Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 VIERNES DE ESTRENO www. abc. es VIERNES 26 s 1 s 2007 ABC Me entra pánico cada vez que tengo que ver una película mía Beyoncé Knowles s Actriz y cantante. Protagonista de Dreamgirls Es la película con mayor número de nominaciones, ocho, aunque no competirá por el gordo de los Oscar, el galardón a la mejor película. Aun así, Dreamgirls es una de las grandes apuestas de Hollywood. Beyoncé es una de sus protagonistas POR FABIÁN W. WAINTAL LOS ÁNGELES. Los adolescentes ya la conocían cantando con el grupo Destiny s Child, pero la fama de Beyoncé Knowles ha cruzado la barrera generacional gracias al cine. Ya apareció junto a Steve Martin en la nueva versión de La Pantera Rosa y ahora también es una de las protagonistas de Dreamgirls la película que ha acaparado mayor número de candidaturas para el Oscar, ocho, aunque se ha quedado descolgada de la lucha por el título de mejor película. Dirigida por Bill Condon, el filme cuenta también en el reparto con Eddie Murphy, Jamie Foxx, Jennifer Hudson y Anika Noni Rose, entre otros. Dreamgirls está basada en un musical de Broadway estrenado en 1981. En él, Beyoncé Knowles interpreta a la cantante Deena, con los logros y desilusiones detrás de la fama, y el fracaso como cantante. El personaje empieza a los 16 años, sin maquillaje, y poco a poco se le van agregando pestañas postizas, peluca para florecer como una mariposa que se convierte en diva. Es grandioso poder interpretar a alguien con cerebro y colores tan diferentes. El director ni siquiera estaba seguro de que pudiera hacer la película. Sólo después de una audición me dieron el papel ¿El grupo Destiny s Child se disolvió finalmente? -Estábamos juntas desde los nueve años, crecimos juntas, y nos apoyamos entre nosotras. Y somos amigas. Pero cada una tiene sus propios sueños, sus metas individuales. grabar un álbum al mismo tiempo. Tampoco hice una gira europea para concentrarme en el filme. ¿El cine y la interpretación se reflejarán ahora en su música? -Seguramente sí. Después de la promoción de la película empezaré a grabar un nuevo disco. Con el personaje de Deena aprendí muchísimo sobre mí. Para actuar en general se precisa extraer ciertos sentimientos internos, y pensar en cosas que antes nunca había pensado. Estoy segura de que me va a inspirar a la hora de componer nuevas canciones con un estilo de música diferente. ¿Quiénes fueron sus ídolos? -Tendría que señalar a Barbra Streisand y Diana Ross, porque eran cantantes de éxito que, sin necesitarlo, también probaron suerte en el cine. No tenían ninguna necesidad financiera y lo hicieron porque querían. Me encantan y demostraron lo talentosas que son. No me parece nada malo combinar música y cine. Me parece genial poder cantar y actuar, pero también me gustaría rodar películas donde no aparezco solamente cantando. ¿Tuvo que aparcar la música para dedicarse al cine? -Conozco el musical Dreamgirls desde los 15 años, hasta los más pequeños detalles. Lo estudié a fondo. Y por primera vez le dediqué seis meses enteros a una película, sin tratar de -Madonna o Mariah Carey han recibido malas críticas como actrices, pero son ídolos musicales. ¿No está arriesgando la comodidad de la fama como cantante por las posibles críticas de un nuevo trabajo como actriz? ¿A quién le gusta la comodidad y el aburrimiento? Nadie a quien yo conozca. No me siento satisfecha así. ¿Se parece algo Beyoncé a Deena? -Ella es diferente en muchos sentidos, pero las dos compartimos el espíritu ambicioso. Yo jamás hubiera tomado bastantes de las decisiones que ella tomó. Obviamente, hay muchos paralelismos, como el grupo que ella integra, y Destiny s Child. Pero ella es diferente a mí. No estoy interpretando mi vida. ¿Disfruta cuando se ve en una pantalla grande, o es autocrítica? -No me gusta. Aunque sepa que he hecho un buen trabajo, la primera vez que entro a un cine me da pánico. Muestran cada detalle, la cámara lo lee todo. El cine es muy intimidante, y da miedo. Necesito a mi familia. No viajo a ninguna parte sin alguien que me ame y pueda decirme la verdad sobre mi trabajo ¿A quién recurre cuando necesita una opinión sincera sobre su trabajo? -A mi familia, definitivamente. No voy a ninguna parte sin alguien que me ame, y pueda decirme la verdad. Mi padre ahora es mi manager, mi madre se ocupa de mi peinado, mi primo es mi asistente personal, y tengo otro primo que se encarga de las giras. Todos trabajamos juntos. Dreamgirls EE. UU. 2006 131 minutos Género- -Musical Director- -Bill Condon Actores- -Jamie Foxx, Beyoncé Knowles, Jennifer Hudson, Eddie Murphy, Hinton Battle, Anika Noni Rose Un musical de serie y voz negra E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Además de otras muchas cualidades, el género musical suele tener la virtud de reflejar sin muchas asperezas las cosas de la vida; o por decirlo de otro modo, le pone estribillo a los dramas y puñetas. En ese sentido, Dreamgirls es un musical clásico: cuenta una historia dramática y la desdramatiza. También es un musical clásico en otros sentidos: buena música, buenos números, magníficas canciones y unos intérpre- tes con fuerza descomunal que se desgañitan en garganta y alma. Y esto quiere decir, por lo tanto, que no es ni innovador ni rompedor ni original, lo cual siempre se puede calibrar en un sentido desfavorable, o no. Su director, Bill Condon, guionista también de Chicago el último éxito en el género, ha cogido el musical de Broadway, le ha dado clima cinematográfico y ha asumido algunos riesgos: los dos papeles masculinos son para dos estrellas en seco (sin música) como Eddie Murphy (borda su personaje, lleno de ritmo, voz y gracia) y Jamie Foxx, quien, a falta de mejor ritmo, le otorga al suyo una terrible profundidad. Y en los femeninos, el riesgo que asume es aún mayor: una megaestrella de la canción, Beyoncé, que podría resultar blandita y sosita, pero que cumple en lo que tiene que cumplir y apabulla físicamente, y una novata, Jennifer Hudson, que se merienda por completo la función: maneja la voz como un bate de béisbol, se abronca en cada una de sus escenas como si fuera Bette Davis, convierte su personaje metálico y visto en oro puro y tiene al menos dos o tres números que dejan al espectador a las puertas de la UVI. Ha tenido, pues, suerte Bill Condon con el cuerpo escogido para su musical, pero también buena mano al elegirle el alma pues los tonos (todo es negro, tanto el pellejo musical como argumental) y las dosis dramáticas están en su justa medida: los malos, los buenos, los perdedores, los triunfadores, la amistad, el amor, la ambición, la lealtad... todo ello tomado como letra de la canción y subrayado de la melodía. ¿Y cuándo piensa formar su propia familia con hijos? -Cuando desacelere y pueda centrarme en ello. Definitivamente, quiero tener una familia, porque crecí con mi madre, mi padre, mi hermana, mis primos, todos juntos yendo a la iglesia los domingos. Éramos una familia unida y quiero lo mismo. ¿Siente la presión de tener que mantenerse siempre perfecta físicamente, y tener una buena imagen? -Me gusta vestirme bien, y disfruto con las sesiones de fotos o video. Es un lugar donde me permito vivir fantasías. Pero cuando estoy en casa soy completamente lo opuesto. No uso maquillaje ni joyas cuando no trabajo, ni salgo a la calle