trasladado a Madrid. La caravana de la muerte tenía como objetivo volar un polígono de Madrid La furgoneta, con más de 500 kilos de explosivo, fue interceptada en Cañaveras (Cuenca) en febrero de 2004 s Dos de los etarras intentan exculpar al tercero S. E. MADRID. Los miembros de ETA Irkus Badillo y Gorka Vidal, integrantes de la denominada caravana de la muerte reconocieron ayer de forma implícita su intención de colocar en una zona industrial de Madrid una furgoneta- bomba con 536 kilos de explosivos que fue interceptada por la Guardia Civil el 28 de febrero de 2004 en Cañaveras (Cuenca) En la vista que se celebró ayer en la Audiencia Nacional, Badillo y Vidal (quienes acudirán como testigos al juicio del 11- M) trataron de exculpar al tercer procesado, Beñat Barrondo, informa Ep. El abogado de Barrondo, Íñigo Iruin, preguntó a Vidal en un momento de su interrogatorio si Beñat conocía la pretensión del comando de atentar en Madrid, a lo que éste respondió: Barrondo no sabía nada de la colocación de la furgoneta Momentos antes explicó que éste había manifestado meses atrás al entonces jefe de comandos de ETA Gorka Palacios que quería abandonar la banda, por lo que desconocía sus planes para atentar en la capital. Vidal, que conducía la furgoneta- bomba, y Badillo, que iba delante en un coche lanzadera, se negaron a contestar a las preguntas de la fiscal, quien pide para cada uno de los tres procesados 39 años de cárcel. El primero se limitó a señalar que sólo contestaría a la defensa, mientras que el segundo afirmó que no respondería a nada al calificar al tribunal de fascista Vidal explicó a la Sala que se reunió en tres ocasiones en Francia con Palacios. En una primera reunión hubo un primer contacto con el jefe de comandos quien les ordenó recabar información sobre la estación de esquí de Baqueira- Betet, en Lérida. En la segunda cita, según dijo, Barrondo manifestó a Palacios que quería abandonar ETA, mientras que él recibió un cursillo de manejo de explosivos. El acusado admitió a continuación que estuvo recabando información en dicha estación de esquí para cometer un atentado en las navidades, pero que tuvieron que desistir de ello por el fuerte temporal. Sobre este atentado, señaló que Barrondo no intervino en la obtención de datos. No tenía valor A preguntas de la fiscal, Barrondo reconoció que perteneció a ETA durante dos semanas, pero decidió abandonar la banda terrorista porque no estaba preparado ni tenía valor para hacer las cosas que ahí se realizaban Pensé que era una idea muy bonita, pero en la segunda cita vi la realidad en la que me había metido declaró. El procesado relató que Badillo le captó para formar un nuevo comando por lo que tuvieron una primera cita con Palacios en Francia. A las dos semanas, le manifestó a Badillo que quería dejar la banda terrorista, a lo que éste le aconsejó que se lo contase personalmente al jefe de comandos Ese día así lo hizo, entregándole al tiempo un croquis del párking ubicado tras el cuartel de la Guardia Civil en Llodio (Vizcaya) Al preguntarle la fiscal por qué entregó dicho croquis, Barrondo manifestó que no quería quedar mal ante la banda terrorista. Seguidamente, rechazó que hubiese recopilado datos sobre el ex concejal del PP en este pueblo Carlos Urquijo y señaló, en este sentido, que sólo hizo un comentario acerca de que el edil trabajaba en el Ayuntamiento de Llodio, donde el era técnico de delineación. Durante su interrogatorio, Badillo respaldo las versiones ofrecidas por los otros dos procesados. El acusado, quien sufrió un accidente cuando iba en el coche lanzadera, también negó ante la Sala que Barrondo conociese los planes del coman- Interior aún no ha enviado al juez el informe sobre el explosivo de la T- 4 ABC MADRID. El informe definitivo sobre el explosivo que utilizó ETA en el atentado de la T- 4 estará listo en unos días. Así lo ha comunicado el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, al juez Santiago Pedraz. En una nota, Camacho señala que según los análisis de la Policía Científica las sustancias utilizadas en el atentado eran una mezcla de explosivos, uno de naturaleza inorgánica, con una base de nitratos del tipo de amonal o amosal y un segundo, hexógeno, como multiplicador del efecto detonante, con el fin de aumentar el poder destructivo Camacho envió la nota al juez después de que los Tedax de Madrid remitieran al magistrado un informe diciendo que se desconocía el tipo y cantidad de explosivo. Los tres etarras procesados, ayer, al comenzar el juicio POOL El juez zanja el intento de vincular el 11- M: Dejemos en paz Morata El abogado de la AVT, Juan Carlos Rodríguez Segura, preguntó a los etarras Gorka Vidal e Irkus Badillo si dentro de su itinerario hacia Madrid tenían previsto hacer una parada en la finca de Morata de Tajuña donde los islamistas del 11- M prepararon las bombas. Los etarras respondieron riéndose. El letrado insistió, y fue cuando el presidente del Tribunal, Alfonso Guevera, que también formara parte de la Sala del 11- M, zanjó el asunto: Dejemos en paz Morata La pregunta del letrado tenía su sentido, por cuanto los medios que sostienen la posible vinculación de ETA en el 11- M ven en la caravana de la muerte uno de los puntos de conexión. Vidal y Badillo llevaban un mapa en el que estaban marcadas zonas del Corredor del Henares y cerca de este lugar está la casa de Morata. También airean como elemento sospechoso la furgoneta se trasladara a Madrid el mismo día que los islamistas transportaron el explosivo desde Asturias. La defensa de los etarras, para quienes la fiscal pide 39 años, se centra únicamente en exculpar a uno de ellos de los hechos do de atentar en Madrid, aunque sí reconoció que le pidió que comprase dos móviles sin comentarle su finalidad. La fiscal acusa a Badillo de informar a Gorka Palacios sobre un ertzaintza con el que solía cruzar en Amorebieta (Viz- caya) un concejal del PSOE que vive en la localidad vizcaína de San Miguel de Basauri, una escolta de la Guardia Civil a un camión de explosivos, el control de la Benemérita en Liébana (Navarra) y el cuartel militar de Jaca (Huesca)