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ABC DOMINGO 21- -1- -2007 INTERNACIONAL 41 Desayunamos y se fue a trabajar. No volvimos a tener noticias. No dejaron ni rastro M. Luisa Gómez s Viuda de un español asesinado por la Triple A La esposa de Ceferino Fernández asegura que aunque nunca tuve el cuerpo, en 1982 me dieron la presunción de fallecimiento porque si no no podía ni viajar con mis hijos, necesitaba su autorización POR C. DE CARLOS BUENOS AIRES. Nosotros vinimos a Argentina para que otros comieran porque en España no había para todos María Luisa Gómez, de 66 años, llegó de niña a Buenos Aires. Aquí conoció a Ceferino Fernández, un asturiano de Tineo y uno de los cinco españoles que la triple A hizo desaparecer. No sabemos cómo, ni dónde. Esa mañana desayunamos juntos y se fue a trabajar como todos los días. No volvimos a tener noticias suyas. Nadie le vió. No dejaron ni un rastro Semanas más tarde de ese 9 de febrero de 1975, por la noche, recibieron una visita que no dejaba lugar a dudas. Golpeaban las puertas y gritaban mi nombre. Vivíamos toda la familia en una casa en Avellaneda (Buenos Aires) con rejas. Nosotros, los emigrantes, éramos así. Nos juntábamos todos con los padres y nos arreglábamos con el espacio De madrugada, a cara descubierta, sin molestarse en cubrirse, entraron 22 personas. Mi padre los contó. Como teníamos una perra que estaba armando mucha bulla la querían matar El animal se salvó de milagro, pero las pocas cosas de valor que había las robaron. Registraron todo, sacaron un pico y una pala y excavaron en el jardín. Se llevaron el poco dinero que teníamos, alguna joyita sin valor económico pero que tenía mucho cariño y una radio Hitachi recuerda. Armados por todas partes, los asaltantes, militares o policías sin uniforme, apuntaron a mis dos hijos, que eran chicos, y a mí con una ametralladora. Dijeron que me llevaban, pero mi padre se interpuso y dijo: a todos o a ninguno Vestidos de civil, con cinturones llenos de cartuchos, dudaron. Salieron cuatro ó cinco y el resto se quedó vigilándonos. Regresaron a la media hora y algo debió pasar porque nos dejaron y se fueron todos do no militaba en ningún partido ni guerrilla, pero aunque lo hubiera hecho no se justifica el secuestro y el asesinato puntualiza. Delegado sindical de OTIS, la fábrica de ascensores, trabajaba en el sector de mantenimiento y, como ella, añoraba España, pero estoy muy enfadada. Cuando pasó lo de Ceferino, en 1975, me cerraron las puertas. El vino con 12 años y yo con 15. Lo hicimos por necesidad, pero somos españoles Desde entonces, se lamenta, se han quedado de brazos cruzados. Hace 70 años que pasó la Guerra Civil y nosotros vamos por 36 desde que empezaron a hacernos desaparecer y a matar en Argentina, pero de nosotros no se ocupan, no se acuerdan. Este Gobierno tampoco quiere reconocer el problema, pero también somos españoles En la mesa Ceferino sigue presente en el corazón de su mujer y de sus dos hijos. Hablan mucho de él, pero siempre los fines de semana, cuando nos reunimos todos para comer. Es inevitable, mis hijos sacan el tema y lo recordamos. Lo hacemos en la mesa porque no tenemos un lugar donde llevar una flor, donde rezar... La historia de su marido sería igual a la de cientos de emigrantes que salieron de su tierra convencidos de que podría hacer las Américas sino fuera porque lo mataron, aunque nunca tuve el cuerpo ni nada, me dieron la presunción de fallecimiento en 1982 porque sino no podía ni viajar con mis hijos, necesitaba la autorización de mi marido La ilusión por una vida mejor se explicaba en la leyenda: Se decía que en Argentina el pan y la carne estaban hasta en los cubos de basura apunta Maria Luisa, pero cuando llegó, como Ceferino, extrañaba hasta el hambre Su mari- ABC presidenta- gobernaban aumentaba la lista de argentinos que recibían en sus casas la carta de aviso de muerte de las AAA. Fue el comienzo del exilio político que estallaría después del 24 de marzo de 1976 con el golpe de Estado a Isabelita Las Juntas Militares perfeccionaron la técnica de la desaparición, muerte y tortura de la triple A hasta al- canzar una cifra de víctimas mortales entre 16.000 y 30.000, según las fuentes. La prensa informaba y Argentina sabía lo que sucedía, pero esa pobre mujer ignorante como se presentó ante Baltasar Garzón, decía no saber nada. En su biografía el juez recuerda cómo la ex presidenta definió a la triple A: Unos que mataban Españoles desaparecidos en el mandato de Isabelita Adultos nacidos en España: 1- Ceferino Fernández, nacido en Tineo (Asturias) desapareció el 9 de febrero de 1975 en Avellaneda (Buenos Aires) 2- Berta de Colón Cuesta Morales. Nacida en Granada, desaparecida en Tucumán el 8 de junio de 1975. 3- Isidoro Ferreiro Barbeito, oriundo de Monforte de Lemos. Desapareció en junio de 1975 en Tucumán 4- Mateo González Capón, desaparecido el 6 de marzo de 1976 en Buenos Aires. 5- Julio Antonio Martín Martín, desapareció el 27 de diciembre de 1975 en Tucumán. Niños: -Seis bebés, españoles por vía de los abuelos. Presuntamente nacieron en cautividad tras el secuestro de sus madres cuando estaban embarazadas. Cinco desaparecieron en Tucumán y uno en Buenos Aires. Desaparecidos españoles de la dictadura (1976- 83) Niños españoles desaparecidos junto a sus padres: El único nacido en España fue Jorge Guillermo Goya Martínez, secuestrado junto a sus padres entre abril y julio de 1980. Hay otros dos casos, pero son de origen español. Niños de origen español nacidos en cautiverio de los que no se ha vuelto a saber nada: 84. Abuelas hastas la fecha ha restituido a 27 niños de origen español. Adultos nacidos en España desaparecidos: 70 De origen español, más de mil. Embarazadas: Ricarda Azuzena Bermejo, desapareció el 2- 11- 1976, de cuatro meses de embarazo que, presuntamente, llegó a término en abril de 1977. No militaba en ningún partido ni guerrilla, pero aunque lo hubiera hecho no se justifica el asesinato