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46 MADRID Alerta máxima en Alcorcón VIERNES 26 s 1 s 2007 ABC Manuel M. Meseguer BANDAS E Un joven muestra su camiseta antifascista en Alcorcón (Viene de la página anterior) La llamada banda de los moros compuesta por marroquíes jovencísimos- -de entre 8 y 13 años- no suele actuar sola, sino con gente algo mayor. Finalmente, la banda de los bakalas está compuesta por españoles, ataviados con deportivas, son ideológicamente de derechas y tienen comportamientos violentos con los extranjeros y las mujeres. También consumen drogas. existe o apenas tiene incidencia en el municipio, los colectivos juveniles sí que tienen constancia de su presencia y actividad. Es más, los investigadores así lo asumen, de modo que llegan a establecer un catálogo de 11 recomendaciones al Consistorio. Entre ellas, destaca la elaboración de un Plan de Acción Integral contra la Violencia, mayor presencia policial y el aumento de recursos sociales. Es más, el propio Ayunta- miento fue quien expresó la preocupación por este fenómeno social lo que choca frontalmente con la postura defendida ahora por el propio alcalde, Enrique Cascallana; su partido, el PSOE, y la Delegación del Gobierno en Madrid, que negaron por activa y por pasiva la presencia de bandas en la ciudad tras los sucesos que se vienen produciendo desde las revueltas del pasado fin de semana. El informe lo encargó el Ayuntamiento en diciembre de 2005, y los expertos se lo entregaron el pasado marzo. La idea fue del propio Consistorio, y la Consejería de Familia, como es preceptivo, abonó a cuenta los casi 12.000 euros que costó. ABC. es Informe sobre bandas urbanas en Alcorcón: www. abc. es informacion pdf bandassurbanas. pdf Raperos, pijos y yonkies Además de estas ocho bandas, los expertos destacan otros cuatro grupos incipientes, como Africorcón Black and White Dominican don t play (DDP) y Blancos y Negros de Bronxtoles (BNB) Asimismo, no se olvidan de reseñar las nueve tribus urbanas existentes: raperos, skaters, bakalas, heavys, siniestros, góticos, yonkies, pijos y hippies. Entre otros puntos interesantes del texto, se encuentra el dato de que algunas de estas bandas trafican con drogas Y no sólo eso. Basta con este testimonio de uno de los chavales que hablan sobre los latin kings Fuman hierbas, sobre todo hachís... Si pueden robarlo. Y dicen que no, pero sí, los reyes se ponen hasta arriba de cocaína, se ponen todos en estado crítico, hacen lo que les apetece: te pueden destrozar una papelera o ver una señora y le roban, la tiran y salen corriendo Aunque el informe explica que tanto para el personal técnico del Ayuntamiento como para el tejido asociativo el fenómeno de las bandas latinas no El PP pide las dimisiones de Mestre, Simancas y Cascallana por mentir C. H. MADRID. La polémica por la inseguridad en Alcorcón ha avivado aún más el enfrentamiento entre PSOE y PP, hasta el punto de que el Grupo Popular en la Asamblea solicitó ayer las dimisiones de Soledad Mestre, delegada del Gobierno; Rafael Simancas, secretario general del PSM, y del alcalde de la localidad, el también socialista Enrique Cascallana. El portavoz popular en la Cámara regional, Antonio Beteta, considera que deben dejar sus cargos por mentir y negar la existencia de bandas así como por negar la extorsión a la que someten a los jóvenes para el uso de espacios públicos y negar que haya problemas graves de seguridad ciudadana El regidor alcorconero, sin embargo, considera que en su ciudad no hay bandas, a excepción de una, la del chupete que actuaba allí cuando gobernaba el PP y que estaba relacionada con el asesinato de Sandra Palo El vicepresidente primero y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, no pasó de largo por la polémica y requirió a Mestre y Cascallana que den una rápida explicación y asuman sus responsabilidades La portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea, Ruth Porta, acusó a González de ser el principal convocante de las concentraciones violentas que se están promoviendo desde grupos radicales Por ello, anunció que su partido pedirá su dimisión si este fin de semana se produce un solo altercado en el sur de Madrid Está previsto que mañana se celebre una concentración no permitida y se teme que se reproduzcan brotes de violencia. xpertos en el inevitable cambio climático aseguran que sus indicios ya se están revelando en la flora y la fauna, como el florecimiento de los rosales, la negativa de los plátanos de sombra a desprenderse de su hojarasca, la desorientación de los pájaros en invernada o la imposibilidad de los osos rusos a sumergirse en su larga hibernación. Puede que a los jóvenes les esté afectando por igual el calentamiento global y ponga en ebullición su sangre ya de por sí caliente. El eco de la trifulca de un centenar de ellos el sábado en Alcorcón con heridos graves de por medio no hizo sino multiplicar por diez la concentración del domingo, potenciada con dramáticos mensajes de móvil del estilo gente del barrio está muriendo por ejemplo, y la alharaca posterior. Que las refriegas sean producto de bandas juveniles organizadas o de un eventual choque de testosterona podrá esclarecerse los próximos días. Los naturales niegan un problema de bandas. Se convenía- -aunque ahora se desmiente con rotundidad- -que Madrid censaba un millar de jóvenes encuadrados en nueve bandas, entre las importadas de América y las skinheads de producción nacional. Todas listas para la riña, aunque no siempre la chispa de la confrontación tenga causas racistas o xenófobas. El amor, los celos, la demarcación del territorio y un cierto mimetismo con las historias que desarrolla el cine y la televisión pueden hallarse más directamente en la causa de los enfrentamientos. Hace poco más de un año, una grave reyerta en el distrito de Tetuán se originó por los celos entre componentes de bandas rivales, tal como un West Side Story de los años 60 en Nueva York. Aunque lo de los USA es otra historia. Más de 730.000 pandilleros se reparten entre 21.500 bandas. Los Latin Kings, los Ñetas, los Creole People, los MS- 13 y los Maras se fajan entre sí sangrientamente. Dicen los sociólogos que los nutrientes de esta delincuencia son el desarraigo, la desesperanza y la marginación. Si aceptamos que nuestra juventud no se parece a la norteamericana ni a la francesa de los automóviles como antorchas, habrá que evitar los errores que ellas cometieron con algo más que el recurso a la Policía.