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42 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 24 s 1 s 2007 ABC La ONG suiza de la crème mundial R. VILLAPADIERNA DAVOS. El Foro Económico Mundial (WEF en sus siglas en inglés) es el hijo intelectual de Klaus Schwab, un catedrático suizo que en 1971 empezó a reunir a un puñado de magnates y políticos para pensar, planear e intentar arreglar el mundo, en un clima de franqueza e informalidad Desde entonces se ha convertido en uno de los clubes más elitistas del mundo por su capacidad de convocatoria, y la lista de asistentes es como un quién es quién mundial, aunque va perdiendo especifidad con la aparición de otros focos de discusión. Un total de 2.400 participantes de 90 países, entre ellos 70 de los presidentes de las 100 primeras compañías del mundo, así como decenas de ministros y jefes de gobierno coinciden en debates, pasillos y cafés en un escenario aislado del mundo por la nieve y 5.500 agentes de policía. Cambio climático, fuentes y suministro de energía, terrorismo, crisis en el Oriente Próximo, el desafío nuclear iraní y coreano, los errores y aciertos de la globalización, la emergencia de los gigantes asiáticos, la innovación tecnológica y la próxima revolución en internet del web 2.0. Treinta ministros de Comercio se reunirán en las márgenes de la conferencia para intentar acordar un calendario que desbloquee las conversaciones para un acuerdo de comercio global, en la estela de Doha. Un empleado del Foro Mundial de Davos camina por el logotipo de la moqueta un día antes del comienzo del encuentro EPA Davos ante un mundo incierto El Foro Económico Mundial aborda la inseguridad energética y los desequilibrios económicos globales. La cita de los principales líderes mundiales en la montaña suiza analizará a lo largo de varias jornadas cifras optimistas y presagios pesimistas RAMIRO VILLAPADIERNA ENVIADO ESPECIAL DAVOS (SUIZA) Los dirigentes del mundo y la gente no piensan lo mismo, según se desprende del doble informe con que el Foro Económico Mundial suele recibir el año en Davos, la Voz de la gente y la Voz de los líderes En el mundo próximo se vivirá mejor, pero de modo más inseguro; suena contradictorio pero lo cree la mayoría. La salud económica mundial es mejor que en mucho tiempo y, sin embargo, el común tiene la impresión de que el mundo no va bien. Dirigentes políticos, empresariales, sociales y hasta culturales han vuelto a subir un año más a Davos para, desde esta montaña mágica de Thomas Mann, intentar vislumbrar lo que el fundador del Foro, Klaus Schwab, califica como esquizofrenias del mundo presente, con cifras optimistas y presagios pesimistas: un 48 por ciento cree hoy que sus hijos heredarán un mundo peor, frente a un 30 por ciento el pasado año. La preocupación por el clima se ha doblado en un año y se ha convertido en la segunda prioridad para la gente. Una divergencia que se acentúa por ejemplo en la distinta percepción entre los líderes y la gente sobre los problemas: los primeros suelen culpar a los segundos de dejarse arrastrar, mientras que la gente acusa a los líderes de dejarse presionar y comprar. Para mejorar la confianza un 59 por ciento de líderes pide más transparencia y mejor gestión, mientras un 69 por ciento de la gente cree que están a lo suyo y no al servicio de los electores. André Schneider, gerente del WEF, añade que esquizofrénica sería también la tentación proteccionista de algunos gobiernos. En Davos suele haber un lema principal que preside las decenas de seminarios, exposiciones y debates, así como un segundo tema que emerge aparentemente como resultado de las discusiones. El principal es este año Shifting Power Equation (algo así como cambios en la ecuación del poder que reconoce la aparición de nuevos poderes, como la situación de interconexión entre miles de millones de personas, frente a los tradicionales fácticos, político y económico. ras parece remitir, con la canciller federal de Alemania y el primer ministro británico como principales oradores europeos, y la modesta representación del gobierno estadounidense. Angela Merkel inaugurará el WEF 2007 con el acento puesto en la inseguridad energética y climática, preparará las directrices de la cumbre del G 8, advertirá contra los desequilibrios económicos globales y se entrevistará con el dirigente palestino Mahmud Abbas. El estilo será alemán, pocos fuegos de artificio tipo Tony Blair, cuando presidió el G 8 hace dos años, se avisa desde Cancillería: Habrá que leer el contenido El probable sucesor de Blair, Gordon Brown, el favorito para las presidenciales rusas Dimitri Medvedev, así como Bill Gates, Michael Dell, los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, y los jefes de multinacionales como BP, Toyota, Intel, Coca- Cola o Volkswagen, son algunas de las figuras esperadas. No lo son en cambio este año artistas comprometidos como Angelina Jolie, Brad Pitt, Richard Gere o Sharon Stone y su puesto bajo los focos lo tomarán músicos en misión como Bono o Peter Gabriel y la modelo Claudia Schiffer. Estilo alemán También se refiere al nuevo papel de Asia, Latinoamérica y Rusia, así como la cuestión de una energía insegura o la necesidad de combinar un crecimiento mundial que favorece a los países en desarrollo y una protección medioambiental que ataje el cambio climático dice Schneider en la víspera de la apertura a un grupo de periodistas. La idea de que el mundo está en transición no es nueva pero en 2007 podemos ver ya más claramente las dimensiones del cambio y las consecuencias para las empresas añade Ged Davis, director del Centre for Strategic Insight del WEF. Energía, cambio climático, terrorismo y Oriente Próximo dominan los seminarios de este año, lo último con la visita del ministro de Exteriores israelí, el presidente palestino, el primer ministro libanés y el rey de Jordania. Veinticuatro jefes de gobierno pasarán en 5 días por Davos, aunque el relumbrón de figu- Elitismo sin complejos Los críticos reprochan a la crema mundial su arrogancia y aislamiento de los problemas del mundo, así como que el adjetivo mundial debería cambiarse por occidental pues continentes enormes como Suramérica o tan en ebullición como el Asia suroriental están infrarrepresentados (España tradicionalmente brilla por su ausencia) El reproche de elitismo es tan fundado como absurdo: el principio del Foro era elitista, el medio, el mensaje y el lugar- -una tradicional estación de invierno- -también. Nadie puede llamarse a engaño: 1.000 grandes empresas socias pagan alrededor de 150.000 euros anuales por participar. Pero tras la primera resaca de la globalización, el WEF busca una apertura y actualización, abriendo ventanas a ONG y a nuevas tecnologías, como ahora con el reconocimiento del fenómeno mediático de los blogs y la invitación a los más importantes autores. La preocupación por el clima se ha doblado en un año y se ha convertido en la segunda prioridad Página oficial del Foro Económico Mundial en www. forum. org en index. htm