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6 OPINIÓN LUNES 22 s 1 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES DE LA CONVICCIÓN FURIOSA DE RAJOY AL BUENISMO FANTASMAL DE ZAPATERO El presidente actúa en coherencia con su histórica misión de salvador de la nueva patria federal, o confederal, ¡lo que salga! y de pacifista universal ducido, quiere decir que Rajoy, viendo a Zapatero hundido en el fracaso de la negociación con ETA, se dio el gusto de correrlo a palos en el Congreso con su discurso de la verdad, cierto, pero con modales desaforados y sin capacidad de llegar con eficacia al sector de ciudadanos- -el centro sociológico- -que podría propiciar la alternancia en el poder. La otra gran equivocación del PP y de su entorno, además del desconocimiento de la teoría del buenismo y gauchismo infantil, republicano y federal del líder, está en considerar que el presidente comete importantes errores. Por ejemplo, ofreciendo una mesa política de negociación a ETA o pactando con Esquerra en Cataluña, o con el PNV en el País Vasco. Por cierto, si el PNV se acerca al PSOE no es porque Imaz sea un bendito, sino porque han aprendido de la derrota de CiU ante ERC y no desean que en el País Vasco Batasuna ocupe el lugar de ERC y se repita un tripartito. Zapatero no comete errores cuando baila con los lobos de ETA, o cuando prefiere pactar con Carod o con Ibarretxe antes que con el PP. El presidente actúa en coherencia con su histórica misión de salvador de la nueva patria federal, o confederal- ¡lo que salga! y de pacifista universal. No son errores, sino otras convicciones. Como las de Rajoy por las bravas, pero con la diferencia de que Zapatero, al ser quien gobierna, las aplica, aunque causen destrozos de todo orden, convencido de que sus costaleros- -por el disfrute y reparto del poder, en el Pablo Sebastián Cuandoun dirigente político, en este caso Mariano Rajoy, y un partido nacional como el PP pretenden convertirse en alternativa de Gobierno frente al presidente Zapatero y los aliados que completan su mayoría relativa, no basta con que el gobernante fracase en sus más notorios proyectos, como ahora es el caso de la negociación con ETA, sino que junto a un patinazo de este calibre se debe apreciar una progresión electoral definitiva del PP y no sólo el empate técnico que revelan las encuestas. Un vuelco total que no hemos visto porque el mito de Zapatero aún aguanta y los populares gestionaron mal la crisis al no valorar la percepción que de todo esto- -incluido el liderazgo y la actuación del PP- -tienen la mayoría de los ciudadanos. El PP no hizo un buen análisis de la situación, y si lo hicieron lo ocultan, porque no les conviene a ciertos dirigentes que, quizá, deberían dar paso a otros no relacionados con la derrota electoral de 2004. Y si no valoran con acierto la situación y no aplican sus consecuencias, entonces de nada servirán las denuncias, por muy seguros que estén de que, con Zapatero, España está atravesando una profunda crisis institucional- -que no acaba de llegar a los ciudadanos ni tras el bombazo de Barajas- -por varias causas, que van desde la bonanza económica y el apoyo de colectivos sociales que cuida el Gobierno- -jóvenes, dependientes, homosexuales, jubilados, mujeres discriminadas- -al cliché que adorna la presidencia de Zapatero. Se trata de esa teoría del buenismo donde la incompetencia absoluta se compensa con la aparente bondad del gobernante, dispuesto a la paz, el diálogo, la unidad de los demócratas y a ayudar a los pobres y las minorías, un gobernante que luce en su túnica colores republicanos, estrellas del Estado federal y el logotipo de la paloma de la paz. Luchar o competir con un fantasma es una ingente labor que no conduce a nada. De ahí que no baste- -como dice Rajoy a su entorno para justificar sus errores flagrantes en la gestión de la crisis de la bomba de la Terminal 4 de Barajas- -con querer ser fiel a sus convicciones (otro que tal baila con las convicciones, como Zapatero) al margen de toda estrategia, lo que, tra- Si el PNV se acerca al PSOE no es porque Imaz sea un bendito, sino porque han aprendido de la derrota de CiU ante ERC y no desean que en el País Vasco Batasuna ocupe el lugar de ERC y se repita un tripartito PSOE y su entorno mediático y financiero; o por devoción del populismo de la izquierda- -nunca lo van a derribar. Al contrario, las convicciones de Rajoy, por ciertas que sean, no servirán para nada si no alcanza el poder y no las puede aplicar. De nada sirve la furia intermitente del líder del PP frente a un adversario que no ha identificado bien ni sabe cómo derrotar- -salvo que Zapatero, lo que tampoco hay que descartar, rompa con todo, incluso con su partido, intentando una segunda negociación con una ETA que no está en tregua- como tampoco le ayuda la falta de autoridad de Rajoy en el PP de Madrid o de Valencia. Tampoco se pueden aceptar como un trámite fatalista, dada la gravedad de la situación española, las elecciones autonómicas y municipales por más que en dichos comicios entren en juego parámetros locales y personalistas ajenos al debate nacional. Porque si, después de lo que está pasando y las derrotas acumuladas en las elecciones generales, europeas, vascas, catalanas y gallegas, Rajoy se vuelve a estrellar en la primavera- -por ejemplo, perdiendo Baleares- -en el congreso de otoño del PP se debe debatir algo más que programas para las elecciones de 2008: un candidato y un equipo de dirección que puedan poner orden en el partido, contactar con los electores, quitarle la sábana al fantasma y ganar. Para perder gozosamente, lleno de convicciones y malos modos, ni un minuto más. ¿No dice el PP que está España tan mal? Pues paso franco a alguien que lo pueda arreglar.