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22 ESPAÑA MIÉRCOLES 31 s 1 s 2007 ABC Pujol cree que España perdió seriedad con la retirada de Irak Afirma que la actitud de Zapatero fue de estudiante extraparlamentario M. CALLEJA MADRID. Jordi Pujol no decepcionó. El que fuera presidente de la Generalitat de Cataluña entre 1980 y 2003 acudió ayer al Club Siglo XXI para participar en un coloquio, donde puso en evidencia los puntos débiles del Gobierno de Zapatero, sobre todo en política exterior, que calificó de desconcertante, y mostró sus dudas sobre la política antiterrorista. La política exterior está en estos momentos desorientada según Pujol. Eso le puede pasar a cualquier país, pero esperemos que el desconcierto sea transitorio comentó. El ex presidente de la Generalitat fue especialmente crítico con la manera en que se retiraron las tropas españolas de Irak, hecho que inauguró la nueva etapa de la política exterior. La retirada de las tropas fue muy buena para la opinión pública española- -señaló Pujol- pero quitó garantía de seriedad a la política exterior de España y se nota Esta decisión, la primera que tomó Zapatero nada más llegar a La Moncloa, se acompañó poco después de un discurso del presidente del Gobierno en Túnez, como recordó Pujol, en el que animaba al resto de países a que obraran de la misma manera que España. Esta declaración es propia de un estudiante extraparlamentario, pero no de un presidente de Gobierno subrayó el histórico político catalán, quien insistió después en que la política exterior de un país tiene que ser seria Pujol hizo un repaso de la política internacional desde la Transición. Adolfo Suárez no podía hacer mucho más que orientar España en dirección a la Unión Europea y a la OTAN. Felipe González tuvo unos primeros años de desvarío; luego llegó el momento más brillante de la política exterior, ya que colocó a España en una posición espléndida, que Aznar mantuvo, hasta que se enredó y terminó mal Ahora- -continuó- -Moratinos lo intenta, es un hombre de buena voluntad. Aunque hay una cierta desorientación, como la inercia del país es buena y la posición de España en el mundo también, la situación puede reconducirse En el coloquio, se refirió también a las relaciones de Los tribunales no podrán imponer penas más altas que las pedidas por las partes El Supremo modifica la doctrina que hasta ahora permitía a los jueces ir más allá que las acusaciones en determinados supuestos N. COLLI MADRID. Juzgados y tribunales no podrán a partir de ahora imponer penas más altas que las solicitadas por el fiscal y las acusaciones. Este es el nuevo criterio adoptado por la mayoría de la Sala Segunda del Tribunal Supremo- -reunida en Pleno no jurisdiccional- -al resolver el recurso de casación de un policía que fue condenado a cinco años de prisión por un delito de robo en casa habitada cuando la petición del fiscal era de cuatro. Hasta ahora- -y aunque se trata de una compleja cuestión que ha dado lugar a diferentes opiniones doctrinales- los tribunales podían imponer penas más graves que las solicitadas por las acusaciones siempre y cuando cumplieran con dos requisitos: motivar suficientemente su decisión y mantenerse dentro de los límites legales establecidos (es decir, dentro del margen fijado en el Código Penal) Como ejemplo de la práctica habitual sirve lo ocurrido en este caso concreto: la petición del fiscal era de cuatro años de prisión y la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca condenó a cinco razonando su decisión y porque la cuantía de la pena se mantenía dentro de la franja punitiva que el Código Penal establece para este delito (de dos a cinco años) La sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, de la que ha sido ponente Julián Sánchez Melgar, justifica el cambio de criterio en una interpretación más pura del principio acusatorio uno de los pilares básicos del proceso penal. de actuación, siempre y cuando argumentara las razones que le llevaban a sancionar un determinado hecho con penas más gravosas que las solicitadas por las acusaciones. El Gobierno no me inspira mucha confianza Jordi Pujol reiteró la lealtad de los nacionalistas catalanes al Gobierno en la lucha contra el terrorismo y ante una posible negociación, más aún si es un Gobierno que