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ABC JUEVES 1 s 2 s 2007 MADRID 55 Cuenta atrás para el cine Avenida y la sala Pasapoga Dentro de unos meses, el cine en el que se estrenó Drácula o la pista en la que bailaron Ava Gardner y Gary Cooper serán un centro comercial POR CRISTINA ALONSO FOTO ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Ayer se firmó la sentencia de muerte para el Cine Avenida. Y con él, también se irá el legendario Pasapoga. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado- -con los votos favorables de la mayoría absoluta del PP y la oposición del PSOE e IU- el Plan Especial de Gran Vía, 37, que permitirá transformar el céntrico cine en un centro comercial. Una portavoz de la familia Soler- -propietaria de los cines Avenida y Palacio de la Música, entre otros- -explicó ayer a este periódico que la decisión municipal no implica, ni mucho menos, el cierre inmediato del cine. Estará abierto, como mínimo, hasta otoño- invierno del año que viene. Tenemos películas contratadas para toda la temporada y estamos visionando estrenos para verano Hasta ayer, la familia Soler sólo podía destinar el edificio a sala de exhibición, teatro o sala de conciertos. Ahora se ha dado un paso más en el proceso burocrático en el que llevamos inmersos tres años. El cambio de uso que ha autorizado el Ayuntamiento sólo abre el abanico de oportunidades que le podremos dar al edificio explicaba la portavoz. y, junto a ellos, dos vagabundos se afanaban por dormitar envueltos en sacos de dormir. A Dolores, vecina de la calle de Silva, la noticia le sobresaltaba. Todo lo bueno termina por desaparecer. ¿No hay suficientes tiendas ya? Con la cantidad de dinero que pasa por las manos de los políticos podían dedicar una miajita a conservar estas cosas explicaba esta mujer sexagenaria, quien no recordaba la última vez que había sacado una entrada en el Avenida. Hace muchos, muchos años admitía. Vacas flacas en taquilla El Avenida lleva años de vacas flacas Su ocupación no sobrepasa el diez por ciento. Ojalá nos llegara una serie de cinco películas buenas y llenáramos las salas durante semanas confiesa la familia Soler. Quitando los preestrenos, en los que todo el mundo va invitado, y las sesiones especiales de Navidad, hace años que no se agotan las entradas. Creo que la última vez que eso ocurrió fue con Titanic recuerdan los propietarios. Eso fue hace diez años. Hace casi tres, el Avenida suspendió un estreno. Era la primera vez que ocurría. La película era La Mala Educación de Pedro Almodóvar. La fecha: 11 de marzo de 2004. La concejal de Urbanismo, Pilar Martínez recordó ayer que la modificación del PGOU para cambiar los usos de las salas se llevó a cabo con el anterior Gobierno municipal y que el actual únicamente la aprobó para no causar pérdidas económicas Una curiosidad. En 1995 ya se pidió que el Cine Avenida pudiera convertirse en un centro comercial, construyendo una pequeña sala de 200 espectadores abajo, pero el Ayuntamiento lo descartó por el valor arquitectónico y artístico del edificio. Además, el Consistorio pretendía proteger la Gran Vía como uno de los ejes de cines y teatros de la ciudad. El cine Avenida mantendrá su actividad al menos hasta el próximo otoño arrancarán para colocar expositores, cajas registradoras o probadores. El sótano en el que Ava Gardner o Gary Cooper bailaron tras tomar un brebaje en Chicote también desaparecerá. Ocho metros bajo tierra, la pista del Pasapoga, cerrada hace años, está hoy cubierta de polvo y suciedad, pero en la mente de numerosos madrileños evoca recuerdos. ¡Vaya bailes! Y vaya tiempos expresa Miguel Ángel, que acababa de comprar el periódico en un quiosco de Gran Vía, justo des- ÁNGEL DE ANTONIO pués de deletrear cuidadosamente uno de los rincones de su juventud: Pa- sa- po- ga Todo seguía igual ayer por la mañana en la acera del Avenida. Varios limpiabotas habían extendido sus pequeños tenderetes bajo la marquesina Enrique Herreros Escritor Un local inmejorable Cuatro mil ochocientos metros cuadrados en la mejor zona de Gran Vía. Para Primitivo Rodríguez, presidente de la Sociedad de Empresarios de Cine de España (Secies) las ofertas serán muy tentadoras y la metamorfosis del Avenida, un proceso rápido. Será algo inevitable. En una calle así, con tanto atractivo comercial... explica Rodríguez, quien opta por ver el vaso medio lleno Duele perder un local. Pero el gran atractivo del Avenida es su maravilloso vestíbulo, y eso va a pervivir. El resto es un cajón con butacas, no vale nada. Y en este sentido el ciudadano saldrá ganando porque antes, para ver el local, debía pagar por entrar. Dentro de poco podrá hacerlo gratis Las butacas del Avenida se ¡ADIÓS A PASAPOGA! ara los que hacían la noche, Pasapoga era un recinto donde solían concentrarse los de provincias o sea, paletos refinados que habían superado a los más rudos, que preferían ir al teatro Martín, de la calle Santa Brígida, a desfogarse comiéndose con los ojos los muslos de la Maruja Tomás, que protagonizaba Doña Mariquita de mi corazón al entrar en el vestíbulo no dejaban el abrigo en el guardarropa, sino que depositaban un cesto muy lleno donde traían del pueblo hasta una gallina viva para los refinados parientes de Madrid que estaban, en aquellos difíciles años, más tiesos que la mojama. P En Pasapoga brillaban los candelabros que deslumbraban a los asiduos; pero el puteo de alto copete pasaba de la llamada sala de fiestas Encarnita, la zapatera; Ade, la enfermera; Maruja, la china... sólo se concentraban allí cuando el Athletic de Bilbao venía a jugar alguna de sus finales de Copa, arrastrando a la hinchada que se acomodaba por el centro, adueñándose de la capital. El punto más álgido para muchos era Pasapoga, donde nuestras chicas les sacaban hasta los calostros, como ellas decían en fino para referirse a salva sea la parte. El presentador era José Luis, que más tarde se convirtió en el representante de Pajares, y mandó el micrófono a la mismísima. La sala poseía una orquesta que dominaba el fox- trot y, sobre todo, el imprescindible bolerazo, que significaba ser como el carné de identidad para arrimarse a la pareja. Algo así como le ocurría a Groucho, en una de sus increíbles escenas, al bailar con la imperturbable y deliciosa Margaret Drummond, cuando ésta le iba susurrando: más cerca, más cerca y, de pronto, Groucho exclamaba: Si me arrimo más, voy a salir por su espalda Pasapoga y, pronto, el inolvidable cine Avenida, que presentó entre muchísimos títulos El sargento York con Gary Cooper, se salen por la espalda de Madrid. En la Gran Vía ya sólo quedan abiertos cuatro cines, ahora se ha convertido en la arteria de los musicales. ¡Si aquellos empresarios levantaran la cabeza! Adiós al Broadway español Estos espacios se diseñaron muy inteligentemente en su día para ser centros culturales. Un centro comercial distorsiona por completo su concepto arquitectónico comenta Javier López- Galiacho, presidente de la Asociación de Amigos de los Teatros de España, quien lamenta profundamente que el Broadway español esté perdiendo todo su atractivo como avenida cultural para convertirse en una mera calle comercial. Los cines Benlliure- -Alcalá, 142- -cerraron sus puertas para siempre tal y como informó este periódico hace tres semanas, a los 52 años. El Avenida cumplirá el año que viene 80. Bogart, Gran Vía, Azul, Novedades, Imperial, Pompeya...