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ABC LUNES 29 s 1 s 2007 DEPORTES 89 Don Quijote se viste de blanco Franco Baldini, 46 años, el hombre mercado del Madrid, está de actualidad tras la operación Ronaldo. Recomendado por Capello es la mano derecha de Mijatovic en la secretaría técnica POR ENRIQUE ORTEGO MADRID. Lleva siete meses en España, en el Real Madrid, y su figura ha pasado prácticamente inadvertida, a pesar de que cada vez que se habla de un fichaje o un traspaso del club blanco aparece su nombre ligado. Es él quien comienza las negociaciones. Uno de sus lemas es trabajar en silencio y en la sombra. Huye de los periodistas como de la peste, sobre todo después de ser el pionero en denunciar las irregularidades que cometían el Juventus y el Milán y que acabó en el escándalo ya conocido. Él fue, también. quien viajó a Argentina para cazar a Gago e Higuaín y quien fijó sus ojos en Marcelo. Ahora ha tenido que hacer de tripas corazón para reunirse con Galliani y Braida, los dos mandamases del Milán, en su propio terreno y desbloquear la operación Ronaldo, que estaba enquistada a principios de la semana pasada. El club rossonero le tenía vetado, no le quería como interlocutor. Finalmente presidió la cordura y ejerció su labor defendiendo al Madrid, para la que le han fichado. De jugador a mánager Franco Baldini nació en Reggello, cerca de Florencia, el 3- X- 60. Carrera como futbolista: Comenzó en su Reggello natal, para pasar por el Sangiovannese, Cremonese y Varese, antes de debutar en Primera con el Bolonia. Su primer partido fue el 13- IX- 81 y en esa única temporada en Serie A disputó 23 partidos, 0 goles. Después pasó por el Bari, Pescara, Campobasso, para acabar su carrera en el 85 en el Casertana. Franco Baldini es licenciado por la Universidad de Atri por la Universidad de Atri después de estudiar tres años la carrera de ciencias jurídicas, económicas y de gestión de manager del deporte. Su tesis tiene un título bastante elocuente: Del fair- play al principio de deslealtad. Recopilaciones entre historia y memoria de lo lícito y lo ilícito en el fútbol italiano Y en ella, una dedicatoria para sus hijos. Matías (21 años) y Gabriel (20) que estuvieron presentes junto a su padre de ochenta años, Mario, en la ceremonia de licenciatura hace tres meses. Porque por una vez los fallos de los padres no pueden recaer sobre los hijos, y les pueda servir para cometer otros errores, nunca los mismos, por caridad Se decidió a realizar esta carrera recién instaurada en Italia porque considera que el fútbol del siglo XXI no se puede llevar como hace treinta años y sus dirigentes deben tener una formación específica que les permita defenderse en todos los terrenos que le afectan. Franco Baldini se inspira desde hace muchos años en un personaje de la literatura española que tiene siempre presente en su comportamiento diario. No es otro que Don Quijote. ALBERTO SPORYS Un director licenciado Recomendado por Fabio Capello, con quien trabajó cinco años codo con codo en el Roma con el fruto de un título de Liga (2001) y los mejores resultados del club romano en las dos últimas décadas, Baldini aterrizó en Madrid como mano derecha de Pedja Mijatovic con la doble responsabilidad de ser el hombre mercado por sus contactos y conocimientos y a su vez ir formando a su jefe recién llegado a una dirección deportiva después de una breve experiencia como representante de jugadores. Curiosamente Franco también fue primero representante y después consultente como se denomina en Italia a los que asesoran a los clubes sobre jugadores antes de fichar por el Roma. Pero no es Franco Baldini un director deportivo al uso. Es un licenciado en toda regla Leyó el libro a los 16 años y desde entonces se inspira en esta figura que representa todos sus ideales de vida Sí. Leyó la obra cuando tenía 15- 16 años y desde entonces se ve reflejado en sus ideales. De hecho, tiene escrito un libro, que va retocando semana a semana y que verá la luz cuando se retire del fútbol dentro de tres o cuatro años, que se titula: Don Quijote nunca parará de nacer con un subtítulo aclarativo: pero no obstante acabará siempre de la misma manera En el va repasando capítulo por capítulo todos los estamentos del fútbol: directivos, entrenadores, jugadores, árbitros, periodistas... Él se considera un Don Quijote del presente. Toda su vida ha sido un idealista. Primero como jugador y ahora en los despachos. Por eso denunció las maniobras que se estaban sucediendo en el fútbol italia- De procuratore a director: Sus primeros pasos en los despachos fueron como representante de jugadores y después asesor de los clubes, para recalar definitivamente en el Roma como director deportivo (99- 05) En junio 2006 ficha por el Madrid. no y por eso piensa que su vida está fuera de este mundo. A los cuarenta años ya pensaba que había otras muchas formas más agradables de vivir la vida que cerca del balón, pero ahí sigue. Mientras, su colección de arte moderno es cada vez más completa, aunque todavía existe algo que le gusta más que la pintura contemporánea: el teatro. Simplemente porque muestra las miserias del género humano. Habla de ti y no crees que habla de ti. Te mantiene al margen de la miseria, pero te la muestra Un cazatalentos que ficha según el grado de confianza que el equipo deposita en el jugador que quiere Le obsesiona el talento. En sus tiempos se consideró un jugador con talento, pero como nunca fue un hombre de fútbol de verdad no hizo carrera y ahora cuenta los meses que le quedan para dedicarse a otros menesteres más placenteros. Continuamente los que le rodean le preguntan cómo cayó en las garras del balón y no siempre tiene respuesta, entre otras cosas porque reconoce con la boca pequeña que se cansa de hablar todos los días de fútbol y que no encuentra casi interlocutores. Como futbolista se define como un reggista con clase, pero con pocas ganas de correr. Ahora le gusta descubrir jóvenes valores. Sus años en el Roma, con un presupuesto muy inferior al de los grandes clubes italianos, le obligaron a bucear en ese mercado. Su forma de valorar a sus piezas en el escaparate se antoja cuanto menos original. Para saber si el jugador que busca puede ser válido para su equipo se basa no en si mete tres goles, sino en el grado de confianza que el resto del equipo deposite en él. Por ejemplo, si es un delantero y sus camaradas le buscan continuamente, aunque esté fallón y no le salgan las cosas, es que es el mejor del equipo y por eso se la dan siempre. Si es portero se fija en si se apartan cuando llega un balón bombeado para que él lo agarre o si por el contrario intentan ellos despejar porque no se fían. Si es un defensa, más de lo mismo. Si sus compañeros no van a hacerle la cobertura inmediatamente en el uno contra uno es que confían en que va a resolver la situación. De Capello ha aprendido también que los buenos son los que te hacen daño.