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54 AGENDA Necrológicas JUEVES 25 s 1 s 2007 ABC Lord Cockfield Comisario europeo Hombre de ideas independientes Comisionado de Bruselas cuya eurofilia le causó conflictos con el Gobierno de Thatcher Lord Cockfield, que falleció el 8 de enero a los 90 años, fue un funcionario consumado, director general de Boots, presidente de la Comisión Price, secretario de Comercio durante el Gobierno de Margaret Thatcher y comisario europeo. Más administrador que político, Arthur Cockfield combinaba un sólido intelecto con una inflexibilidad que le hizo impopular entre sus compañeros de Gobierno. Por eso resultó sorprendente que, cuando fue enviado a Bruselas por Thatcher (que le veía como el hombre que defendería los intereses de Gran Bretaña) se volviera en contra de las políticas que la primera ministra esperaba que defendiera, lo cual la llevó a la conclusión de que se había vuelto nativo y a negarle un segundo mandato. Fue principalmente un logro de Cockfield el que se alcanzara el objetivo de completar el mercado único europeo en 1992. Cuando dejó Bruselas en 1988, más de la mitad de sus 300 propuestas ya iban camino de ser aplicadas. Thatcher había nombrado a Cockfield en 1984, con la esperanza de que echara por tierra los planes del presidente de la Comisión, el socialista francés Jacques Delors. Hasta entonces, Cockfield, al igual que Thatcher, había mirado a Europa con desconfianza, pero pronto aceptó las ventajas que suponía para Gran Bretaña una Europa liberada de las barreras arancelarias. Además, su experiencia con las burocracias le decía que tendría que trabajar con Delors, y no contra él. Los planes de Cockfield se toparon con una oposición considerable. Bélgica e Italia se resistían a abrir sus mercados de seguros; Alemania Occidental se mostraba reacia a la competencia en el transporte por carretera; y Francia se oponía a permitir el acceso de profesores extranjeros a sus escuelas. Cockfield, que nunca soportó con agrado a los tontos, respondió a todas las peticiones de trato especial con lengua virulenta. Ni en la mesa de conferencias ni en el circuito social, donde contaba con el firme apoyo de su segunda mujer, Monica, flaqueó en su opinión de que debían abolirse las barreras internas para dar a Europa la posibilidad de competir con eficacia con Japón y Estados Unidos. Un mercado libre en Europa era algo que Thatcher podía Lord Cockfield suscribir. Pero Cockfield llegó a creer que la principal amenaza para una Europa sin aranceles provenía de la insularidad británica. Afirmaba que todos los controles fronterizos internos debían desaparecer en última instancia, con unas fronteras externas de la Comunidad Europea realmente seguras que garantizaran que los ciudadanos no estaban expuestos a ningún riesgo. Pero el espectro de una Gran Bretaña abierta a terroristas, traficantes de drogas y perros rabiosos encolerizaba a Westminster. Cockfield tampoco podía resistirse a arremeter contra ex compañeros cuando llegaban al Consejo de Ministros con posturas políticas que él consideraba mal concebidas. También disgustó a los thatcheristas al bromear con que la primera ministra era tan pro europea que debería erigirse su estatua en las colinas blancas de Dover, con un brazo extendido hacia el continente y una inscripción en el pedestal que dijera: Ahí reside nuestro futuro Cuando Cockfield se negó a seguir el discreto consejo de Thatcher de que fuera menos radical, los susurros en Westminster se volvieron ensordecedores. Cockfield se convirtió en el coco de los burócratas, porque ya no era uno de ellos Ya a principios de 1988, los ministerios de Hacienda y Asuntos Exteriores se oponían a que Cockfield cumpliera un segundo mandato de cua- tro años, y su anuncio en junio de que Gran Bretaña finalmente debería levantar el veto a una divisa única fue la gota que colmó el vaso. Dado que la propia Thatcher se sentía obligada con Leon Brittan después de que éste resignara por el asunto Westland, al mes siguiente la primera ministra se deshizo de Cockfield en favor de Brittan; su decisión se filtró antes de que Cockfield lo supiera por ella. En otras capitales se percibió como la prueba de una actitud tibia hacia Europa o algo peor, y para el ex primer ministro Ted Heath era puro rencor Cuando Thatcher llegó al poder en mayo de 1979, Cockfield fue a Hacienda como secretario de Estado. En 1982, Thatcher le ascendió a secretario de Comercio, y la regulación de Lloyd s ocupó buena parte de su tiempo; cuando el año siguiente Thatcher volvió a crear el Departamento de Comercio e Industria bajo la dirección de Cecil Parkinson, Cockfield pasó a ser ministro de Economía del Ducado de Lancaster. Cockfield aprovechó su falta de responsabilidades departamentales para convertirse en un comité asesor unipersonal de la primera ministra. En una ocasión, Thatcher trató en el Gabinete cuestiones del Departamento de Comercio e Industria en ausencia de Parkinson porque Cockfield sabía de estas cosas Cockfield se casó por primera vez en 1943 con Ruth Helen Simonis. El matrimonio se disolvió, y más tarde se casó con la coreógrafa Monica Mudie, fallecida en 1992. Deja a un hijo y una hija. Daily Telegraph UK Ismail Cem Político QUERÍA QUE TURQUÍA ENTRARA EN LA UE Cobró fama y prestigio en Europa por haber favorecido la amistad entre Turquía y Grecia, junto con su aliado y homólogo griego, Georgios Papandreu El ex ministro turco de Asuntos Exteriores Ismail Cem falleció ayer de un cáncer de pulmón en un hospital de Estambul. Había regresado a Turquía recientemente después de un tratamiento de varios meses en Estados Unidos. El jefe del Partido Socialdemócrata (SHP) Murat Karayalcin, dijo que el vacío que deja el fallecido en esta formación no puede ser llenado Cem, que nació en 1940, llevaba en tratamiento médico varios años. Cem dirigió la diplomacia turca de 1997 a 2002 y cobró fama y prestigio en Europa por haber favorecido la amistad entre Turquía y Grecia, junto con su aliado y homólogo griego, Georgios Papandreu luego de dos violentos sismos que afectaron a Grecia y a Turquía en 1999 y que provocaron una ola de solidaridad entre los dos países que tienen numerosas diferencias, especialmente en Ismael Cem en 2002 el Mar Egeo. Cem se licenció en Derecho por la Universidad de Lousana (Suiza) en 1963. Trabajó después como periodista y fue presidente de la Asociación Turca de Periodistas y director general de la Radio y Televisión de Turquía (TRT) Entre 1989 y AP 1991 fue vicepresidente del grupo socialista de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y en 2002 fue nombrado presidente del Nuevo Partido Turco (YTP) que se fundió en 2004 con el Partido Popular Republicano (CHP) ahora el mayor de la oposición. Partidario de la entrada de su país a la Unión Europea (UE) Cem abogó para que Turquía obtuviera, en diciembre de 1999, el estatuto de país candidato a la adhesión a la Unión. En 2001 Turquía anunciaba el envío de sus primeras tropas para dar apoyo técnico sobre el terreno a las fuerzas de la oposición afgana e Ismael Cem, recalcaba: Esta no es una guerra contra el Islam; el terrorismo no tiene religión En la conferencia de Estambul, de febrero de 2002, con enviados de más de 70 países, Cem dijo que los participantes tenían esperanzas de transmitir un mensaje de paz, cooperación y armonía a todo el mundo Cem inicialmente propuso la reunión después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, y manifestó que muchos líderes islámicos piensan que tanto europeos como estadounidenses asocian el Islam con el terrorismo.