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ABC SÁBADO 20 s 1 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 71 CLÁSICA Orquesta de Galicia Obras de MozartsPiano y dirección, Maurizio PollinisOrquesta Sinfónica de GaliciasLugar: Palacio de la Ópera, La Coruña El toque maestro ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Maurizio Pollini dice encontrarse cómodo en La Coruña. Tres años después del primer encuentro, acaba de volver a la ciudad para tocar con la Sinfónica de Galicia. Sin embargo, un músico como él podría ordenar la agenda sólo con visitas a los mejores escenarios del mundo y sólo haciendo música con los más grandes. A lo mejor hace el esfuerzo porque en esta ciudad ha encontrado a una orquesta que ha conseguido al- canzar una calidad suficiente y reconocida, y pese a ello estos músicos siguen haciendo lo posible por superarse. El caso es que Pollini ha vuelto a Galicia para interpretar a Mozart. Y es verdad que se le ha visto cómodo y sonriente. El maestro milanés ha ofrecido un programa transitado por la obertura de El rapto en el serrallo y dos conciertos para piano. En cada caso proponiendo un ambiente distinto. La dirección clara, directa, ágil e inmediata aplicada a la obertura prologando una camerística versión del concierto 12 y otra más sinfónica del 24. En todos los casos a través de un estilo de apariencia intemporal, ajeno a las tensiones y marcadas articulaciones de los más renovadores del momento, pero también alejado de aquella manera más perdida en el tiempo y en la que drama y anchura de expresión se enfrentaban. Pollini es siempre fiel a una opinión recta y sensata, meticulosa en el detalle de una música que sabe colocarse en sutil equilibrio. Puede ser el cambio de octava de una melodía, el ligero apoyo en algún grave o la simple expresión cantada de una idea. Cualquier pormenor sirve para variar el color, para enfatizar el texto o para expresar con una concentración distinta. Así se escuchó, especialmente, en los tiempos lentos, franqueados por la ordenada arquitectura de los más rápidos para los que Pollini buscó el adorno de unas coherentes y muy bien planteadas cadencias de Salvatore Sciarrino. No es de extrañar que la Orquesta de Galicia viviera la experiencia con admiración, en todo momento pendiente del gesto, empastada y precisa. Será por esto que Pollini se ha fijado en ellos. TOROS Quiero colocarme en el grupo de cabeza que te pone en figura José María Manzanares s Matador de toros aquí y que México me iba a encantar. Y no se ha equivocado. A él le gusta que haya tanto ambiente en todos lados y que, además, esté triunfando. ¿Cuál es la meta para este año? -Estar en ese grupo de cabeza que es el que de verdad te pone en figura del toreo, que la gente hable y esté pendiente de tus actuaciones. Cuando uno está en la situación de crear expectación e ilusión en el público, sabe que va por el buen camino. Ha protagonizado tardes de gloria en tierras americanas. Colombia lo proclamó triunfador de la Feria de Cartagena de Indias, y en México encandiló en su confirmación y se ha ganado su inclusión en las corridas del aniversario POR GUILLERMO LEAL ¿A qué atribuye el éxito que ha tenido? -Al trabajo, al sacrificio y a la mentalización de querer estar ahí arriba. Es fundamental también estar feliz con lo que haces. ¿Y le ha costado trabajo? -Hombre sí, todo cuesta, cuando uno quiere estar al nivel que hoy en día se exige para estar en figura del toreo cuesta muchísimo sacrificio, tanto físico como mental. Levantarse todos los días temprano, no dejar de entrenarse, pensar en el toro continuamente y dejar aparte tu familia, tus amigos y tu vida normal es difícil, pero esto es lo que tiene esta profesión en la que hay recompensas muy grandes. Por ello, se hace con agrado. ¿Cuál es el balance de la campaña americana hasta el momento? -Lo más importante ha sido mi confirmación en México, una de las tardes más bonitas de mi vida, cuando corté las dos orejas, y ahora que he podido reafirmar ese triunfo con la oreja del pasado domingo, mucho mejor. La México es una plaza en la que desde pequeño quería triunfar. Después pondría Lima, donde