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26 ESPAÑA JUEVES 25 s 1 s 2007 ABC La Policía detiene a una banda rumana de sicarios cuando perpetraba un secuestro Hay diez arrestados en una operación de película con geos, tiros y amago de fugas CE CASTRO SANTA CRUZ. La Policía ha desmantelado una peligrosa banda formada por nueve sicarios rumanos y un individuo español, parte de los cuales habían viajado a Santa Cruz de Tenerife para perpetrar el secuestro de un empresario italiano, aunque hay indicios sólidos que apuntan a que en realidad iban a asesinarlo para robarle una importante cantidad de dinero. La operación tuvo momentos de enorme tensión, con vigilancias, disparos, persecuciones e intentos de fuga. Ha sido la UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial, apoyada por la plantilla de Tenerife, la que ha llevado una investigación que arrancó el pasado lunes cuando en la citada Unidad se recibió una información de la Policía rumana en la que se alertaba del viaje a la isla, ese mismo día, de cinco sicarios rumanos muy peligrosos, tres de ellos procedentes de su país y otros dos de Italia, que iban a perpetrar un secuestro por encargo. El rescate, 200.000 euros. Los agentes rumanos informaron de su identidad, del número de vuelo y de que harían escala en Barcelona, adonde llegarían a primeras horas de la tarde. Desde ese momento estuvieron controlados. El martes, los agentes expertos en secuestros de la UDEV Central llegaban a Tenerife y comenzaban las vigilancias. Pronto se localizó a toda la banda en distintos hoteles de la isla. La mayoría tenía antecedentes por asaltos a viviendas y uno de ellos, un rumano que vivía en la capital era, con toda probabilidad, quien facilitó la información al resto del grupo. También se averiguó que habían alquilado coches y comprado guantes, pasamontañas, cuerdas, cintas de embalar y unas tenazas para perpetrar el secuestro. El viernes por la noche los investigadores que trabajaban sobre el terreno comunicaron a sus jefes que la acción era inminente: Esperamos conseguir un gran pastel les había oído decir la Policía. Un equipo de los geos llegó a Tenerife el sábado. De inmediato se diseñó el operativo. En la noche del sábado los agentes vieron a los sicarios cambiarse de ropa, eligiendo una indumentaria negra. Ya no había dudas. Iba a ser esa noche. Además se comprobó que hablaban con el individuo que había encargado el secuestro, el único español implicado, un canario con antecedentes policiales, antiguo socio de la víctima. Las vigilancias permitieron conocer que sobre las 0.30 del sábado algunos de los sicarios ya estaban dentro de la casa de la víctima y habían desconectado la alarma. Poco después llegan la mujer del italiano y su hijo de cuatro años- -los secuestradores no ven a la víctima en ningún momento- Los asaltantes atacan a la familia y la Policía oye los gritos de la mujer, mientras le aplastan la cara contra la pared y cogen al pequeño. Dejan claro que el objetivo es el marido y ella asegura que todavía está en el restaurante, propiedad de la familia- -desde la barra de ese lugar el español les iba dando instrucciones- Todo se complica para los asaltantes: salta la alarma que había sido de nuevo conectada por la mujer y deciden huir, dado que no encuentran a su objetivo. Los geos, ante la posibilidad de que hubieran cogido al niño, intervienen. Logran detener uno de los coches en los que se fugaban los secuestradores, otro escapa en la autovía; tienen tiempo de avisar a sus compinches, que van cayendo en las siguientes horas. Todos menos uno. Hay un herido que quiso atacar a un policía con un cuchillo, otro estampa la cabeza contra los cristales del hotel... No parecen sólo secuestradores. Habían comprado plásticos. La Policía cree que para envolver un cadáver.