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Domingo 28 de Enero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.283. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Sin Castro se baila mejor Issac Delgado, uno de los salseros que más mueven a los cubanos, tampoco ha querido quedarse quieto en la isla. El nuevo desertor del régimen contemplará desde Florida, con su familia, el sino de Fidel POR MANUEL M. CASCANTE Irene Lozano LOS DE DAVOS E D espués de más de una década haciendo que se muevan las ajenas con su música de baile, el cantante cubano Issac Delgado ha salido por piernas (esta vez, las suyas) de la isla caribeña para encontrar refugio en Florida. El músico se une así a los cientos de miles de compatriotas que han escapado de la dictadura castrista, incapaces de apreciar las bondades del paraíso tropical. Delgado, una de las mayores figuras de la nueva generación de salseros (no confundir con balseros) surgida en los noventa, ha decidido establecerse en Tampa, donde radican familiares de su esposa, para continuar en EE. UU. su carrera musical, informaba Los Angeles Times Aunque desde hace semanas los foros de internet dedicados al artista se preguntaban por su paradero, éste y sus nuevos socios norteamericanos mantuvieron en secreto los detalles del exilio. Una carrera en libertad Hasta ayer, cuando Adolfo Fernández, presidente de F F Media Corp. recordó que Delgado residió mucho tiempo en México y España y regresaba a Cuba donde tenía su familia. Se presentó la oportunidad de viajar con su esposa e hijos y decidió no regresar a la isla. Él optó, de ahora en adelante, por hacer una carrera de un músico en libertad La agencia de representación artística William Morris ha firmado con el músico un contrato de ámbito mundial. Issac es, probablemente, el cantante más importante de su generación declaraba Michel Vega, jefe del departamento de música latina de dicha firma. Estamos encantados de estar trabajan- Issac Delgado, en uno de sus últimos conciertos do con él agregó el empresario, quien confirmó que Delgado vive ya con su mujer e hijos en su nueva residencia. Kevin Moore, experto en música cubana contemporánea, recuerda que Delgado siempre ha conseguido los mejores conciertos en La Habana, y vivía (allí) en un bello palacio. Dejar todo eso atrás por una situación financiera desconocida te hace pensar por qué haría algo así Lo cierto es que los vientos de la libertad parecen haberle dado aliento a EFE la inspiración, y Delgado ya está grabando un nuevo disco que deberá publicarse esta primavera. A punto de cumplir 45 años, el cantante logró sus primeros éxitos a finales de los ochenta, cuando se unió a NG La Banda, grupo que popularizó la timba: fusión de jazz, salsa y funk. Ya en solitario, su disco Malecón fue nominado en 2001 a un Grammy Latino en el apartado Mejor Álbum de Música Tropical mientras que su canción La Fórmula obtuvo una candidatura a Mejor Canción STE año, mecachis, tampoco me han invitado a la reunión del Foro Económico Mundial en Davos. De lo contrario, a estas horas estaría descendiendo de la montaña mágica en limusina, y no yendo a comprar el pan a una tahona de barrio. Habría pasado unos días codeándome con la crema del poder mundial en un gran hotel, mucho más acogedor que aquel viejo sanatorio de tuberculosos donde lo más emocionante que podía pasarte era toparte con el pesado de Thomas Mann y su mujer enferma. Quita, quita. Los de Davos no tienen que comprar el pan a diario. No sé si comen pan de molde o pan tostado- -pan duro, no creo- pero para ellos no es una preocupación cotidiana. A lo mejor no comen pan. Yo, en cambio, lo tomo con el desayuno, la comida y la cena. Por eso me temo que nunca me invitaránaDavos, aunquetambién puedeinfluir el hecho de que carezco de ideas para hilar unaponencia quepueda interesar a gentes que no tienen queprocurarse su ración diaria de pan. Claro que eso se arreglaría si me invitaran de oyente. Me encantaría, porque allí ya no resuenan toses que parecen un chapoteo espantosamente débil en una deshecha podredumbre orgánica como en la novela de Mann. Las habitaciones no se fumigan con formol cuando se marchan los huéspedes, porqueDavos hoy rezuma energía, vigor, optimismo. Me gustaría ver el rostro de los hombres de Davos y comprobar si es cierto, como dice el sociólogo Richard Sennett, que se caracterizan por la falta de apego duradero, por haber sabido desprenderse del pasado y poseer una seguridad que no les hace temer la fragmentación. También querría prestar atención al eco de las montañas suizas; sospecho que aún retumban aquellas palabras que tanto repetía Joachim Ziemssen en la novela: Nosotros, los de aquí arriba