aunque no pude cortar trofeos me encontré muy bien, y Cartagena de Indias, feria en la que me declararon triunfador. Maurizio Pollini, durante un ensayo con la Sinfónica de Galicia MIGUEL A. FERNÁNDEZ ¿Cómo ve las cosas de cara a España? -Muy bien, creo que va a ser una temporada importante y de mucha responsabilidad, pues esto de América, en donde ha habido triunfos buenos, se tendrá que ratificar allá en España. Esta temporada americana me ha valido muchísimo. TEATRO La duda Autor: B. P. GaldóssVersión: J. Altamira y C. VillacíssDirección: Á. F. MontesinossEscenografía: A. BarajassVestuario: J. ArtiñanosIluminación: J. Gómez CornejosIntérpretes: Nati Mistral, Marisa Segovia, Emiliano Redondo, Carlos Manuel Díaz, Esperanza Alonso, Zorion Eguileor, Jorge Merino y Patricia Ponce de León, entre otrossLugar: Centro Cultural de la Villa. Madrid. El ADN del honor JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Como don Miguel de Cervantes, Pérez Galdós (1843- 1920) buscó el éxito en el teatro, un territorio en el que vivió estrenos apoteósicos y también impresionantes pateos. Ciclópeo cultivador de la novela, su magisterio en este terreno llega hasta nuestros días, aunque su producción teatral no goza de la misma aceptación crítica. Insistió Galdós en llevar a la escena asuntos ya tratados en sus obras narrativas; así, El abuelo fue primero novela- -se publicó a finales del verano de 1897- -y en 1904 el autor realizó la adaptación teatral, convirtiéndose en una de sus obras más representadas y más visitadas por el cine: sólo cinco años después de su muerte, José Buchs la llevó a la pantalla. Una de las mejores aproximaciones fue la firmada por Rafael Gil en 1970 con el título de La duda el mismo con el que se estrena esta versión protagonizada por Nati Mistral y en la que el conde de Albrit se ha convertido, naturalmente, en condesa. La historia de la anciana aristócrata que, muerto su hijo, está obsesionada por averiguar cuál de sus dos nietas es realmente de su sangre, pues sabe que una de ellas es fruto de un desliz de su nuera, no despierta hoy, cuando están a la orden del día las pruebas de ADN, la misma atracción que hace un siglo, aunque visite temas como el de lo verdadero y lo aparente o el pulso social entre la vieja nobleza y los nuevos ricos, y lo haga con notable intensidad melodramática y algún desmelenamiento. Al cabo, el ADN del honor, ese concepto tan escurridizo, no tiene que ver con el de la sangre. Ángel F Montesinos dirigees. te buen montaje, que cuenta con una sólida escenografía de Barajas y unos bonitos figurines de Artiñano. Nati Mistral, gran dama de la escena, realiza una sabia interpretación de la condesa de Albrit entreverada de ironía. Junto a ella, Marisa Segovia es una segura doña Lucrecia, su nuera; el estupendo Emiliano Redondo borda un entrañable don Pío, y el resto del reparto completa el buen acabado de este melodrama de los de antes. -Su nombre suena con fuerza en los carteles del LXI aniversario en México. -Es algo que todo torero sueña: torear en las tardes del aniversario. He oído mucho hablar al maestro Ponce o a El Juli de esas tardes, y es algo impresionante. Y ahora quiero saber yo qué se siente. ¿Ésta debe ser la temporada de consagración? -Sí, es la clave en mi carrera como matador de toros para pegar el empujón hacia arriba, pues desde las primeras ferias de Valencia y Castellón, hasta Zaragoza, hay que mantener una buena regularidad en todas las plazas para que ya se cambie el estatus que hay ahora de estar luchando contra todo y meterme de lleno en el grupo de cabeza. ¿Qué le ha dicho su padre? -Está muy contento. Vino a verme a México y me dijo que él sabía que yo iba a gustar ¿Qué es lo más duro? -Lo que más me ha costado es vencer esa presión de tener que triunfar obligatoriamente. Si no se conseguía nada, se perdía un poco el rumbo, la expectación y el ambiente. He oído hablar mucho de las corridas del aniversario de la Monumental. Y ahora voy a saber yo qué se siente ¿Estará en todas las ferias importantes en el calendario? -Sí, sin excepción, estaremos en todas las plazas donde nos contraten, que yo creo que serán las más importantes.