Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 JUEVES 1- -2- -2007 ABC GENTE www. abc. es gente Pete Doherty ha asegurado, según reveló una de sus compañeras de juerga a The Sun que nnca se casaría con Kate Moss porque es demasiado paranoica AFP Kate Moss y su novio, en picado Mientras una firma de maquillaje quiere jubilar a la modelo porque está mayor, su pareja, Pete Doherty, aparece en unas fotos publicadas en la prensa británica, en las que, presuntamente, se está drogando a espaldas de la maniquí lido de ojera permanente. Un día después de que se supiera que la pareja había ingresado en un centro londinense de desintoxicación, The Sun publica unas fotos del cantante de los Babyshambles dándole al pico, y no precisamente en la mina. En las imágenes, el rockero supuestamente consume drogas a espaldas de la maniquí, a la que no hace mucho había prometido intentar apartarse de sus adicciones. Las instantáneas, publicadas ayer por el tabloide londinense, fueron extraídas de un vídeo grabado con teléfono móvil, a principios de enero, en la habitación de un hotel de la isla tailandesa de Phuket, donde la pareja viajó para celebrar la llegada de 2007. En las fotos, Doherty aparece sentado sobre una cama con el torso desnudo. A su lado se ven una cuchara, algunos cheques y una jeringuilla con la que parece inyectarse en presencia de una joven que está sentada detrás del rockero. Al parecer, la chica es una de las amigas de Jess Lea, una seguidora de la banda de Doherty y que fue quien relató al diario todo lo ocurrido en esa fiesta privada, que inmortalizó con su móvil. Según Lea, una joven australiana de 21 años, ella y dos amigas invitaron al cantante a su habitación después de verle entrar en una farmacia sin su novia para comprar jeringuillas. Aunque todas las informaciones indicaron entonces que la pareja había viajado a Tailandia para casarse por el rito budista, Lea dice en el rotativo británico que Doherty les aseguró que jamás se casaría con la modelo porque es demasiado paranoica Tras presenciar una discusión telefónica con Kate Moss, las chicas decidieron dejar a Doherty en un lugar público y enviar un mensaje a Moss para que fuera a recogerle. Al día siguiente la modelo interrumpió sus vacaciones para regresar a Londres. POR SILVIA CASTILLO MADRID. La modelo británica Kate Moss parece dispuesta a darse de bruces, otra vez, con el muro del ostracismo. Su vida es como una montaña rusa, pero sin freno de emergencia. Las mismas firmas de lujo que la rehabilitaron tras el escándalo de sus fotos esnifando cocaína, podrían darle de nuevo la espalda si a su eterna (y por qué no, hasta glamourosa) imagen de chica rebelde de la moda va ligada siempre la del rey más lumpen de la fiesta. Si hace unos días se ha sabido que la firma de cosméticos Rimmel London está haciendo cástings a espaldas de la modelo porque consideran que a sus treinta y tres abriles está mayor (puede que también sea una excusa para contratar a alguien menos conflictivo) la reacción de las otras marcas que representa Moss podría ir en cadena gracias, de nuevo, a su novio, Pete Doherty. Poco le ha durado el propósito de enmienda a este rostro pá- Vicios ocultos La polémica está servida. De momento, éste será el último capítulo protagonizado por este cantante sin vicios ocultos que a los delitos de consumo y posesión de drogas podría sumar uno de sangre. Hace unas semanas y en medio de una fiesta, Doherty se enzarzó en una discusión con un actor aficionado que, poco después, moría al caer a la calle desde un segundo piso.