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68 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos SÁBADO 27- -1- -2007 ABC Miguel Zugaza con Santiago Fisas, ante La Última Cena de la iglesia de San Marcuola de Venecia FOTOS: SIGEFREDO El Prado, convertido en una pequeña Venecia se rinde al genio de Tintoretto Los Reyes y el presidente italiano inauguran el lunes la segunda monográfica que se dedica al maestro, setenta años después- -La muestra reúne 49 pinturas y 13 dibujos del artista veneciano NATIVIDAD PULIDO MADRID. Día grande en el Prado, que una vez más ha descolgado los cuadros de su buque insignia, la galería central (ya se hizo con Tiziano, el retrato español, Picasso, y en otoño volverá a hacerse con la muestra de Velázquez) para acoger a un huésped de excepción, Tintoretto. No es una exposición más. Como ayer se oyó en repetidas ocasiones en la multitudinaria rueda de prensa, es la mejor monográfica de este artista que puede hacerse fuera de Venecia. Imposible competir con una ciudad que alberga tesoros de Tintoretto en la iglesia de la Madonna dell Orto, el Palacio Ducal, la Galería de la Academia y, sobre todo, la Escuela Grande de San Rocco. Tesoros de tal magnitud (el Palacio Ducal alberga el mayor cuadro de la Historia, El Paraíso de Tintoretto, de 27 metros) que nunca saldrán de allí. Teniendo esto en cuenta, sólo el Prado era capaz de organizar una muestra de esta envergadura, la segunda que se ha dedicado a Tintoretto. La primera tuvo lugar en Ca Pesaro de Venecia hace nada menos que setenta años. No es extraño, pues, el enorme interés que ha suscitado la muestra, que el lunes inaugurarán los Reyes y el presidente de Italia. El director del Prado, Miguel Zugaza, no ocultaba ayer su emoción: Me siento muy orgulloso. La galería central del museo se ha vuelto a tornar en el Gran Canal (hace tres años ocupó este mismo espacio de honor Tiziano) Se vuelve a dar un salto cualitativo en las grandes exposiciones del Prado, convertido hoy una pequeña Venecia Zugaza recordó que fue ante una de las obras presentes, El lavatorio donde él tomó posesión de su cargo. Y es este maravilloso cuadro del Prado protagonista de uno de los momentos más emocionantes de la muestra. Cuelga junto a La Última Cena de San Marcuola. Ambos lienzos se reencuentran por primera vez después de 400 años. Y es que Tintoretto los creó para esta iglesia veneciana. El lavatorio del Prado fue adquirido, en la almoneda de las pinturas de la colección de Carlos I que hizo la Commonwealth, por el embajador de Felipe IV en Inglaterra y depositado en El Escorial. Pero la exposición nos depara otros momentos igualmente especiales. Así, se ha creado en una sala contigua a la galería central (la 9 b) una especie de capilla, en la que se exhibe una selección de dibujos y tres esculturas en mármol, terracota y bronce: éstas últimas no son suyas, pero ilustran a la perfección algunos de sus dibujos, a los que acompañan. Especialmente intensos son sus estudios de obras de Miguel Ángel, cuya maestría en el dibujo admiraba hasta el extremo de que colgaba un lema en su taller: El dibujo de Miguel Ángel; el color de Tiziano. En el centro de esa capilla, se han dispuesto de manera muy original, colgadas en el techo, seis escenas del Antiguo Testamento Susana y los viejos Esther ante Asuero Judith y Holofernes La reina de Saba ante Salomón José y la mujer de Putifar y Moisés salvado de las aguas propiedad del Prado, que adquirió Velázquez para Felipe IV en su segundo viaje a Venecia. En su habitual ubicación apenas se tenían en cuenta, pero con esta nueva colocación e ilumina- El Kunsthistorisches Museum de Viena ha restaurado Susana y los viejos que luce espléndido