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Lunes 29 de Enero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.284. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LOS MIRLOS E distingue a los mirlos porque son negros como el fondo del universo, y porque tienen el pico anaranjado y luminoso como el día, de un naranja casi dorado en el anillo orbicular que les rodea los ojos. Por el césped del más diminuto de los jardines, o por la pradera segada del campo, se ve a los mirlos, macho y hembra por separado, la hembra es más clara, buscando lombrices. No hace el mirlo como el estornino que picotea nervioso en bandadas sin que parezca que acierte a encontrar algo de peso, sino que, solitario, el mirlo da uno, dos, tres saltos con las patas juntas y se para y donde pone el pico, da con la pieza, como si oyera a las lombrices arrebujarse bajo la tierra. Es un pájaro certero que suele volar muy bajo, como los cormoranes a ras de mar cuando rozan el agua con la punta de las alas. Hacen los mirlos unos nidos que caben en el cuenco de las manos, con tallos de hierbas y a veces con cosas que encuentran tiradas por el suelo. Cerca de mi casa encontré un nido de mirlo donde estaba entretejida una hebra de lana de mi única labor, y un jardinero me contó que en su vivero, en las ramas de un arce, una pareja de mirlos hizo un nido con las cajetillas de tabaco que los operarios tiraban al suelo, por lo que solían bromear: mira, un nido de fumadores Pero fuera o no de fumadores, el árbol que tenía un nido de mirlo, dejaba de estar a la venta. No hay canto más hermoso. En la antigua Roma, no se tomaba una decisión sin consultar antes a los augures, capaces de interpretar el canto y el vuelo de los pájaros. Y los mirlos, con todo el invierno por delante, han empezado a cantar de otra manera. S La imagen muestra el cuerpo del primer ministro italiano Aldo Moro, asesinado por las Brigadas Rojas en 1978 tras un secuestro de 55 días. Arriba a la izquierda, la terrorista Adriana Faranda y Maria Fida Moro, hija del dirigente político ABC La víctima perdona al verdugo Maria Fida Moro, hija del primer ministro italiano asesinado por las Brigadas Rojas, se ha visto en secreto durante años con una de las terroristas que organizó el crimen. La curiosidad derivó en amistad POR JUAN VICENTE BOO No era fácil visitar a una de las personas que organizaron aquel crimen, pero Adriana Faranda, la terrorista arrepentida, es también una persona especial. Adriana Faranda tomó la iniciativa de pedir perdón a la hija de su víctima y le pidió, junto con su compañero sentimental, Valerio, encarcelado por el mismo delito, que acudiese a visitarles a la cárcel. Aquel primer encuentro con las rejas de por medio hace más de veinte años dio paso a una amistad que, a su vez, ha ayudado a otros criminales a pedir perdón, y a otras víctimas a concederlo. Maria Fida, la mayor de las cuatro hijas de Aldo Moro, tiene ahora sesenta años y confiesa que aquel día fui hasta la cárcel por mérito de mi padre, que me enseñó a amar la justicia y, a la vez, a perdonar. Además, Adriana y Valerio se habían opuesto a la decisión de matar a mi padre. Y por eso, a su vez, fueron condenados a muerte por sus propios compañeros Adriana Faranda- -que tiene en la actualidad 58 años y es también madre de familia- -recuerda que conocí a Maria Fida en el momento más difícil de mi vida. El valor de sus palabras y del gesto de perdonarnos van más allá de toda medida Cuando Italia descubrió un día que la hija mayor del ex primer ministro Aldo Moro visitaba en la cárcel a dos miembros de aquel comando terrorista, muchos se rasgaron las vestiduras y algunos incluso la insultaron, pero también les perdoné La amistad entre Maria Fida Moro y Adriana Faranda ha superado desacuerdos, como el que hubo en mayo de 2006, cuando la ex brigadista pidió igualdad de oportunidades para los terroristas y los familiares de las víctimas La hija del primer ministro asesinado le respondió en carta abierta: Tú tienes el derecho a tener una vida normal, pero también a nosotros nos gustaría disfrutarla. Tú has cumplido una pena de 16 años y yo llevo cumplida una de 28 años. Tú has salido de la cárcel y has terminado. Nosotros seguimos en la cárcel del dolor, contemplando vidas perdidas para siempre Adriana lo entendió. Y volvió a pedir perdón. F ui a visitarla a la cárcel porque es lo que hubiera hecho mi padre en mi lugar explica ahora Maria Fida Moro, hija de Aldo Moro, el ex primer ministro italiano asesinado por las Brigadas Rojas en 1978, después de un secuestro de cincuenta y cinco días que tuvo al país en vilo hasta concluir con la tremenda conmoción del descubrimiento del cadáver en un automóvil, a cuatro pasos de la sede del Partido Comunista.