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ABC DOMINGO 21- -1- -2007 En portada s La polémica sobre las viviendas vacías en España ECONOMÍAyNEGOCIOS 45 muchos conflictos derivados de impagos de rentas, pero también otros que atañen a incumplimientos del arrendatario. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por el PSOE El efecto Hijos de Don Quijote llega a España El consejo de ministros francés se ha puesto manos a la obra para estudiar el proyecto de ley que permite exigir ante un juez el derecho de la vivienda. Se trata de un logro conseguido por los Hijos de Don Quijote una asociación a cargo de varios hermanos que durante una veintena de días ha cambiado el aspecto de las calles de París y otras ciudades francesas, al reunir a cientos de personas apostadas en tiendas de campaña. El campamento se levantó el pasado miércoles como respuesta a la decisión del Ministerio de la Cohesión Social de llevar a cabo un plan reforzado para 2007 con el fin de albergar de forma perenne y adaptada a toda persona acogida por los servicios sociales. Este plan dispondrá de 27.100 plazas nuevas, frente a las 13.500 actuales, según palabras del ministro de la Cohesión Social, Jean- Louis Borloo, y la ministra delegada en la materia, Catherine Vautrin. Esta medida Elecciones a la vista Con las elecciones del próximo 27 de mayo a la vuelta de la esquina, algunos expertos del sector se atreven a leer entre líneas y aseguran que los partidos políticos han visto en los jóvenes con problemas de acceso a la vivienda un importante nicho donde conseguir votos y en el canon un perfecto gancho en los planes de vivienda de los programas electorales. Y no es de extrañar. Si en marzo de 2004 la vivienda respresentaba el principal problema para el 19 de los españoles, en este periodo el porcentaje se ha incrementado en 6 puntos. también incluye que los albergues de urgencia abran sus puertas desde las cinco de la tarde hasta las nueve de la mañana del día siguiente y sin interrupción los fines de semana. Son planes complementarios del proyecto de ley anunciado por el primer ministro, Dominique de Villepin, que sitúa el derecho a la vivienda al mismo nivel que la educación o la sanidad. Estas medidas no han dejado indiferentes a los españoles y el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, presentó una proposición no de ley en la que emplaza al Gobierno a aprobar este año un proyecto de ley que reconozca y desarrolle el derecho subjetivo y universal a una vivienda digna con un calendario de aplicación que priorice las situaciones más graves. Desde la coalición de izquierdas resaltan que los esfuerzos realizados por los Hijos de Don Quijote han dado sus frutos y que en nuestro país la escalada desorbitada de los precios de la vivienda, la especulación urbanística o la proliferación de viviendas vacías, conviven con una elevada pobreza relativa La acampada en defensa de una vivienda digna duró una veintena de días en Francia AFP Por tanto, tendremos que acostumbrarnos a que este tipo de propuestas proliferen en los próximos meses. El PA en Andalucía pretende aplicar subidas de impuestos en los pisos no ocupados que no se pongan en arrendamiento. En la Comunidad Valenciana, Esquerra Unida propone un nuevo impuesto para las viviendas que permanezcan vacías más de seis meses y destinar el dinero a la construcción de pisos públicos. En Extremadura también se están analizando las propuestas de los distintos grupos políticos para gravar las viviendas vacías existentes con el propósito de disponer de capital para crear programas que faciliten el acceso de los jóvenes. La polémica parece haber llegado para quedarse. Mientras algunos se llevan las manos a la cabeza y declaran que algunas de estas medidas vulneran claramente el artículo 33 de nuestra Constitución- -el Derecho a la propiedad- otros consideran que querer solucionar el problema de la vivienda a costa de subir impuestos, no es más que otra ofensa al ciudadano. Y los hay que tienen que tirar por la calle de enmedio. Hace unas semanas, el presidente de la Asociación de Propietarios de Cataluña, Lluís Miquel Pahissa, echó de uno de sus pisos, sin acudir a la Policía ni a la Justicia, a unos ocupantes ilegales y ha recomendado a los dueños que se encuentren en esa situación que hagan lo mismo (él cambió la cerradura al salir los ocupantes) A nivel legal, nosotros nos ventilamos las cosas porque en este país no se puede llamar a nadie- -explica- Porque tienes que demostrar que eres el propietario, como si en este país no pagásemos el IBI o no hubiese Registro de la Propiedad Fernando González Urbaneja EN CAMISAS DE ONCE VARAS En la lista de preocupaciones de los españoles la vivienda ocupa uno de los puestos destacados, especialmente para los segmentos de edad de quienes tienen que plantear su primer acceso a la misma. Además, en torno a lo inmobiliario bulle uno de los sectores económicoempresariales más pujantes y complejos. Bajo el tópico del ladrillo que implica ese deje despectivo que acompaña la ignorancia, se desenvuelve una industria complicada, especializada, incierta en la que chapotean especialistas, aficionados, truhanes y gentes de muchas condiciones y donde la política no suelen ser la solución, más bien el problema. Como se trata de un problema que preocupa a muchos ciudadanos no pocos políticos aterrizan sobre él como los forofos de un club de fútbol en apuros para el que dicen tener a mano el milagro. Así que propugnan medidas aparentes, alborotan, enredan, aparentan que hacen sin hacer. Y la mayor parte de las medidas que se les ocurren para meter en cintura un sector tan vital como el inmobiliario tienden a complicar más que a solucionar. Este Gobierno, por ejemplo, se inventó un Ministerio de Vivienda, que ya existió y fracasó en otras épocas anteriores. Tres años después la ocurrencia ha servido para hablar por hablar, buena parte de lo que hace ya se hacía y lo nuevo es como para llorar por no reír. La Agencia Estatal de Alquiler pasará al libro de los récord por el coste unitario de cada actuación. Ahora, desde algunos gobiernos autonómicos, pro- activos a la hora de intervenir en la vida de la gente y propicios a meterse en camisas de once varas, se plantea la ocurrencia de activar el mercado de alquiler hostigando a propietarios de algunas viviendas a hacer lo que no quieren. Ante los censos de vivienda concluyen que debe haber dos o tres millones de pisos desocupadas, e imaginan que si estuvieran en el mercado propiciarían más oferta, quizá menos precio y más oportunidades. O no, porque esto del mercado no es tan previsible y lógico como algunos imaginan. En vez de preguntarse por las razones del fenómeno tratan de remediarlo con coacciones próximas a la expropiación. Obligar a que pisos presuntamente desocupados entren forzosamente en el mercado de alquiler es ridículo y puede tener consecuencias no previstas contraproducentes. ¿Qué parámetros definirán que un piso está desocupado? ¿Qué inspectores detectarán que una vivienda no es segunda o tercera vivienda de una persona o familia con movilidad? ¿Quién y cómo gestionará el mercado forzoso de viviendas en alquiler? ¿Dónde queda el derecho de propiedad? Coaccionar a terceros, incluso a terceros equivocados o lelos que no saben rentabilizar sus activos, revela que en la mente de quien maquina semejante disparate hay piezas poco ordenadas.