busca la paz, con mayor o menor acierto Dicho esto, reconoció que no le merece plena confianza todo lo que está haciendo Zapatero: Este Gobierno no me inspira, en ciertos aspectos, mucha confianza El político catalán admitió que no habla casi nunca de ETA porque no conoce a fondo este asunto. Estamos más próximos del nacionalismo democrático y pacífico. En principio, hacemos caso de lo que nos diga el PNV En cuanto a la situación que se ha creado de enfrentamiento entre el Gobierno vasco y los jueces, se limitó a decir que le parecía muy mal No basta con motivar Desde el nuevo punto de vista, la motivación no evita la vulneración del principio de defensa pues en cualquier caso se priva a las partes de la oportunidad de defenderse en un debate contradictorio con la acusación Es decir, los argumentos que eventualmente utilice el juzgador para imponer una pena más grave no han sido evidentemente discutidos por las partes, ni pueden éstas, por consiguiente, tener oportunidad de refutarlos La sentencia parafrasea a Manuel Alonso Martínez, ministro de Justicia que firma la exposición de motivos de la centenaria ley de Enjuiciamiento Criminal. Los magistrados- -señalaba el jurista- -deben permanecer durante la discusión pasivos, retraídos, neutrales y no descender en ningún caso a la arena del combate Es decir, deben limitarse a jugar el papel de juzgador, no el de acusador. Juzgador, no acusador En primer lugar, este principio exige la neta separación entre las funciones de acusar y juzgar Si el tribunal sentenciador pudiera imponer libremente la pena que estime oportuna sin tener en cuenta para ello las peticiones concretas de las acusaciones, se estaría convirtiendo en acusación- -señala el Supremo- con grave quebranto de los principios que alumbran el proceso penal moderno La doctrina que se aplicaba hasta este momento sí concedía al tribunal cierto margen ABC. es CiU con el PP y al posible acercamiento entre ambas fuerzas políticas. Pujol destacó primero que él demostró hace años que el PP no es el demonio ya que pactó con ese partido dos veces y a lo grande ¿Qué ocurrió después? Que llegó el debate y la discusión sobre el nuevo Estatuto de Autonomía catalán. En su opinión, algunos sectores, vinculados con el PP, se mostraron especialmente vehementes y agresivos En concreto, calificó de impresentable el boicot a los productos catalanes: Tenemos la absoluta convicción de que el PP jugó esa carta A estos agravios añade el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto. Necesitamos un cierto tiempo para digerir todo eso y para que haya cambios. A ver cuándo retira el PP el recurso ése y las cosas cambian apuntó. Pujol añadió, además, que no es el momento para que CiU entre en el Gobierno: Quizás algún día sea posible Respecto al modelo territorial, se mostró convencido de que la unidad española está muy cimentada Texto íntegro de la sentencia del Supremo en abc. es nacional Zaplana no se siente desautorizado por Rajoy y seguirá como portavoz ABC MADRID. El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, esgrimió ayer su condición de portavoz parlamentario del PP para negar efectos políticos en su partido por la crisis desatada en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) tras el pacto de sus fieles con los socialistas, abandonando a la dirección popular de Valencia y Murcia. La disputa se zanjó con un respaldo expreso de Mariano Rajoy a Francisco Camps durante su intervención en el Foro ABC. Zaplana fue preguntado si se siente desautorizado por el hecho de que Rajoy tomara partido por Camps y censurara la postura del sector del PP valenciano afín al portavoz parlamentario. Nada que decir al respecto- -afirmó- Soy el portavoz del Grupo Popular en el Congreso y ejerzo como portavoz del Grupo Popular. Si el presidente del partido no quisiera que yo fuera portavoz, no lo sería Días antes de la intervención de Rajoy, Zaplana trató de desmarcarse de la crisis de su partido en Valencia. Algunos son felices dándome señaló entonces. La advertencia del presidente de los populares en el Foro ABC fue así de rotunda: Mi partido pacta con otros partidos muchas cosas, pero parte de mi partido no pacta con otro partido. Eso, mientras yo sea presidente del partido, no se puede permitir Eduardo Zaplana IGNACIO GIL