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ABC DOMINGO 28- -1- -2007 López Aguilar renunciará al cargo de ministro de Justicia el día 9 ó 16 de febrero 15 Gobierno vasco Los jueces EL NACIONALISMO CONTRA LOS JUECES El enjuiciamiento de Ibarretxe por sus entrevistas con Batasuna es la cara de una moneda cuya cruz es la resolución de la Audiencia Nacional en el caso de Juana Chaos tá por encima de la Justicia, precisamente porque su primera obligación es cumplir y hacer cumplir las leyes, no inventárselas a su medida. Si queremos entender el pensamiento nacionalista en esta materia basta con observar esa manifestación que han convocado contra la justicia- -un ataque directo a la democracia- basada en la pretensión de que el lendakari, como guía y pastor de su Pueblo hacia la Tierra prometida de la Soberanía, está por encima del control judicial: no se le puede juzgar, porque todo lo que hace es (su) Patria (y no se puede juzgar a las Patrias) clientelar y de control social. Sí, pero el nacionalismo moderado está contra la violencia alegarán algunos. Lo cierto es que la diferencia con el nacionalismo violento es, de nuevo, de medios más que de fines. ETA y sus satélites no están muy lejos de la demolición sistemática de los principios jurídicos democráticos en que se luce el consejero Azkarraga, aunque en su caso recurran directamente al crimen en vez de a la verborrea y la injusticia. De ahí que el nuevo ataque nacionalista a la Justicia venga provocado por la confluencia de dos conflictos distintos pero de origen común y confluencia obligada: la lucha contra ETA. El enjuiciamiento de Ibarretxe por sus reiteradas y públicas entrevistas con Batasuna es la cara de una moneda cuya cruz es la reciente resolución de la Audiencia Nacional en el caso de Juana Chaos. La posición de fondo es la misma: que el nacionalismo vasco rechaza la jurisdicción de los tribunales y el imperio igualitario de las leyes, ya se trate de ilegalizar a Batasuna o Segi, ya de tratar a un terrorista en huelga de hambre como lo que es, y no como una falsa víctima del sistema. Porque el nacionalismo se niega a acatar otra ley constituyente que la de imponer su dominación, también rechaza la derrota jurídica de ETA. De consumarse ésta, sería el fin de la impunidad de la violencia política y de la violación del derecho, el comienzo de la real obligatoriedad de las leyes, sin excusas, en una sociedad de ciudadanos iguales. Que es lo que el nacionalismo combate a toda costa. Honda preocupación por algunas decisiones judiciales El Gobierno vasco traslada a la ciudadanía su honda preocupación por el impacto y la convulsión que algunas decisiones judiciales tienen en Euskadi La ley de Partidos ha propiciado una nueva forma de interpretar y aplicar las leyes hasta el punto de que, en todo aquello que se relacione con el terrorismo, se tiende a diluir la necesaria imputación individual de responsabilidades El desbordamiento de los límites se ha hecho patente hasta el punto de poner bajo sospecha a la representación parlamentaria máxima de nuestra Comunidad y al propio lendakari Ninguna autoridad goza en España de impunidad penal No está en la mano de ningún grupo ni asociación de ciudadanos el conseguir que una sola de nuestras autoridades, incluidas las judiciales, obtenga un estatuto de irresponsabilidad jurídica que le coloque donde no pueda alcanzarles una atribución de responsabilidad delictiva Ninguna autoridad de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial goza en España de impunidad penal Se equivocan quienes crean que constituye un avance democrático preservar a nuestras autoridades y blindar sus actuaciones de la acción de la justicia Carlos Martínez Gorriarán E quierda abertzale sino que el propio Parlamento vasco, con su presidente a la cabeza, tuvieron que enfrentarse a la duda de su connivencia con el terrorismo, e incluso, sentarse en el banquillo de los acusados, viéndose el normal discurrir institucional parlamentario convulsionado durante un interminable periodo de tiempo por intervenciones judiciales Alzar la voz La lealtad con el Estado de Derecho no supone aceptar cualquier tipo de decisión judicial, sin derecho a crítica sostiene el Gobierno de Ibarretxe, que se queja de que delitos como los de amenazas o pertenencia a banda armada se van progresivamente haciendo más y más extensos El Gobierno vasco considera necesario alzar la voz antes de que siga creciendo la bola de nieve Las instituciones vascas debemos liderar y velar por esa necesaria normalidad, que arrumbe de forma definitiva con una deriva que no debe ir más lejos se indica. Por último, el comunicado señala que las leyes y su interpretación no pueden dar como resultado un repetido escándalo con decisiones incomprensibles y en línea directa de deslegitimación de sus máximos representantes institucionales ABC. es Texto íntegro de la declaración del Gobierno vasco y del comunicado de los jueces, en abc. es nacional l último encontronazo del nacionalismo vasco con la Justicia es el último episodio de una lucha que durará mientras los nacionalistas sigan siéndolo y exista la separación de poderes. Porque uno de los rasgos constitutivos del nacionalismo, evidente en el vasco pero característico de todas sus variedades, es que su relación con cualquier administración de Justicia independiente será no ya conflictiva- -que, como todos sabemos, es lo habitual- sino de abierto antagonismo. El nacionalismo rechaza cualquier sistema de poderes que no controle en todos sus resortes fundamentales, Justicia incluida, porque acaba frenando sus apetitos de poder ilimitado. Precisamente en eso pensaba Montesquieu: en poner coto a la arbitrariedad y la tiranía. Pero como el gran ilustrado no es plato de gusto abertzale, la sumisión de la Justicia a su proyecto no es algo coyuntural, sino necesario. Incluso un ex rector de la Universidad del País Vasco, Pello Salaburu, nacionalista moderado, ha recordado a los jueces del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que Ibarretxe también es su lendakari, y advertido que al juzgarle humillan a sus votantes. Pero no ve necesario recordar que el lendakari no es- Crítica machacona La asimilación del lendakari a los monarcas absolutos y a los dictadores vitalicios como Francisco Franco o Fidel Castro (dos notorios nacionalistas, también) está profundamente asociada al nacionalismo. Su crítica constante y machacona al sistema judicial como un sistema español impuesto que funcionaría inimaginablemente mejor si fuera un sistema vasco- -una de las previsiones centrales del Plan Ibarretxe, compartida por los nacionalistas catalanes- apenas enmascara la intención de convertir ese sistema judicial vasco de existir, en otra red El lendakari Ibarretxe apenas enmascara su intención de construir un sistema judicial vasco